Rafa Lara defiende su epopeya fílmica del 5 de mayo

Cuestionado por recibir apoyos económicos de la exdirectora del Conaculta Consuelo Sáizar “sin un sistema de adjudicación claro y transparente” e incluir personajes ficticios en su filme 5 de mayo: La batalla, el realizador de dicha película de próximo estreno, Rafa Lara, refuta, señalando que “a mí nadie me ha regalado nada en mi trabajo”. En su visión cinematográfica del triunfo del general Zaragoza en Puebla ante la invasión francesa en 1862, afirma, se ciñó estrictamente a la historia.

Rafa Lara ha enfrentado críticas negativas con su largometraje “bélico-histórico” 5 de mayo: La batalla, “la más grande y compleja producción cinematográfica de la historia del séptimo arte mexicano”, pero se encuentra satisfecho porque “con un gran rigor histórico” el cineasta considera que ha creado “una buena película de guerra que dignifica la historia mexicana”.

Y rinde homenaje a los héroes anónimos caídos en todas las luchas del país.

Según Lara, el filme (que estrena el próximo 3 de mayo en México y Estados Unidos) costó alrededor de 80 millones de pesos; aunque durante sus nueve semanas de rodaje en 2012, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y la Sociedad Mexicana de Directores-Realizadores de obras Audiovisuales señalaban que el proyecto había sido favorecido económicamente por la expresidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) Consuelo Sáizar, “sin un sistema de adjudicación claro y transparente”, como Morelos: Herencia de libertad, de Antonio Serrano, y Colosio: El asesinato, de Carlos Bolado (Proceso 1881).

Además, en 5 de mayo… también se utilizó cerca de 150 miembros del Ejército Mexicano y caballos de esta institución (Morelos… hizo lo mismo, utilizó como extras a 70 soldados también del Ejército Mexicano). Y más: se confía poco en la calidad de la cinta porque la productora  y distribuidora fue Televisa y por lo tanto, “será totalmente comercial”.

A Lara, quien ha realizado La milagrosa, Labios rojos y El quinto mandamiento, no le interesan los dimes y diretes:

“Que si fuimos o no beneficiados por Conaculta, a mí me tienen eso sin cuidado. Todo mi equipo sabe todo lo que trabajamos. A mí nadie me ha regalado nada en mi trabajo, no vengo de una familia de artistas o de ricos. Me he construido una carrera que hasta el día de hoy permanece limpia, sólida, y soy muy serio y estricto conmigo mismo.”

5 de mayo… es una idea del Gobierno del Estado de Puebla que concretó Estudios Churubusco, está en español y un poco en francés, con subtítulos en inglés. La cinta se ubica en 1862, cuando el ejército francés de Napoleón III invade el país para instaurar una monarquía junto con los conservadores mexicanos, con la finalidad de tomar Estados Unidos y unirse al Ejército Confederado del Sur en la guerra civil norteamericana. El general Ignacio Zaragoza prepara la defensa de la patria en la ciudad de Puebla al mando de un  ejército inexperto, inferior en número y con menos armas.

Se ve cómo en los meses previos a la batalla del 5 de mayo surge el amor entre Juan y Citlali, dos personas del pueblo que se unen a la defensa, cual misión imposible. Hay un numeroso elenco mexicano, donde se destacan: Angélica Aragón, Kuno Bécker, Javier Díaz Dueñas, Liz Gallardo, Gines García Millán, Mauricio Isaac, Daniel Martínez, Jorge Luis Moreno, José Carlos Montes, Javier Oliván, Christian Vázquez y Mario Zaragoza. También participan los actores europeos Ginés García Millán, William Miller, José Carlos Montes Roldán.

Coproducen el Gobierno del Estado de Puebla, GALA Films, Estudios Churubusco Azteca (Conaculta), Equipment & Film Design, Labodigital y Televisa Films.

