Señor director:
Por medio de la presente le envío un cordial saludo y al mismo tiempo le comento en relación con la nota de Gloria Reza difundida el pasado 6 de abril titulada El charrismo goza de cabal salud sobre irregularidades del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, Sección 28, y la Secretaría de Salud Jalisco acerca del otorgamiento de plazas y movimientos escalafonarios en Coesida, en donde se exhibe mi nombre y se dice que fui beneficiada con una plaza.
Por esta razón quisiera hacer varias
aclaraciones:
Soy trabajadora social de profesión con un master en derechos humanos por la Universidad de Castilla La Mancha y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Tengo más de 13 años trabajando en el Coesida y funjo como coordinadora del Subconsejo de Derechos Humanos, en donde por más de 11 años he ocupado una plaza de menor categoría y actualmente con el nuevo nombramiento sigo percibiendo un salario menor que el del resto de mis compañeras coordinadoras de subconsejos.
Ahora bien, en cuanto al asunto de las plazas, mi nombramiento fue un movimiento realizado el 16 de octubre de 2011 con la intención de beneficiar a cuatro trabajadores que por antigüedad, perfil profesional y salario les correspondía una nivelación salarial.
En el caso en cuestión se cumplió con el proceso que estipula la Secretaría de Administración, lo cual incluye la realización de exámenes y entrega de documentación, trámites que todos los trabajadores promovidos hicimos en tiempo y forma, aunado que desde antes de generar dichos movimientos se aclaró que las plazas no correspondían a las profesiones, lo cual se justificó plenamente debido a las características del trabajo que se realiza en Coesida.
Por otro lado, en abril de 2009 fui elegida por los trabajadores sindicalizados como delegada de los Consejos Estatales ante el Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, Sección 28; sin embargo, al no tener respuestas tangibles para las necesidades colectivas que evidenciaran mi incidencia y labor, decidí renunciar a esta función el 17 de enero del presente, en un acto de congruencia personal (adjunto renuncia). Esta situación ha venido generando una serie de descalificaciones y luchas de poder frente a las próximas elecciones sindicales.
Proceso se ha caracterizado por su objetividad en el manejo de la información, por lo que me encuentro sorprendida del lamentable manejo de esta nota, ya que sólo se dio voz a una de las partes, sin investigar a fondo el asunto; por esta razón le solicito una reparación del daño moral causado a mi persona; para ello adjunto documentos de mi trayectoria profesional para su conocimiento. (Carta resumida)
Atentamente
Lic. Érika T. Canchola López
Respuesta de la reportera
Señor director:
En respuesta a la carta de Érika Canchola sólo me cabe responder que la información proviene de una fuente bien identificada –Julián Claudio García, secretario de la Defensa de los Trabajadores Profesionales de la Medicina, Sección 28 Jalisco– y, por lo tanto, no existe opinión alguna de mi parte.
Por lo demás, en la nota no se hace ningún cuestionamiento a su labor dentro del Coesida, y lo que no hace Érika Canchola es desmentir lo publicado por Proceso Jalisco en el sentido de que ella, pese a ser trabajadora social, cobra como enfermera especialista A.
En la réplica de la trabajadora social no se hace referencia a la esencia de la información, la compraventa de plazas laborales y el oscuro destino de las cuotas sindicales.
Atentamente
Gloria Reza








