Denuncia “negligencia” en el servicio veterinario de la UNAM

Señor director:

 

En el Hospital de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM fui víctima de un acto de negligencia y mala praxis médica. El viernes 3 de agosto de 2012 llevé ahí a Chiquita, mi perrita Schnauzer de siete años, porque sufría vómito y diarrea. El pasante que la auscultó le diagnosticó gastritis medicamentosa y le prescribió medicamentos, pero no hubo mejoría. Por ello regresamos el lunes 13 y luego de realizarle estudios de laboratorio y rayos X me dijeron que tenía inflamada la vesícula, por lo que debía permanecer en observación.

El sábado 18 de agosto me informaron que si no registraba ninguna mejoría iban a operarla. Pedí hablar con el médico tratante, pues sólo se encontraba el residente y su diagnóstico no me convenció. No logré comunicarme con aquél y dejé internada a mi perra; como no mejoró, el miércoles 22 de agosto la operó el doctor Jesús Paredes. Al parecer todo marchaba bien, pero luego de que le retiraron los puntos se le inflamó el vientre. Le dieron medicina, sin resultados positivos. La dejé internada y el miércoles 19 de septiembre la intervinieron por segunda ocasión.

Esta vez la operó la doctora Hortensia Corona Monjarás. Mi mascota no mejoró y se agravó al sufrir peritonitis. Comenté que tenía la impresión de que no la atendieron de manera adecuada, y de que los pasantes practicaron con ella sin la debida supervisión de los maestros. La doctora me planteó que debía operarla de nuevo.

La mañana del martes 25 de septiembre la doctora Corona me llamó para decirme que mi perrita cayó en coma durante la noche. Fui al hospital y me informaron que había muerto.

Pedí que le realizaran la necropsia para descartar una mala praxis médica. La primera semana de octubre pasado los médicos del hospital me indicaron que ellos me entregarían los resultados. Fue hasta diciembre pasado que el Departamento de Patología me los dio y en éstos se indicaba que se trató de una iatrogenia.

La enfermedad y muerte de mi mascota me produjo pérdidas tanto en lo emocional como en lo económico. Mediante esta misiva solicito a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM que atienda estas situaciones y que los académicos supervisen a los estudiantes para mejorar la calidad de la atención (Carta resumida).

Atentamente

Rita Juárez