El guión lo escribió el mismo Lara, con el avaluó de los historiadores Pedro Ángel Palou y Eduardo Merlo. Antes de la filmación en Puebla y Veracruz en los meses de mayo y junio de 2012 hubo 3 meses de preproducción; en las semanas más complejas del rodaje intervino un equipo de 700 personas. La batalla de Puebla en la cinta dura 45 minutos, además de otras tres batallas o secuencias de acción que aparecen a lo largo del filme.

Fueron utilizadas alrededor de 300 bombas o efectos explosivos y se contó con un equipo base de 16 stunts actuando al mismo tiempo, rodeados de aproximadamente 300 extras que encarnaron a soldados franceses y mexicanos. Se gastaron 900 litros de sangre artificial para las escenas de los enfrentamientos. Durante la postproducción se crearon más de 300 efectos especiales o retoques digitales, y sumaron más de 200 los canales de audio utilizados en el complejo diseño sonoro.

 

Al estilo americano

 

A decir del productor Francisco Gallástegui, la idea de hacer la película sobre el 5 de mayo ya llevaba entre 15 y 20 años, “y hace como dos años el Gobierno de Puebla empezó a buscar directores y fuimos escogidos”. Se le pregunta a Lara cómo llegó a dirigir el filme de dos horas y 5 minutos, y rememora emocionado:

“Nació en el marco del 150 aniversario de la Batalla de Puebla. Entre las celebraciones se dijo que se realizara la película en torno al 5 de mayo. Si los estadunidenses ruedan sus cintas para honrar su historia y sus héroes, ¿por qué  nosotros  no  hacemos lo mismo? Sé que tuvieron contacto con cuatro o cinco cineastas importantes, y alguien me sugirió; vieron mis películas y les gustaron, me llamaron, y me pidieron que presentara una propuesta.”

Lara les ofertó su propia visión de la batalla de Puebla:

“Primero que nada era tener un gran rigor histórico; pero no deseaba crear una película institucional, ni una clase de historia, sino rodar un buen filme de guerra que dignificara la historia mexicana y que funcionara en todos los niveles. En términos de dramaturgia, les resalté que iban a estar los héroes que conocemos de la batalla y de la época, pero que no iban a ser los personajes principales, y esto les pareció interesante.”

Les resaltó que sería un reconocimiento al mexicano que luchó cuerpo a cuerpo y  que nadie recuerda ni cómo se llama:

“Señalé: ‘Vamos a darle voz a los sin voz, a ofrecer un homenaje no sólo a los mexicanos caídos del 5 de mayo, sino a los mexicanos caídos a lo largo de tantas luchas y que han dado su vida, su trabajo, su dignidad, su fortaleza por construir un país mejor’. Sobre eso  trata 5 de mayo… El hecho de que la visión fuese muy personal, les atrajo.”

Lara trató de realizar un retrato realista e intimista de lo que se vivió ese año de 1862, pues quiso que la cámara fuera como una máquina del tiempo para transportar al espectador al siglo XIX, “y hacerlo entender y pensar cómo era vivir y morir en medio de la guerra contra los franceses. Esa era la base de la propuesta, les gustó  mucho, además de laborar con un rigor histórico”.

El estilo visual de 5 de mayo… se caracteriza por el uso de la técnica conocida como “cámara al hombro”, renunciando por completo a utilizar grúas, como tradicionalmente se trabaja en este tipo de cintas. Lara narra que cuando presentó su primer corte, lo primero que le hicieron las autoridades poblanas fue “que voltearon a preguntarle a los historiadores históricos: ¿qué tal la película? y la respuesta fue: ‘Sí tiene un rigor histórico absoluto, no sólo en los hechos históricos, también en las costumbres, en los detalles y en cómo era la vida del México de entonces’. Me hicieron señalamientos. En tanto, yo no quería cometer una burrada. Fue un trabajo de investigación, no nada más mío, sino de todo el equipo, del diseño de producción y de arte”.

