No atienden su propuesta de investigación educativa

Señor director:

 

Permítame publicar la siguiente carta, dirigida al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor; al presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, y al subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, Roberto Campa Cifrián.

En 2003, adolescentes y jóvenes de la delegación Iztapalapa ganaron el Premio Artes por Todas Partes de la Ciudad de México con el proyecto Jóvenes de Iztapalapa por Ciudad Juárez y Bagdad. Formaban parte de la primera generación de estudiantes de la Preparatoria Benito Juárez Iztapalapa II del Instituto de Educación Media Superior del GDF.

Simultáneamente a los contenidos de la asignatura de artes visuales, dichos alumnos trabajaban por proyectos en la resolución de problemas expresando creativamente sus inquietudes sobre temas comunitarios para fortalecer la cohesión y la reconstrucción del tejido social; crearon performances, arte objeto, instalaciones, fotografías y videos en torno a diferentes problemáticas sociales.

Poco después desapareció el concurso Artes por Todas Partes, perdiendo la oportunidad de difundir sus expresiones artísticas y culturales en diferentes espacios de la ciudad. Sin embargo, durante los siguientes ocho años, a través de dicha asignatura, los estudiantes de las siguientes generaciones continuaron realizando creaciones contemporáneas con el mismo propósito de fortalecer la conciencia cívica sobre el bienestar común y el compromiso social de todos los ciudadanos mexicanos; surgieron otros proyectos, como el de México 68: Cuatro Décadas de Recuerdo e Impunidad, o el de México: Sacrificio Humano, sobre el tema del petróleo.

En el blog educativo RedInterArte se puede encontrar más información sobre las actividades artísticas y culturales que realizaron los jóvenes de la Delegación Iztapalapa, quienes deberían ser incluidos en las acciones educativas del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia de dicha zona.

Por su parte, a partir de 2011, el gobierno del estado de Tlaxcala, con el Programa Artemisa 2.0, comenzó a realizar actividades de bienestar social en las comunidades más vulnerables y marginadas de la región por medio de una educación artística sistematizada e innovadora facilitada por las nuevas tecnologías para la reconstrucción del tejido social.

Además de efectuar actividades comunitarias encaminadas a disminuir la brecha educativa y el analfabetismo digital por medio de la cultura y el arte, el modelo educativo ha sido apoyado por el Sistema de Seguridad Pública del estado por su eficacia en la prevención del delito y de conductas antisociales.

Artemisa 2.0 retoma las propuestas pedagógicas de la educación comunitaria latinoamericana encabezada por Paulo Freire, involucrando activamente a las mismas comunidades en la solución de problemas acordes con el contexto social e histórico de su región. Más información sobre el Programa Artemisa 2.0 se puede consultar en el sitio https://www.artemisa2punto0.org.mx.

Actualmente me encuentro realizando mi Doctorado en Sistemas y Ambientes Educativos en la Universidad de Guadalajara en la modalidad virtual, y veo con entusiasmo que tanto la SEP como el Conaculta están impulsando programas educativos, culturales y artísticos acordes con las experiencias anteriormente mencionadas, en las que he trabajado como educadora y académica.

He realizado llamadas y enviado documentos a diferentes instancias de ambas instituciones, que describen más ampliamente la trayectoria mencionada, así como la propuesta de investigación que desarrollo sobre buenas prácticas educativas en el actual mundo globalizado, pero no he tenido respuesta

¿Existe alguna forma a través de la cual pueda replicar este modelo a favor del bienestar social de México? ¿Por qué es tan difícil encontrar apoyo para un proyecto de investigación educativa que lo único que busca es contribuir a la reconstrucción del país por medio del arte, la cultura, la alfabetización digital y las nuevas tecnologías?

Atentamente

Rossana Ponzanelli Velázquez

ponzanelli.66@gmail.com