Le llovieron las críticas al jurado de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas tras la ceremonia de los premios a lo más destacado del cine nacional en 2012 por supuestos favoritismos y por ignorar a la triunfadora en el Festival de Cannes, Post Tenebras Lux. El presidente de la academia, Juan Antonio de la Riva, rechaza las acusaciones y define el sistema de elección como “el más democrático que se tiene”, mientras Amat Escalante, mejor director de este año en Cannes con Heli, anuncia que no la inscribirá para el Ariel del año próximo.
Que la película Post Tenebras Lux (con la cual Carlos Reygadas ganó como mejor director en el Festival de Cine de Cannes de 2012) no estuviera nominada en ninguna categoría para la 55 entrega del Ariel, causó polémica.
Discípulo de Reygadas, Amat Escalante, recién llegado de Cannes, donde también obtuvo el reconocimiento como mejor director por Heli (Proceso 1907) el pasado 26 de mayo, declaró que su largometraje premiado no lo inscribirá a los Arieles el próximo año.
El motivo es su decepción con la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) porque “ignoró” a Post Tenebras Lux (Proceso 1882) para la estatuilla mexicana, cuando sus creadores la habían enlistado para competir (ver recuadro).
Antes de la entrega del Ariel, realizado por el escultor Ignacio Asúnsolo, la discusión ya había empezado entre la comunidad cinematográfica, no sólo con el filme de Reygadas, sino también porque la AMACC no tomó en cuenta ningún largometraje de animación, que igual fueron inscritos, como El Santos vs la Tetona Mendoza, de Alejandro Lozano (Proceso 1879), y Z-Baw, de Ricardo Gómez Villanueva. Además, causó sorpresa que la película La vida precoz y breve de Sabina Rivas, de Luis Mandoki, con 11 nominaciones, no concursara como mejor película. Otra crítica se desató hacia Everardo González tras haber ganado mejor largometraje documental con Cuates de Australia, porque este director es el vocal del Comité Coordinador de la AMACC.
Juan Antonio de la Riva, presidente de la AMACC, aclara que las nominaciones y los ganadores del Ariel fueron resultado de las votaciones emitidas por 134 cineastas, “y no hay una actitud personal, de un grupo o de rechazar un filme o preferir uno sobre otro”.
–¿Es verdad que se ignoró a Post Tenebras Lux, de Reygadas?
–Para el comité de elección de cada año para los Arieles, la AMACC convoca a un número de cineastas de la misma Academia y a realizadores que no son miembros, pero que han sido nominados al Ariel (cabe destacar que los ganadores de un Ariel automáticamente pasan a ser académicos).
“Y, desde luego, la Academia no es la receptora de las películas mexicanas que han ganado en festivales a lo largo del año, de lo contrario habría como ‘un pase automático’. Estas 134 personas se inscribieron (porque es voluntario) para revisar las películas y manifestaron su voto en un ejercicio individual y secreto, y Post Tenebras Lux no obtuvo los suficientes votos para quedar nominada en relación con las películas que sí quedaron.”
–¿Participan en ese comité cineastas que no son de la Academia?
–Sí, el requisito es que hayan tenido hasta dos nominaciones. Es para contar con un padrón más amplio de votantes, ya que a la Academia se le ha cuestionado mucho que eran pocos los votantes, quiénes son, qué se creen y por qué tan pocos deciden cosas tan complejas como esto…
“Entonces, desde hace varios años la idea justamente ha sido ser incluyentes para tener una pluralidad de opiniones que se ejercen mediante el voto. Se implica a todas las generaciones de realizadores. El ejercicio de este voto es secreto e individual, y arroja unos números que son los que finalmente se imponen para las nominaciones.”
“No hay manipulación”
–¿Hay un tope de cuántos cineastas de la Academia y cuántos de fuera deben participar en este comité para el Ariel?
–No hay nada que rija tantos deben ser de la AMACC o tantos de los que han sido nominados; es abierto y es voluntario. Todos aquellos académicos que creen que pueden ver todas las películas y los cortos en el plazo establecido antes de las nominaciones, se escriben voluntariamente y adquieren el compromiso de esa revisión; lo mismo los externos, ingresan quienes lo desean y adquieren ese compromiso personal de ver todos los filmes, y finalmente de expresarse a través de su voto.
“Este es el mecanismo que se ha encontrado como más democrático. No es un grupo de cineastas que pueda manifestarse contra alguien o a favor de alguien, ni se le puede manipular para los resultados, sería desconocer justamente ese proceso de elección. Eso de: ‘voten, pero nosotros hacemos lo que queramos’ no se hace; o que intervengamos para que haya en las nominaciones un equilibrio, tampoco se hace. De lo contrario, causaría discusión de por qué no respetamos el sentido de los votos.”
–Como directivos de la Academia, ¿estuvieron pendientes de que las 134 personas vieran todas las películas?
–Sería muy difícil tener la constancia de que cada uno de estos 134 vio todos los títulos… Cuando se inscriben se les dice que las películas ya están en exhibición en la Academia, hay funciones programadas a lo largo de un periodo; otros las ven vía stream, ahí sí sabemos qué cantidad de veces se ha visto una película; pero no se puede saber quiénes lo hicieron.
–¿Usted participó entre esas 134 personas?
–Sí, he participado desde que estoy en la AMACC. Veo todas las películas, los cortos y los documentales para ejercer ese derecho y tener esa responsabilidad. Si una persona sólo vio dos películas y vota, es un asunto de ética personal.
–¿Siempre ha sido así el mecanismo?
–Se ha tratado de mejorar… Cuando éramos pocos, revisábamos los filmes aquellos que formamos parte de la Academia; eso fue entre 1998 hasta el 2000, y votábamos. A lo largo de estos últimos años se ha ido ampliando, se ha ido incluyendo a otro universo de votantes.
–¿Qué opina de las declaraciones de Escalante y de Jaime Romandía, director general de Mantarraya, empresa que produjo Post Tenebras Lux y Heli, de que se ignoró el largometraje de Reygadas?
–Si fuera una Academia que tomara decisiones de manera abierta en una discusión, donde por empatía y antipatía se pudiera hacer eso, podríamos hablar de marginación o de ignorar; pero es un resultado de una parte de la comunidad que se expresa a través de un voto.
–Amat Escalante dice que no inscribirá a Heli el año que viene a los Arieles.
–Bueno, me parece que está en todo su derecho para hacerlo o no, también la inscripción es voluntaria y es una postura muy comprensible…
–¿Y qué dice respecto a que alguien de la directiva de la Academia, como Everardo González, haya sido premiado por Cuates de Australia?
–Cuando un académico llega a ganar, él se excluye por completo de la votación de ese año. Él no puede votar por su propio documental ni tampoco puede obligar a nadie a que vote por su largometraje. Everardo es un hombre respetuoso de las decisiones de los demás.
“No es la primera vez que surge toda esta controversia. Cada año desde que estoy aquí han existido ese tipo de dudas, comentarios, críticas, cuestionamientos…”
Y finaliza De la Riva explicando que nadie de la película Post Tenebras Lux se ha acercado a aclarar el asunto; “pero tienen las puertas abiertas y con gusto platicamos”.








