Señor director:
La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) pretende elaborar una ley para la población indígena que habita en el Distrito Federal. Con ese propósito ha convocado a una consulta con representantes de los indígenas y de los pueblos originarios que a lo largo de los años han conformado al Distrito Federal.
Esto demuestra que la ALDF no tiene claro quiénes son los sujetos de derecho en esta legislación, ya que son muy distintos los indígenas que inmigran al Distrito Federal –provenientes de diversas comunidades de la República– a los descendientes de los pueblos originarios que siempre hemos vivido aquí, entre los cuales me incluyo.
Unos y otros tienen necesidades muy diferentes y, por lo tanto, requieren legislaciones específicas.
Por lo que respecta a nosotros los descendientes de los pueblos originarios, llevamos alrededor de 10 años pidiendo una legislación que respete y reconozca jurídicamente a nuestras autoridades tradicionales y formas de organización. Apoyados en tratados internacionales firmados por México, tenemos derecho a una ley que conserve nuestra cultura y no nos vea como meras piezas de museo. Pero hasta el momento no hemos alcanzado nuestro objetivo.
Por otra parte, esa mal llamada “consulta” que pretende realizar la ALDF para elaborar la ley no está diseñada para escuchar las demandas de los indígenas. No nos da ninguna representatividad. Por ejemplo, se propone escuchar a una sola persona por cada 25 pueblos originarios.
Esta supuesta elección de representantes puede incluso ser manipulada por grupos políticos para fines partidistas y electorales. Tal y como se está planteando, esa ley sólo creará confusión y no defenderá nuestros derechos.
Atentamente
Román Reyes Covarrubias
Habitante del Pueblo de
Santa Cruz Atoyac, DF








