El calvario del deporte adaptado

Por descuido, apatía e irresponsabilidad, la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas aún no comprueba 31 millones de pesos que le entregó la Conade. Su presidente Pablo Lárraga afirma que no se le dan facilidades para rendir cuentas, mientras que el titular de CIMA y subdirector de Calidad para el Deporte, Othón Díaz, sostiene lo contrario. En este juego de acusaciones mutuas pierde el deporte y quienes lo practican, sin mencionar que a escala mundial el prestigio del país queda en entredicho.

 

A unque México ha dejado constancia de su poderío en certámenes internacionales del llamado deporte adaptado, en el ámbito administrativo se ha visto exhibido por los malos manejos e irregularidades de las autoridades deportivas.

El episodio más reciente ocurrió apenas en mayo pasado cuando un grupo de atletas, además de entrenadores, auxiliares, médicos y fisiatras integrantes del equipo multidisciplinario del fideicomiso Compromiso Integral de México con sus Atletas (CIMA) –así como los que no forman parte de este programa–, fueron desa­lojados del hotel en Phoenix, Arizona, antes del Grand Prix de Atletismo de Estados Unidos.

Esta bochornosa situación atestiguada por las delegaciones extranjeras participantes se debió a la falta de pagos de la Federación Mexicana de Deportes sobre Silla de Ruedas, presidida desde hace siete años por Pablo Lárraga. Este directivo no ha logrado deslindarse de una serie de presuntas irregularidades e incumplimientos. Entre otros pendientes, todavía no termina de comprobar a la Conade más de 20 millones de pesos de un total de 31 millones de pesos que se le otorgaron para el ejercicio 2012.

Y los problemas se acumulan: desde hace medio año 42 trabajadores del organismo, entre entrenadores, médicos, fisiatras, psicólogos y personal administrativo no reciben sueldo alguno. El caso ya llegó a un punto crítico, pues los afectados amenazan con no viajar el próximo mes al Campeonato Mundial de Atletismo que se realizará en Francia, donde México estará presente con los campeones paralímpicos Ángeles Ortiz y Luis Zepeda.

Afirman que no irán porque ya no pueden con la carga de cubrir los intereses o pagos mínimos de las deudas contraídas durante medio año sin recibir salarios. Esto implica un duro golpe si se toma en cuenta que son quienes asisten a los atletas discapacitados.

En el caso del equipo multidisciplinario del deporte paralímpico el recurso sale a través de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), con excepción de 13 deportistas integrados a CIMA. Pero esta comisión está impedida de otorgarle esta clase de apoyos a la federación mientras no compruebe sus gastos, como lo establecen las Reglas de Operación.

Si lo anterior fuera insuficiente, Lárraga ocultó información a la Conade acerca del problema que afronta en los tribunales por una querella promovida por cuatro exempleados de la federación. Por ello la cuenta bancaria del organismo fue congelada por un juez, quien ordenó retirar el saldo de 400 mil pesos para pagar parte de la liquidación de uno de los querellantes.

 

Castigo

 

Abandono, angustia, impotencia y desin­terés de las autoridades son parte de la penosa experiencia de los agraviados, quienes hablaron con el reportero a condición de que sus nombres permanezcan en el anonimato para evitar represalias.

El calvario para estos deportistas y su equipo multidisciplinario empezó en los primeros meses del año entre campamentos y competencias en el extranjero. “Todos salimos con recursos limitados. Muchas veces pagamos los alimentos en tránsito y viajamos a nuestros destinos con dos o tres conexiones porque la federación escogía los vuelos más económicos. Con ello nos dimos cuenta de que algo malo sucedía”, comenta un atleta.

Y agrega: “Por esta razón hablamos a la Conade para reclamarle que no nos enviaban cómo debía ser. Argumentaron que la federación no ha comprobado varios millones de pesos y, por lo tanto, no le dará ni un peso más. La federación estaba subsidiando todos esos viajes, pero no quería decir nada”.

Otro inconforme apunta: “Vamos a suponer que la federación compruebe todos sus gastos; no obstante, Lárraga ocultó a la Conade la información de que tiene una demanda y de que un juez congeló la cuenta de la federación. Algunos aseguran que esa cuenta fue congelada desde hace más de un año porque desde diciembre no les pagan a los trabajadores; que Eduardo Obregón, quien estuvo en el área del Deporte Adaptado en la Conade, era la tapadera de Lárraga y de toda la federación, que no puede comprobar sus gastos a pesar de que compraba sillas de ruedas y material deportivo a un precio que luego inflaba hasta tres veces. Eso es fraude”.

