Según María Teresa Franco, recién designada directora general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) –vuelve al cargo que ocupó durante el sexenio salinista–, la intervención en el claustro del exconvento de La Merced está en marcha desde el año 2009 y tiene “un importante estado de avance” en la parte de restauración, pero se están reevaluando la vocación del inmueble, la construcción del techo y los criterios de modificación de las fachadas.
En breve conversación telefónica con Proceso, la funcionaria informó que se está haciendo un análisis integral con opiniones técnico-académicas para sopesar la propuesta de abrir el recinto al público como un proyecto de difusión y centro cultural, y en breve se darán a conocer las decisiones a los medios de comunicación y a la comunidad interesada:
“En este momento no está tomada una decisión final pero sí tenemos la intención, además de la obligación, de informar ampliamente a la opinión pública sobre la totalidad del proyecto.”
–¿Quiénes participan en esta evaluación?
–Evidentemente esto le toca al área de Monumentos Históricos y en el sentido de la vocación definitiva participarán las áreas del instituto correspondientes. En eso seremos muy claros y tendrán toda la información.
A decir suyo en realidad sólo se dieron los primeros pasos para la creación del centro de la indumentaria, pero nunca se le llamó museo. Ahora se revisa el proyecto para definir la vocación del inmueble, pero revela que “en cualquier caso” será un centro cultural.
Aunque hay voces que señalan que el claustro no necesita de colecciones u otros agregados para ser valorado –pues su valor es intrínseco como espacio arquitectónico–, Franco aseguró que será a partir del análisis que se definirá su vocación. Dijo que también se evalúa la creación de un anexo que serviría de complemento al edificio histórico.
Respecto de las críticas a la techumbre tanto por su pertinencia como por su diseño e incluso por ser considerada “agresiva” para el inmueble, la historiadora por la Universidad Iberoamericana respondió:
“A ver, mire, la estructura ya está instalada y eso es lo que se está estudiando en estos momentos, y también las razones por las cuales ésta tiene la forma que ustedes ven actualmente. Le dije también muy claramente que sobre la cubierta habrá una definición muy clara. No quiero tomar en este momento una palabra que no sea la definitiva del instituto y no quiero hacerlo hasta que terminemos el proceso de análisis.”
–¿Podría ser reversible?
–En todos los casos puesta o no puesta es un elemento reversible.
Se le preguntó finalmente si el INAH no está obligado a investigar, como un asunto de favoritismo, el hecho de que el centro de la indumentaria se concibió en la administración pasada, cuando fue director general Alfonso de Maria y Campos, para albergar la colección de su madre Teresa Castelló Yturbide:
–Mire, yo lo que le puedo afirmar es que el instituto en ningún momento, ni en el pasado ni ahora, toma decisiones que no tengan un fundamento público en torno a la vocación del instituto, y que desde luego lo que se planteó y lo que se planteará en el futuro no tiene otro propósito que difundir el patrimonio de México, nuestros mayores valores culturales y que en este sentido nos conduciremos.








