Los 50 años del CUEC

GUADALAJARA, JAL.- El Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la Universidad Nacional Autónoma de México cumplirá 50 años en junio próximo, por ello la edición 28 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) le rindió un homenaje a la institución dedicada a formar cineastas.

A la conmemoración se unió la Universidad de Guadalajara (UdeG). Así, el lunes 4 en el Paraninfo Enrique Díaz de León, el titular del CUEC, José Felipe Coria, recibió en nombre de la escuela el Mayahuel de Plata de manos de Marco Antonio Cortés Guajardo, rector de la casa de estudios de la perla tapatía, ante el cineasta Boris Goldenblank, los exdirectores del CUEC Armando Casas y Mitl Valdez; el editor del CUEC Rodolfo Peláez, e Iván Trujillo, responsable del FICG.

Realizador de Los vuelcos del corazón, Valdez manifiesta que es un reconocimiento merecido “no sólo porque se trata de la escuela de cine, en actividad, más antigua de América Latina, sino, ante todo, porque a partir de su fundación ha incidido de manera significativa en el devenir de la cinematografía de nuestro país”.

Señala que en este homenaje están presentes tres pilares fundamentales del CUEC: Manuel González Casanova, su fundador y primer director, y los cineastas y profesores José Rovirosa Macías y Alfredo Joskowicz.

En la cartelera del FICG se proyectaron cintas del centro: El alebrije creador, de Olimpia Quintanilla; Bajo tierra, de Lola Ovando y Juan Manuel Sepúlveda; El charro misterioso, de José Manuel Cravioto; Cuarteto para el fin del tiempo y Who’s he anyway?, de Alfonso Cuarón; Ejercicio 2º año, de Emmanuel Lubezki, y La venganza es mía, de Luis Estrada.

Pero días antes el CUEC inició su fiesta en el Festival Internacional de Cine Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM), efectuado del 21 de febrero al 3 de marzo, con dos proyecciones controvertidas: Recodo de purgatorio, de José Estrada, y Una isla rodeada de agua, de María Novaro.

Según Coria, en el CUEC hay un poco de todo y para todos:

“Directores legendarios que cambiaron el rostro del cine mexicano en los sesenta y setenta e incluso en la actualidad; directores de filmes emblemáticos sobre diversos conflictos sociales; documentalistas que han abordado problemáticas en su momento ausentes de la prensa; documentalistas con variedad de temáticas, desde lo social hasta el rockumental; directores que han hecho comedias, películas personales, de género.

“Directores que se fueron a Hollywood para participar en la saga más importante del cine comercial; fotógrafos que han alcanzado varias nominaciones al Oscar. Y más: teóricos y críticos, docentes que han impartido cátedras en Argentina, Estados Unidos, China, Cuba y Suecia. Son tantos que nombrarlos sería redundante. También encontramos editores, diseñadores de producción y sonidistas notables; novelistas, cuentistas, creadores de gags, caricaturistas… Cincuenta años se dicen fácil, pero implican demasiado trabajo.”

En entrevista platica que le tocó regir un CUEC del siglo XXI:

“Que se enfrenta a los retos digitales y a una industria globalizada. Desafía la parte tecnológica, la probable desaparición de 35 milímetros y 16 milímetros para filmar, y la creación de todo un esquema que es ahora digital.”

Informa que en junio la UNAM le ofrecerá al centro una nueva sede en Ciudad Universitaria que, a decir suyo, va a contener tecnología de punta:

“Habrá salas de posproducción con equipos bastante complejos, porque deben durar 50 años más, es la apuesta que estamos haciendo. Serán seis salones para clases, se va a apostar a que haya posgrados y una maestría en cine documental. Se construyó un cine, en fin, ahí vamos.”

Las nuevas instalaciones estarán entre la Filmoteca de la UNAM y TV UNAM.