Con cinco días de antelación al certamen, el pasado 13 de mayo, los atletas de CIMA y los que no son de ese organismo llegaron con el equipo multidisciplinario al hotel de concentración en Phoenix, sin sospechar que horas después la administración los desalojaría porque la federación no había pagado y no había noticias de su presidente.

“El asunto tensó a los atletas y al equipo multidisciplinario, porque si alguien tiene que estar cómodo son los deportistas. La situación se salió de control. El hotel nos autorizó pasar la primera noche, pero se necesitaba sostener nuestra estadía con algún pago o un adelanto, porque si ya se sabía el número de noches que pasaríamos pretextaban que ya todo tendría que estar en regla. No ocurrió así y a la mañana siguiente nos avisaron que debíamos arreglarlo o nos iríamos”, afirma un competidor.

La tensión entre los integrantes de la delegación creció por la pasividad del presidente de la federación; por más mensajes que le enviaron para que efectuara el pago o proporcionara los medios necesarios para asegurar las noches de estadía en el hotel, no hubo respuesta. “Mientras todo eso sucedía pasaron las horas en espera de que nos sacaran del hotel, como finalmente sucedió”, sostiene un integrante del equipo.

Para colmo, los atletas llegaron de Italia “sumamente cansados después de un viaje con un itinerario muy complejo. Desconocemos si lo programaron con el propósito de que saliera más barato. No pudieron descansar la primera noche porque estaban muy tensos por la situación”, plantea otro de los inconformes.

Los atletas tampoco encontraron las instalaciones adecuadas para su preparación. “No había gimnasio ya que el hotel sólo disponía de un cuarto de 4×4 metros con apenas un par de caminadoras y unas pesitas. Para trasladarse a un gimnasio particular había que pagar transporte y la entrada al lugar, que tenía un costo altísimo, gasto que no fue considerado por la federación”, comenta uno de los deportistas.

Todo esto generó mayor inconformidad sobre todo porque la competencia fue programada para el 18 de mayo. “No era necesario viajar con tanta anticipación. Los atletas pudieron hacer un viaje directo a la Ciudad de México y descansar en el Centro Paralímpico para después volar directo a Arizona”, expone un miembro del equipo.

Luego de muchos mensajes al presidente Lárraga, finalmente se realizó el pago al hotel con una tarjeta de crédito a nombre de su asistente, Ana Cámara. El hotel tampoco disponía de habitaciones y baños adaptados para huéspedes con silla de ruedas. “Resultó muy incómodo y complicado. No nos dieron gastos de bolsillo y ante la falta de recursos los atletas no pudieron hidratarse adecuadamente. Todo fue pagado por ellos”, afirma un integrante del equipo multidisciplinario.

Para colmo, el regreso de la delegación fue programado con horarios y escalas distintas. Por ejemplo, a los competidores de Hermosillo les asignaron su retorno con el siguiente itinerario: Phoenix-Miami-Ciudad de México y Hermosillo. “El asunto es que dos personas de Hermosillo decidieron regresar en autobús para evitar el circuito de dos días para llegar a sus casas, cuando en cinco horas estaban ahí. La federación no invierte ni pone atención, pero sí bloquea el trabajo de los atletas en general, sobre todo a los medallistas”, asegura un integrante del equipo de apoyo.

 

Aclaraciones

 

En Arizona, Ángeles Ortiz recibió el título Golden Athlete por sus triunfos en la Liga Diamante de Atletismo Paralímpico, que incluyó competencias en Dubai, Italia y Estados Unidos. No obstante, su desempeño fue de más a menos: en Dubai impuso nueva marca mundial en lanzamiento de bala: 11.50 metros; en Italia registró 11.12 metros, pero bajó considerablemente en Phoenix, con 10.98 metros.

Por su parte, el director de CIMA, Othón Díaz, reconoce que es complicado cubrir las necesidades económicas de este equipo multidisciplinario. Ello implicaría pasar por encima de la ley. Sin embargo, el funcionario, quien también es subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, señala que a Lárraga “se le han brindado muchas oportunidades” para comprobar los gastos de su federación”.

En entrevista efectuada el miércoles 26, Díaz comenta a Proceso que 10 minutos antes de la charla recibió una llamada telefónica de Lárraga: “Vamos a tener una reunión –el jueves 27– con él, quien establece, así como se lo dijo a usted, que no le hemos dado las facilidades. El problema es que mis colaboradores afirman que ya han hecho todo lo que está en nuestras manos para que pueda comprobar”.

