Bundesliga: la fórmula del éxito

En poco más de una década el futbol alemán se sobrepuso a su estado ruinoso. Mediante estrategias bien orientadas y planeación a mediano y largo plazos, su liga ya es la segunda más importante del mundo. Equidad y transparencia son elementos fundamentales en esta labor, que busca beneficiar a la afición, promover la solidaridad entre los propietarios de clubes y, ante todo, formar a los jugadores en sus propias escuelas y canteras para garantizar la calidad del espectáculo.

 

 

BERLÍN.- Durante la Eurocopa realizada en 2000 en Bélgica y los Países Bajos, el futbol alemán tocó fondo. Con una participación desastrosa, la escuadra germana quedó eliminada del torneo durante la primera ronda. Los focos rojos se encendieron entonces. Los dirigentes de la Federación Alemana de Futbol y de los clubes profesionales integrantes de la Bundesliga se dedicaron a buscar una solución para mejorar la calidad del futbol y crear una liga atractiva, con finanzas sanas y rentables.

Trece años después de aquella crisis, el futbol teutón alcanzó una reputación intachable: no sólo posee la liga profesional más rentable y sana de toda Europa, sino también su espectacularidad y calidad van al alza. Muestra de ello fue el último torneo de la Champions League, donde el poderío alemán se impuso y por primera vez en la historia de la competencia dos equipos germanos disputaron la final.

El secreto de tal éxito se centra en un modelo de gestión único en el mundo en el que confluyen un control financiero estricto, equidad en la repartición de ganancias, formación de nuevos talentos y, sobre todo, una política cuya razón de ser es la afición.

Según el último reporte oficial de finanzas auditado de la Bundesliga, durante la temporada 2011-2012 la liga obtuvo ingresos superiores a los 2 mil millones de euros; ello representa 7% más respecto al año anterior, y dentro del grupo de las cinco principales ligas del mundo la ubica sólo por debajo de la Liga Premier inglesa, dejando atrás a la primera división española, a la Serie A italiana, y a la Liga 1 francesa.

A raíz del fracaso futbolístico en la Eurocopa 2000, los clubes profesionales alemanes se plantearon la necesidad de crear un ente aglutinador para ejercer una vigilancia rigurosa de sus finanzas y organización. Fue así como nació en diciembre de ese mismo año la sociedad registrada Liga Alemana de Futbol (DFL, por sus siglas en alemán), que se encarga desde entonces de supervisar y vigilar el óptimo funcionamiento de la primera y segunda divisiones de la Bundesliga, con sus 34 equipos profesionales. También abarca a las ligas regionales.

Con la DFL llegaron también los instrumentos de control que hacen de la liga alemana un ejemplo en todo el mundo.

“La creación de la DFL o Liga de Futbol aportó dos elementos que desde mi punto de vista son básicos para el éxito de la Bundesliga y el futbol alemán: por un lado las reglas a seguir en adelante dentro del futbol; el sistema de otorgamiento de licencia como requisito indispensable para formar parte de la Bundesliga y las reglas de la comercialización de la liga. Por otra parte, algo muy importante: la obligación de que cada club cuente con su propio centro de formación de nuevos talentos”, explica en entrevista con Proceso Tim Jürgens, jefe de redacción de la revista especializada en futbol 11 Freunde (11 Amigos), que en los últimos años se ha convertido en la publicación de culto de los amantes del balompié al dedicarse no sólo a la cobertura del futbol sino a la cultura que hay detrás de éste.

 

Regla de oro

 

El sistema de licencias de la DFL prevé que los clubes integrantes de este organismo difundan públicamente en intervalos regulares sus ingresos y gastos anuales. Al mismo tiempo, la propia DFL verifica si cada equipo está en condiciones de organizar partidos de la Bundesliga. Los criterios para determinar esto no sólo son de tipo económico, sino también deportivos, legales, administrativos, de infraestructura, médico-técnicos y de seguridad.

“Si todo está en orden, entonces se recibe la licencia. El principio de este sistema prevé –como el Financial Fairplay de la UEFA– que un club nunca invierta sumas superiores a las de sus ganancias. Y eso garantiza unas finanzas sanas”, explica Jürgens.

Además de ello, otro fundamento base del sistema alemán es la denominada Regla 50+1, cuya implementación quedó plasmada en los estatutos de la DFL. Se trata de un mecanismo para evitar que las grandes empresas o inversionistas privados asuman el control total de los equipos. De acuerdo con esta regla 51% de las acciones deberán quedar en poder de los aficionados. Con ello se garantizan, además, los intereses deportivos de los clubes.

“Ningún inversionista extranjero o privado –plantea Jürgens– puede asumir la mayoría del capital del club y con ello tomar decisiones en contra de los intereses deportivos y económicos de cada equipo. Esta regla también señala que será el consejo de administración de cada club, electo por los propios socios, quienes controlarán las finanzas y autorizarán los gastos.”

En realidad, la Regla 50+1 cumple con dos funciones vitales para la Bundesliga: Al tiempo que protege a los clubes de intereses ajenos a éstos, dota a la afición de la posibilidad de ser inversionista del club al comprar acciones, con lo cual se estrechan los vínculos entre ésta y el equipo.

