Armando Espinosa de Benito, exjefe de la Unidad de Inteligencia de la Policía Federal (PF), no sólo se enriqueció inexplicablemente sino que además aprovechó su cargo público para meter a cuatro familiares dentro de la corporación.
Los beneficiados son su yerno Rafael Navarro Hernández, casado con su hija mayor, Nora Espinosa Ibarra; su otro yerno, Erick Friedman Zúñiga, casado con su hija menor, Rebeca; un primo de su esposa Rebeca Ibarra Panszi, Alfredo Renaum Panszi, quien entró junto con su exesposa, Adriana Ramírez Arzoz.
Los puestos para sus yernos, solía decir, se los daba para que pudieran mantener el tren de vida de sus hijas.
Friedman Zúñiga ingresó a la PF en octubre de 2012, un mes antes de terminar el sexenio de Calderón –y de que a Espinosa de Benito se le acabara la posibilidad de meter a sus allegados en el gobierno.
Le dieron el cargo de subdirector de Presupuesto y Análisis de la Información de la PF (plaza número PF015), con un sueldo neto de 25 mil pesos, equiparables a los de un inspector general. Había trabajado en el área de compras de Televisa y en servicio a clientes de Telcel.
Pese a que corrieron a su suegro, él ha logrado pasar inadvertido. El 15 de mayo presentó su declaración patrimonial: informó que seguía con el mismo cargo, pero ahora con la plaza PF012 –y un sueldo neto de 37 mil 656 pesos–. Afirma que es licenciado en economía.
Navarro Hernández, mejor conocido como Navarrito, entró como subdirector en la Coordinación de Inteligencia para la Prevención –en la que estaba su suegro– con un nivel PF016, al que le corresponde un sueldo mensual de 22 mil 951 pesos netos. Su única experiencia laboral había sido trabajar en “soporte técnico” en Quálitas. Le asignaron uniforme, placa y una unidad de policía, aunque fuentes consultadas de la PF señalan que ni siquiera se presentaba a trabajar.
Navarrito aprovechaba para ir a los hangares del Centro Operativo de Mando, en Iztapalapa, para subirse a los helicópteros. Y las fotos luego las presumía en Facebook o, en actos de la PF, aprovechaba la oportunidad de fotografiarse con personajes, como el boxeador Juan Manuel Márquez. Dice que es licenciado en informática.
El 13 de mayo pasado presentó su declaración patrimonial, la cual no hizo pública. Hasta ese momento había logrado sobrevivir al despido de su suegro. Pero el gusto no le duró mucho: lo corrieron el 20 de mayo, y el 29 de ese mismo mes presentó su declaración de terminación de cargo.
Alfredo Renaum Panszi, primo hermano de la esposa de Espinosa de Benito, fue metido a la PF el 1 de abril de 2010, días después de Navarrito. A él le tocó el puesto de suboficial en la Coordinación de Inteligencia para la Prevención –donde estaba su primo político– con un sueldo nada despreciable de 20,913 pesos mensuales, sobre todo considerando que no se presentaba a trabajar. Tenía la carrera comercial de mecánico y su única experiencia era en un taller. De acuerdo con los registros de la Secretaría de la Función Pública, no ha presentado ninguna declaración de terminación de cargo.
Adriana Ramírez Arzoz, aunque ya no es la esposa del primo, también tuvo una tajada del pastel. Entró el 1 de agosto de 2008 como jefa de departamento en la Dirección General de Seguridad Privada de la Secretaría de Seguridad Pública federal. El 16 de octubre de 2012, días antes de que terminara la gestión de Genaro García Luna al frente de la SSP –y de que desapareciera la dependencia–, Espinosa de Benito la metió en la División de Inteligencia de la Policía Federal, que él encabezaba directamente, como jefa de departamento. Le asignaron un sueldo mensual de 17 mil 928 pesos. Así lo reportó ella a la SFP el 6 de enero de 2013.
Curiosamente, el 8 de mayo de 2013 presentó ante la SFP una modificación patrimonial, en la que dice que desde el 16 de octubre de 2012 es analista de la “Coordinación de servicios generales, Dirección general de recursos humanos”, en donde permanece.
Espinosa de Benito también le dio un puesto al hijo de su incondicional empleado José Luis Márquez. Se llama Édgar José Luis Márquez Malacara, y es amigo de su yerno Navarrito. Lo metió en febrero de 2011 como suboficial en la división de Investigación que él encabezaba, por lo que tiene su placa y uniforme. En septiembre de 2012 fue ascendido a subinspector en la misma división, con un sueldo neto de 16 mil pesos mensuales. Hasta la fecha sigue en el cargo.
La Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, en su artículo 47 fracción VIII, señala que todos los servidores públicos deben “excusarse de intervenir en cualquier forma en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad o civiles…”.








