Entregado a la enseñanza de guitarra clásica en la Escuela Libre de Música, de la colonia Roma, y en la Escuela Superior de Composición y Arreglo Musical (ESCAM), de Santa María La Ribera, Tlalnepantla, así como a lo largo de siete discos grabados de manera independiente con su grupo Luz Negra o solista, el compositor Fausto Abaroa Mac Donough no se rinde ante las adversidades del destino y ya prepara un octavo CD: Fantasía guitar.
En 2010 le fue detectado un cáncer en la garganta, refiere el músico de voz apenas audible:
“Empecé a sentirme muy ronco. Fui al médico y me dijo que debía consultar con un especialista inmediatamente; pero por la burocracia del ISSSTE se tardaron cuatro meses en darme la cita y todo ese tiempo seguí ronco. Ya cuando llegué a la consulta me dijo el doctor: ‘Van a tener que tomarle una biopsia’, y el análisis reveló que tenía un tumor cancerígeno.”
El especialista del ISSSTE le advirtió: “O te operas de tu laringe o te mueres”. Una operación así, denominada laringectomía, es bastante complicada, dice Abaroa Mac Donough, “pero resultó eficaz pues se trata de un método con el que te extirpan parte de la laringe o toda, como en mi caso, para extraer el cáncer.”
La siguiente fase de la laringectomía consistió en la creación de una nueva abertura en el paciente, llamada estoma, para que pueda respirar.
“Desperté sin voz, quise hablar y no me oí. Pensé: ‘¡Híjole, qué difícil va a ser esto! ¿Cómo voy a comunicarme?’. Llamé a la enfermera para preguntarle la hora y no tenía voz. Fue un golpe bastante duro, sin embargo me tuve que acostumbrar y ya me adapté. Sigo vivo y qué bueno que me operé. Lo primero que deseaba hacer era grabar en mi casa de Ciudad Satélite un quinto disco doble con muchas piezas de blues, tocando yo guitarras y los bajos.”
Entre la primavera y el verano de 2012 surgieron los dos CDs titulados Blues Laringectomizado (FAMD-002), donde utiliza guitarras acústicas Rubio de concierto modelo K de ocho cuerdas y Fender Squirer, y las eléctricas: Gibson Les Paul, Steinberher Spirit, Ibanez Artcore y Fender Stratocaster.
Lo acompañaron sus hijos: la concertista Cecilia B. Abaroa, de 19 años de edad, violín primero en la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Nacional de Música (Blues en Sol, de Howard Armstrong), y Fausto Abaroa Jr., de 22, en la armónica (Lonesome Freight Train Blues, de Tommy Flint). También toca su esposa violinista Susana Moreno (San Louis Blues, de W.C. Handy, El padre del Blues).
“Blues Laringectomizado lo grabé para curar mi depresión luego de que me operaron –afirma–. El blues lo había atrapado desde la adolescencia; mas su selección musical arrancó de uno de los libros didácticos de Country Blues escritos con partituras por Tommy Flint para tocar melodías en guitarra acústica con arpegios, y no golpeando las cuerdas con plumilla (ver video en el enlace a su canal YouTube https://www.youtube.com/watch?v=9S4DEN-uP2U). Hoy declara:
“Mi influencia principal ha sido Frank Zappa, el guitarrista más grande del siglo XX, y no lo digo yo, sino el director de orquesta Zubin Mehta, y con mucha razón. Cuando yo escuché por 1972 su álbum de 1969 Hot Rats, me decidí a ser músico profesional. Me la pasaba oyendo ragtime, rock progresivo y el metálico, jazz y blues o música clásica; pero Zappa marcó mi carrera.”
Trece Lunas mayas
Fausto Abaroa Mac Donough nació en 1957. Estudió guitarra clásica en la Escuela Superior de Música del INBA, en Coyoacán, donde por 1981 conoció a quien después sería su esposa.
“No hay antecedentes musicales en mi familia. De niño jugaba de ala abierta en las ligas infantiles de futbol americano con Los Bucaneros, equipo que aún existe. Mi padre quería que estudiara química o medicina, y comencé, pero de pronto me dije: ¿Qué hago aquí si lo mío es la música?”
Con Luz Negra grabó su primer disco en 1988, Suite a la vida. Por aquella época viajó a la península de Yucatán y quedó prendado de la historia maya. El segundo data de cuando llevaba un año dando cursos de guitarra clásica en la ESCAM, por 2001: Ragtime, grabado con su grupo Luz Negra, y para 2002, también con su banda, hizo el CD Ups.
En los nueve cortes de Sinergia (FMEE 003), de 2006, además de Abaroa participaron Mauricio Collado Martínez con la guitarra, Luis Enrique López en el bajo y el baterista José Enrique Contreras Villaseñor. Sus composiciones instrumentales Hombre maya y El último Katún rinden tributo a aquella cultura del Mayab, pasión que se manifiesta mejor en su último CD, Todo cambia.
“He leído bastante sobre los mayas, admiro la cultura maya y siento que existe actualmente un resurgimiento de esta civilización, por lo cual he querido aportar algo musicalmente a la raza humana, partiendo de sus conocimientos.
“Porque el calendario maya de ‘las Trece Lunas,’ como lo llama en El factor maya el historiador estadunidense José Argüelles, es totalmente equilibrado, ahora que vivimos en un mundo tan dispar y la gente está desacostumbrada a llevar cierto orden en sus vidas.”
Presidente de la Fundación para la Ley del Tiempo, creada en el año 2000, Argüelles (1939-2011) propuso el uso del ‘Calendario de las Trece Lunas de 28 días’ cual instrumento para armonizar a los seres humanos con la biosfera. Se basa en la idea de que los mayas llevaban una cuenta lunar (Tun Uc) de 13 meses de 28 días, totalizando 364 días al año, lo que otorga un día extra para completar el ciclo solar (entendido como un día de meditación ante el nuevo año y también una suerte de “día agujero negro o portal dimensional”).
El guitarrista de pelo largo, investigador del fenómeno OVNI, finaliza así:
“Nuestro caótico calendario actual es una prueba de esta falta de armonía que los sabios mayas no tenían.”