En plena conversación telefónica con Lárraga, Díaz consultó a sus asistentes, quienes le confirmaron que han hecho todo lo necesario para facilitarle la comprobación de los recursos.

“La pelota está del lado de la federación. Mañana –jueves 27– vamos a aclarar frente a frente quién es el que está incumpliendo y qué tipo de cosas quieren que firmemos. Un ejemplo: si en algún momento a él le pidieron que hiciera un movimiento, pero que no está dentro de la normatividad, ninguno de nosotros lo va a firmar”, apunta Díaz.

En su deslinde, Lárraga dice a este semanario que no ha comprobado los gastos por falta de los oficios de comprobación que debió entregarle el director del Deporte Adaptado de la Conade, Eduardo Obregón, actualmente en proceso de incapacidad en el ISSSTE luego de sufrir un infarto cerebral en diciembre pasado.

En lo que se refiere a estos oficios que reclama el presidente de la federación, Díaz precisa: “En muchos casos no podemos dárselos porque son responsabilidades respecto a asuntos que ellos establecieron de motu proprio y si ahí hubo algo irregular no podemos asumir esa responsabilidad”.­

Y agrega: “Tenemos problemas de adeudos de comprobaciones con esa federación, así como un asunto laboral por el que congelaron la cuenta. De entrada, es una dificultad porque corremos el riesgo que si le entregamos algún recurso también pueda ser congelado por el juez para cubrir el monto del juicio laboral”.

El subdirector de Calidad para el Deporte acepta que no se han detectado irregularidades en la Federación Mexicana de Deportes Sobre Sillas de Ruedas, simplemente porque “no han comprobado. ¿Cómo puedo determinar algo en un documento que no tengo? En una factura se detecta la irregularidad cuando ésta llega y resulta que pertenece a una constructora con la que se pretendía comprobar complementos alimenticios, por decir algo”.

–¿La federación no ha comprobado a la actual administración?

–Los hemos traído presionados. Las Reglas de Operación establecen que para gastos administrativos y de personal no podemos apoyar a las federaciones en tanto no estén en cero para su comprobación, no así para el caso de los viajes.

“Ellos hablan de abrir otra cuenta, pero en principio, por el tipo de organismos que son, por el hecho de que reciben recursos públicos, tenemos ciertas limitantes y también corremos el riesgo de que le den parte al mismo juez que les congeló la cuenta y nos pase exactamente lo mismo”, dice.

De todas formas, Díaz garantiza que el próximo 1 de julio se resolverá la situación de las 42 personas que reclaman el pago de sus salarios.

“Lo primero que hicimos fue ajustar la reglamentación del fideicomiso Fondo para el Desarrollo de Alto Rendimiento, donde un comité técnico autoriza los recursos para que bajen a la federación, y ésta es la que paga. ¿Qué estamos haciendo en estos momentos? Vamos a sacar a través de una persona o de un deportista sus salarios para pagarles de forma directa en el caso del equipo multidisciplinario.”

Por lo que toca a los entrenadores “estamos haciendo una transferencia presupuestal del Programa Reserva Nacional de la Conade, donde le damos recursos a los propios institutos estatales para que contraten entrenadores, y a todos lo que dependan del deporte paralímpico le pagaremos por ahí, de acuerdo al estado al que pertenezca su atleta. No vamos a hacer nada indebido para que los institutos sean los que paguen”.

“La realidad es que todavía no recibo presupuesto de la Conade, no he firmado ningún convenio. Lo único que necesito son los oficios de autorización que me debe dar la Conade, y ya acabo ahí. Todo lo tengo en regla”, dice Lárraga.

–¿Usted tiene pendiente por comprobar 20 millones de pesos.

–No, los muchachos son muy dados a hablar; ni saben. Seguramente dicen que yo me quedé con el dinero. Entiendo su postura de que estén preocupados, pero no tengo ningún problema: voy para ocho años en la federación y siempre he tratado de ser una persona transparente.

–¿Cuánto le falta por comprobar?

–Nos dieron 31 millones de pesos, de los cuales llevo 23 millones comprobados, como son facturas, campamentos, boletos de avión, material deportivo. Las facturas no me generan tantos problemas porque llego y las descargo, pero estoy sujeto a que me den la cita en comprobaciones.­