MONTERREY, N.L. En el Museo de Arte Contemporáneo (Marco), los visitantes observan una serie de videos de hombres uniformados corriendo sobre el césped.
Las imágenes son inusuales, pues son de tipos practicando el futbol, un deporte que había sido, por lo general, desdeñado por intelectuales y creadores.
En uno de estos videos se ve que quienes corren sobre la grama son jugadores de los populares equipos Barcelona y Manchester United. Pero lo que más desconcierta –y fascina– es que los deportistas están jugando sin balón.
La obra videográfica es la aportación que hace el artista Roberto Cárdenas para la muestra Futbol. Arte y Pasión que actualmente se exhibe en el Marco, con el propósito de echar una mirada cultural y artística al deporte más popular del planeta.
Cárdenas en este video monocanal de 3:40 minutos borró la pelota con artilugios digitales, de manera que mientras el encendido narrador explica las acciones en el terreno de juego, los futbolistas corren como locos persiguiendo nada.
Otra sorpresa visual: en el video En juego, su creador Eugenio Ampudia presenta en loop (repetición) de tres minutos un fragmento de la final de la Copa del Mundo entre Brasil y Alemania en 2002. Pero en vez de un balón, los astros patean un libro que rueda por toda la cancha.
Beatriz de la Torre Arizpe, gerente de relaciones públicas del Marco, explica que con esta exposición se le proporciona al público un enfoque diferente del balompié, un deporte joven que ya tiene la atención de todo el mundo. Pero aclara que si los artistas no visitaban con mayor frecuencia el juego de pelota es porque traían la pasión bien escondida.
“El desdén de los intelectuales yo creo que sería pose, pues por lo que hemos visto en esta reflexión, a la que nos obliga la misma exposición, y revisando experiencias previas, casi nadie escapa del fenómeno. Siempre es una sorpresa encontrar que un intelectual o un artista de la música, cuando habla de futbol, se transforma”, dice.
La muestra es complementada con un ciclo de cine denominado ¡De la patada! De la cancha a la pantalla, con presentación de ocho películas relacionadas, por supuesto, con “el juego del hombre”.
Se reúne aquí el trabajo de 70 artistas internacionales que reflexionan en torno a uno de los fenómenos sociales y culturales más extendidos por el mundo.
“Es una muestra que incita lecturas más allá del aspecto lúdico, diseccionando este deporte desde el punto de vista ontológico, antropológico, físico y de mercado”, dice la presentación informativa del MARCO.
Hay 120 piezas con técnicas de fotografía, video, instalación y dibujo, entre otras.
En la exhibición, que comenzó el 16 de noviembre y concluye este 3 de marzo, pueden leerse textos de Mauricio Ortiz, Diego García, Patrick Charpenel y Mauricio Maillé. Está distribuida en cuatro segmentos.
Ontología
Inicia en su parte ontológica en un espacio sobre el que una serie de artistas indagan sobre la esencia y la identidad del juego.
Sorprende la continuidad de imágenes del artista Steve Miller, quien retrata, en sus fotografías denominadas Foot & Ball, a través de la singular visión rayos x, en close up, pies envueltos en zapatos de futbol golpeando un balón.
Predominan las fotografías tomadas directamente de un monitor de televisión, brutalmente pixeleadas con rostros irreconocibles, por el fotógrafo Robert Davies, de momentos culminantes en la historia del balompié. De esta serie, destaca la fotografía de un hombre con camisa púrpura y cuello negro que porta en la mano una tarjeta roja. Es el árbitro Kim Milton Nilen en el preciso instante en que expulsa al supernova británico David Beckham, en el juego de cuartos de final entre Argentina e Inglaterra, en el Mundial de Francia 98.
Para goce de los fanáticos que gustan apreciar el futbol en televisión, hay varias minisalas de proyección con ocho asientos, proyectando, por ejemplo, un fragmento del encuentro que jugaron México y Brasil en 2004.
Marti Anson hace la presentación de El miedo del portero al penalti con una video instalación.
Antroplogía
El segundo núcleo se refiere a la antropología del juego. Los curadores Charpenel y Maillé explican que se busca entender el fuerte arraigo del futbol en el complejo entramado social del mundo contemporáneo. Examina desde criterios antropológicos hasta distintas cuestiones, como el género y la violencia.
Recibe al espectador una sentencia inscrita en la pared del cineasta italiano Pier Paolo Pasolini: “El futbol es la última representación sagrada que queda en nuestros tiempos”.
Un momento surrealista sorprende al asistente. En la minisala hay un video insólito, en blanco y negro, titulado Extended Arguments: enseña un instante de un encuentro disputado por un solo equipo, ocurrido en el Estadio Nacional de Santiago de Chile en 1973, cuando, tras el golpe de Estado a Salvador Allende, la URSS decidió no enviar a su selección.
Un video de Gonzalo Lebrija proyecta un pasaje de aficionados al futbol en Aranjuez, España, en el cual una turba se abalanza sobre una chica para manosearla, hasta que varios hombres intervienen y la rescatan.
Del pintor duranguense Ángel Zárraga (uno de los primeros en ocuparse de ese deporte como expresión artística) se ofrecen sus óleos de futbolistas de principios del siglo pasado, que plantean los cánones estéticos de la belleza.
Hay una visión múltiple fotográfica que rinde homenaje a los arqueros, en una pared con decenas de imágenes que los congelan en cualquier situación, momento y postura.
Geometría y física
Geometría y física es el tercer apartado, donde se reta al espectador a ver el deporte desde otra óptica. La pieza central es la obra Cancha de futbol, de Priscila Monge. La artista mueve a considerar cómo podría ser el juego con otras reglas, en otros espacios y con una forma de jugar distinta a la acostumbrada.
Otros artistas imaginaron la adaptación del balón para diferentes usos. Hay cojines de cuero con estampado de pelota, un balón cuadrado, un tapete multicolor con gajos pentagonales y hexagonales.
Mercado y poder
Futbol. Arte y Pasión termina con la cuarta sala dedicada al mercado y poder, donde se examina como un espectáculo desde su dimensión económica, mediática y política.
Hay una sucesión de serigrafías sobre papel con el rostro de Pelé firmadas por Andy Warhol, que representó al crack brasileño como la primera gran figura de la mercadotecnia futbolera.
Wim Delvoye muestra la obra Panem et circenses III: Es una portería de 3 x 2 m y uno de profundidad, hecha con metal pintado, vidrio de color y vidrio plomado, en forma de vitral sacro, para asociar los elementos de adoración que hay entre el futbol y la religión.
El goleador carioca Ronaldo en dos close ups, de Jorge Mendez Bake, es el sonriente goleador en la final contra Alemania y el del rictus de dolor cuando se lesionó la rodilla que fracturó su carrera.
Una serie de 11 acrílicos sobre tela enseñan el cinismo del futbol como negocio: Rodolfo de Florencia en su serie Jugador estrella, dibuja las piernas valiosas de Zidane, Ronaldo, Batistuta, Figo, Márquez… junto a millones de dólares.
El museo estudia la posibilidad de llevar la exposición fuera de este recinto, a otras ciudades de México.








