Señor director:
Flavia Céspedes, una humilde mujer campesina de San Lorenzo Ixtacoyotla, municipio de Juárez Hidalgo, Hgo., se encuentra postrada en la cama de su humilde vivienda.
Recientemente salió a caminar y se rompió una pierna. Sabía que en la clínica rural del IMSS no había médico. De hecho el doctor va cuando quiere o cuando puede, y a veces no se aparece durante semanas o meses. La enfermera hace lo que puede, pero sola es difícil. Debido a esto, Flavia acudió con un huesero del pueblo vecino.
Para Flavia no hubo ambulancia ni apoyo de ninguna clase. Las lágrimas de dolor, de tristeza e impotencia le escurren aún, pero logra sonreír en medio de su desgracia: intuye que en México hay esperanza.
No todos sufrimos pobreza extrema y marginación, pues en la tele hablan de un gobernador que tiene muchos trajes y muchos pares de zapatos; de un tesorero que guarda en cajas de cartón millones de pesos para cuando el desempleo lo alcance; de que uno de los hijos de Romero Deschamps, Paulina, viaja con sus mascotas y su bolso de 12 mil pesos, y que otro, el júnior José Carlos, estrenará Ferrari.
Sí, Flavia está triste y llora de dolor, pero… en México no todo son lágrimas, otros sacan la cara por los pobres.
Atentamente
Gustavo Zapata Salcedo
Coordinador de la Organización
Ambientalista
“Tierra y Libertad”
San Lorenzo Ixtacoyotla, Hidalgo
01/55/58-54-53-03