Considerada como una de las aficiones más comprometidas y fieles de las ligas profesionales europeas, la alemana tiene motivos para serlo, pues juega un rol importante dentro del modelo de gestión del futbol alemán.

En entrevista con este semanario, Daniel Martínez, experto en futbol y autor del libro de reciente aparición en Alemania Guardiola. Así va el futbol moderno, explica:

“Tanto la Liga como la Federación Alemana de Futbol acertaron cuando replantearon el modelo: tuvieron claro que todo eso que conocemos como futbol tiene como eje y razón de existir a la afición; tanto la que acude a los estadios como la que sigue los partidos por televisión y radio. No existe ninguna otra liga en el mundo que considere tanto a sus aficionados como la alemana.”

Como ninguna otra liga del mundo, la Bundesliga ofrece a sus seguidores boletos a precios económicos: El costo promedio de un boleto, según el último informe de la institución, es de 23 euros (aproximadamente 380 pesos). Además de ello, el pago del boleto para el partido también incluye el uso de trenes para el traslado a los estadios.

Más aún: desde el inicio de temporada cada club está obligado a reservar 10% del boletaje para la afición de los equipos visitantes; además, ningún estadio cuenta con palcos VIP y los entrenamientos a puerta abierta es una práctica común; hay descuentos especiales para niños y jubilados, y los partidos se realizan en horarios inamovibles, lo cual fomenta que toda la familia visite los estadios.

Como resultado de esta estrategia, la Bundesliga registra el mayor promedio de asistencia de todas las ligas del mundo, a excepción de la NFL, con un promedio de 42 mil 200 espectadores por partido y una tasa de 91% de ocupación total de estadios por encuentro.

 

Cantera

 

Los centros de formación de nuevos talentos son factor de gran relevancia para la buena marcha del futbol en Alemania. Estrellas como Mario Götze, Marco Reus, Bastian Schweinsteiger, Phillip Lahm o Ilkay Gündogan no se habrían forjado sin las canteras de los clubes alemanes.

Con la instauración del sistema de licencias en 2000 se determinó que para obtenerlas los clubes crearan sus propias escuelas de futbol. Cada año los equipos deben acreditar que cuentan no sólo con su cantera sino que disponen de un programa de desarrollo e infraestructura adecuada para la formación de nuevos cuadros.

Hasta ahora, la estrategia parece ser exitosa. A la larga lista de nombres de nuevas estrellas del balompié alemán se agregan los números. Tras más de una década de invertir en total más de 715 millones de euros en sus canteras, el promedio de edad de los jugadores que militan en las dos divisiones de la Bundesliga pasó de 27 a 25 años. Además, 60% de los jugadores integrantes de la Primera División de la Bundesliga son jóvenes salidos de las escuelas de futbol; en el caso de la Segunda División la tasa es de 75%.

A pesar de que desde hace años se aplica este modelo de gestión, que ya colocó a la Bundesliga como la tercera mejor del mundo, sólo hasta ahora empieza a tener reconocimiento mundial. Al respecto, Jürgens explica:

“Es sencillo. Porque por primera vez en su historia dos equipos alemanes llegaron a la final de la Champions League. El futbol es un negocio que tiene que ver con sueños y el mundo mira primero, por desgracia, ahí donde hay éxito y espectáculo y no donde existen finanzas sanas.

“Pero ahora el Bayern Munich ha demostrado, con ese fenomenal juego en contra del Barcelona en la clase premier, que actualmente juega, quizás, el mejor futbol del planeta. Y también el Dortmund logró tener un juego de muy alto nivel.”

A partir de esta temporada –cuyo inicio será el próximo viernes 9– el entrenador catalán Pep Guardiola será el timonel del Bayern Munich. Esto ya produjo grandes expectativas.

“Su presencia en la Bundesliga me parece una muy buena señal. Demuestra que no sólo el dinero, sino también la persistencia para desarrollar un concepto de futbol a nivel internacional tienen un significado importante, el cual desde mi opinión seguirá creciendo. Espero que Guardiola sea el inicio de una ola de jugadores y entrenadores de primer nivel que encuentren en el futbol alemán una opción para el desarrollo de sus carreras y, al mismo tiempo, enriquezcan nuestro futbol. Y de ser así estoy convencido de que la Bundesliga será muy pronto tan atractiva como hace unos años sólo lo era la Liga Premier inglesa”, apunta Jürgens.

Para Daniel Martinez el desarrollo de la Bundesliga se vislumbra también en ascenso: “No sé si llegará a los niveles de la española o inglesa y no me lo planteo desde esa perspectiva. Lo que sí tengo claro es que esto que está sucediendo (el reconocimiento mundial) debía pasar en algún momento porque no es algo casual. En algún momento alguien debía darse cuenta de que aquí hay un futbol de calidad, con aspiraciones y en donde las cosas se hacen bien. La Bundesliga seguirá pisando muy fuerte a escala internacional junto con este gran prestigio que se ha ganado a pulso”, concluye el especialista.