Pide a Fox no hablar más ni abochornar a los mexicanos

Señor director:

 

Le agradecería publicar esta carta, dirigida al expresidente de México Vicente Fox Quesada.

Señor Fox: Los mexicanos ya estamos acostumbrados a sus dislates, que le han dado una tristemente célebre notoriedad nacional e internacional. El más incongruente fue cuando durante su infructuoso mandato manifestó que su injerencia podría resolver el conflicto entre las dos Coreas, lo que ni siquiera pudo lograr el expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter, a pesar de haber permanecido varios meses en las dos naciones. Pero usted ya se sentía el monarca Luis XV que declaró: “¡Después de mí, el diluvio!”.

Respecto a su ultima estridencia, en la que asegura que usted se llevó de calle a todos los presidentes de México, incluyendo a Benito Juárez, le puntualizo que hay un código ancestral que reza que nadie puede enaltecerse a sí mismo, que son sus semejantes y la historia quienes lo maculan o enaltecen. Pero tranquilícese, señor Fox: Cuando se escriba la historia imparcial de los últimos 100 años posrevolucionarios, usted ya estará bajo tierra, así que la vergüenza sólo será para sus descendientes.

Por cierto, le recuerdo que Benito Juárez (autor del apotegma de vigencia internacional “…el respeto al derecho ajeno es la paz”) fue nombrado “Benemérito de las Américas”, gloria que no alcanzaron Lincoln, Bolívar, Artigas y San Martín, entre otros.

Una atenta súplica, señor Fox: Por favor ya no dé entrevistas, ya no hable, no abochorne más a los mexicanos. Es notoria su ansia de sobresalir, pero ya no… ni aunque se le apareciera Juan Diego…

¿Y sabe qué es lo más decepcionante? Que la oportunidad la tuvo usted y se le fue de las manos. (Carta resumida.)

 

Atentamente

José Jorge Mejía Oseguera