 

Realidad y ficción

 

–Habla que elaboró 5 de mayo… con rigor histórico. Sin embargo, hay una historia de dos jóvenes, una mujer y un varón que son ficticios.

–Cuando uno va a la escuela y aprende sobre la adaptación literaria, de las primeras cosas que nos dicen es que para ser fiel, debes ser infiel. Si se transporta una novela tal cual probablemente se fracase, eso ha pasado muchas veces. Lo mismo pasa con la historia: de repente se pretende hacer como una lección de historia  y eso termina por fracasar. Además, el cine tiene otro tipo de armas que los libros no, y debemos de hacer uso de ellas.

“Esa mujer y ese varón ficticios no son personajes históricos conocidos, pero tampoco son personajes irreales, sino reales de esa época, corresponden perfectamente con la realidad de lo que se vivía en el México de entonces. Debe entenderse que 5 de mayo… no es una lección histórica, es una película bélica que honra con dignidad la historia mexicana y contiene un gran rigor histórico, pero también entretiene.”

El cine nunca es objetivo, ni el documental “porque siempre hay un punto de vista, y este es el punto de vista del director, que en este caso se llama Rafa Lara”, agrega.

–¿De plano no se puede crear un largometraje histórico dinámico sin personajes ficticios?

–El problema es cuando deformas o manipulas la historia, y eso no lo hicimos nosotros. Ninguno de nuestros personajes ficticios infiere en los hechos históricos. Si se quiere complementar, hay que ir a una librería a comprar un libro o se acude a la biblioteca. Estoy tranquilo porque no existe un solo hecho en 5 de mayo… que no sea cierto.

“Cuando uno hace un filme uno corre riesgos de todo tipo y uno de ellos es que guste y que no guste. Uno debe ser de una pieza en ese sentido con nuestra creación y afrontar las consecuencias buenas y malas, pero desde un principio teníamos claro que no sólo era una película, sino un legado histórico para las futuras generaciones y no nada más para los mexicanos.”

–Está Porfirio Díaz y Benito Juárez…

–A los poblanos les dimos su debida dimensión. Lo mismo a Porfirio Díaz, el villano por antonomasia, quien ahora sucede que es el héroe de la película. Juárez, a quien siempre lo tienen como un personaje acartonado y siempre habla de paz, lo presentamos más sagaz, con mucha más malicia en el mejor sentido de la palabra que dice ‘el respeto al derecho ajeno es la paz’ pero éstos (los franceses) ya se pasaron el derecho ajeno por todos lados; entonces va haber guerra y sacamos la pistola y le entramos…

“El general Ignacio Zaragoza es un héroe, pero también con inseguridades. El filme todo el tiempo trata en ese sentido como de sacralizar la historia, de romper con estos mitos y con estos hitos históricos a partir, repito, no de una rebeldía gratuita de mi parte sino de un absoluto conocimiento de causa y de una asesoría histórica que nos permite tener la tranquilidad de que el cien por ciento de cada uno de los detalles es totalmente apegado a los hechos históricos.”

Lara leyó todo lo que pudo y tuvo cantidad de pláticas con historiadores para el guión.

 

Artista cinematográfico

 

–Se sabe que una guerra es muy sangrienta, pero ¿en qué momento decide mostrar descabezados y la sangre? ¿Era necesario todo eso?

–Totalmente.

“Primero que nada, yo no inventé la guerra”, justifica. “De repente me dicen que la cinta es muy salvaje, muy violenta y muy oscura, pero así eran y son las guerras. No es una violencia gratuita y 5 de mayo… transporta al espectador a lo que era eso.

“Lo que sí es intencional fue que de alguna manera el largometraje se extrapola con el México actual. Hay una analogía a la violencia del México de hoy. Parece que no han pasado 150 años.”

–¿No le preocupan las criticas porque Televisa produce?

