El lunes 15, en una operación tan increíble como contradictoria el gobierno mexicano capturó a Miguel Ángel Treviño Morales, El Z-40, líder del grupo delictivo Los Zetas. Menos de un año antes había sustituido en esa posición a Heriberto Lazcano, El Lazca, presuntamente muerto en un confuso operativo. En su edición 1878, del 18 de octubre de 2012 (Una familia de zetas), Proceso exponía ya que Miguel Ángel pertenece a una dinastía –fueron 13 hermanos oriundos de Nuevo Laredo, Tamaulipas– que forma parte de la estructura del cártel en cuyo origen estuvieron desertores de grupos de élite del Ejército. Su hermano José enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos y otro hermano, Óscar Omar, El Z-42, es visto de manera natural como el próximo jefe de la organización que abarca con sus actividades una parte cada vez más amplia de la geografía nacional.