–Voy a contestar como el conde Lorencéz en la cinta: sus asuntos políticos no me conciernen, yo soy un artista cinematográfico y no tuve ningún tipo de censura ni línea de nadie. Es mi visión pero compartida, plural, no porque me haya fijado a ver qué le gusta a Televisa o al Gobierno de Puebla, no, la cinta es la que quería filmar.

“Yo no me inserto en esta lógica de la pugna o la pelea de los poderes del país. No comparto esa visión de que se debe estar peleado con los poderes. Tengo una visión masiva de hacer las cosas en todo sentido, me gustan las películas grandes, que llegan a todo el público, no tratando de darle gusto a nadie, primero pienso en mí y sólo en mí, pero eso es compartido. El filme habla por sí solo, con o sin Televisa o con o sin el Gobierno de Puebla.”

–¿Se queda bien con Estados Unidos? Ahí aparece Abraham Lincoln…

–¡Los que deben quedar bien con nosotros son ellos, los estadunidenses, porque lo que enseña la película es que nos deben una si no es que varias, en el buen sentido la palabra! La trama explica de una manera muy rica cómo es que se logró derrotar a los franceses y cómo esto afectó el curso de la historia del mundo; si los franceses hubieran ganado se hubieran unido al Ejército Confederado del Sur en Estados Unidos.

–Si no le conciernen estas pugnas políticas, ¿tampoco le importó lo que significaría o dirían al usar al Ejército Mexicano como extra en la cinta?

–No, porque tampoco es que usáramos al Ejército nacional como extra, no, tuvimos el apoyo de varias instituciones por ser una cinta de corte nacional. Era importante que si íbamos a hablar de honrar la historia de nuestro país y honrar la historia del Ejército Mexicano ¿por qué no pensar en contar con el apoyo de ellos? No creo que ahora esto les merezca un ataque porque entonces estaríamos como mexicanos dándonos de patadas a nosotros mismos.

–De acuerdo con La Ley Orgánica del Ejército, su misión es defender la soberanía de la nación y auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas, se viola eso, ¿no?

–No soy abogado, no sé de los vericuetos legales de las funciones del Ejercito. Lo único que sé es que los apoyos de cualquier institución que intervino en este filme primero que nada fueron transparentes, y dos: fue bajo la lógica de dignificar a la nación. Y ahí está la película.

Por su parte, el actor Mario Zaragoza (quien recrea a Juan José Nepomuceno Almonte, hijo de José María Morelos y Pavón) dijo:

“Está muy bien la forma en que filmó Lara. La película va a conmover y emocionar a muchas personas. Le va a regalar alguna satisfacción al espectador.  Se tiene un buen guión y un buen trabajo de dirección y un modelo de acción que le gusta mucho a la gente.

Pascacio López (Porfirio Díaz), apuntó:

“Es la segunda ocasión que hago a Porfirio Díaz, primero fue en Discovery Channel, y ahora en este película. Hay poca información de cuando era militar, pero realmente quien gana es él porque toma decisiones contra las ideas de Zaragoza para poder defender a México y ganar la batalla del 5 de mayo. El valor de producción de este filme es maravilloso: inculcar a la gente que sí se pueden hacer mil cosas aún estando en situaciones muy adversas.”

Christian Vázquez es Juan, uno de los personajes ficticios. Afirma:

“El punto de vista de Rafa se me hace muy objetivo y es bueno que le haga justicia a los héroes sin nombre.”

Javier Oliván hace a Artemio, otro personaje ficticio, amigo de Juan:

“Nací en Puebla y esta historia me la contaron al derecho y al revés muchas veces. Me gusta cómo la cuenta Lara, es ágil, entretenida y va mezclando los sucesos tal y como ocurrieron.”

5 de mayo… se proyectó en el Festival Internacional de Miami a principios de este mes. Luego fue la cinta de gala en la clausura del Festival de Cine Latino de San Diego y para el 11 de abril inaugurará el Festival de Cine Latino en Chicago. En México estrenará con 250 copias.