El ciclismo, en su peor bache

A raíz de que Edgardo Hernández asumió la presidencia de la Federación Mexicana de Ciclismo, esta disciplina se encuentra en un tobogán, considera el expedalista Raúl Alcalá, y asegura que en la Vuelta México 2012 el federativo se “robó” más de 20 millones de pesos. Por ello, sostiene, las empresas y el gobierno ya no quieren patrocinar este tipo de eventos, pues se sienten esquilmados. Según Alcalá, la crisis es más grave de lo que parece; prueba de esto, afirma, es que desde hace casi 20 años México no participa en el Tour de Francia ni en las justas continentales.

Entre las tropelías cometidas por el presidente de la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC), Etelberto Edgardo Hernández, destaca el desfalco contra la Fundación Telmex y la Conade, que en conjunto aportaron 30 millones de pesos para la Vuelta México 2012, que no costó ni la tercera parte de ese monto.

Según el exciclista regiomontano Raúl Alcalá, el titular de la FMC estafó a la Fundación Telmex, que dirige Arturo Elías Ayub, al inflar los costos de la justa ciclista para robarse más de 20 millones de pesos. Esto, sostiene, perjudica al ciclismo nacional, ya que este año no habrá Vuelta México. La razón: ni el gobierno ni la iniciativa privada están dispuestos a entregarle más recursos al federativo.

En entrevista con Proceso, Alcalá comenta que a comienzos de 2012 Hernández lo contactó para pedirle que se integrara a su proyecto de trabajo en la FMC. Dice que, aprovechando su buena imagen como el mejor ciclista mexicano que ha corrido en Europa, el federativo le solicitó que lo acompañara a entrevistarse con Elías Ayub para conseguir los recursos económicos que permitirían organizar la Vuelta México.

“Me pidió que le diera el espaldarazo para afianzarse en la silla de presidente, pues en 2013 habría elecciones. Acepté porque pensé en aportar algo, acercarlo con gente capacitada y que los patrocinadores privados creyeran en él. Sin embargo, desde que llegamos a las oficinas de Fundación Telmex no me gustó que lo acompañara un séquito de siete empleados de la federación que no tenían nada que hacer ahí. Pero como Hernández tiene una inseguridad impresionante y problemas de personalidad, necesitaba la compañía de toda esa gente.

“Elías Ayub estaba muy resentido con la federación. Casi te puedo decir que nos corrió de su oficina, pero cuando me vio ahí cambió su postura. Nos invitó a pasar y dijo que el evento se realizaría sólo si yo estaba al frente. Salvé la Vuelta México. Cuando aún no tenía el dinero, Hernández estaba muy sedosito, muy amable, a todo me decía que sí. En cuanto tuvo los recursos se convirtió en otra persona. Me quitó de director general, se puso él y me quiso sacar por completo del evento”, asegura.

Alcalá recuerda que cuando Hernández realizó el presupuesto de la competencia descubrió que los precios de los servicios eran muy altos. Por ejemplo, tasó en 500 mil pesos la contratación de los jueces mexicanos que forman parte de la FMC. Si hubiera traído a jueces del extranjero el costo no hubiera superado los 15 mil dólares.

“Cuando fuimos a verlo, Elías Ayub manifestó su inconformidad porque no le gustó cómo se manejó el dinero ni cómo operaron en las otras veces que también apoyaron la Vuelta México. Mira, la Vuelta no cuesta 30 millones de pesos. Con siete u ocho millones organizas un evento como ése. Se infló mucho el presupuesto. Todo lo que metía Edgardo estaba muy caro. Traer el jueceo de Europa iba a costar entre 7 mil y 8 mil dólares, ponle 15 mil dólares, ya carísimo. Ellos lo vendieron en 500 mil pesos con Carlos López (presidente del Colegio Nacional de Jueces de Ciclismo que, en el colmo del absurdo, no es independiente sino que forma parte de la federación, por lo que la federación se queda con el dinero que se cobra por el jueceo) al frente del séquito.”

–¿Elías Ayub le entregó el dinero a ojos cerrados?

–Edgardo presentó un presupuesto de 30 millones de pesos, engordado tres o cuatro veces más del costo real. Como yo quería estar seguro de que Telmex diera el presupuesto, le dije a Edgardo que fuera más flexible. Yo le decía: “esto está muy caro, no te lo van a creer”. Y él respondía: “No, sí me creen. Ya hicimos una Vuelta, y ya nos han dado esto, pues que nos lo vuelvan a dar”. Yo le decía: “No te acabes la gallina de los huevos de oro, para qué haces tan gordo el presupuesto, con ese dinero podemos hacer otras vueltas”.

–Le vio otra vez la cara a Arturo Elías Ayub.

–Definitivamente. Yo no manejé nada de ese dinero. A mí Telmex me pagó un sueldo de 400 mil pesos, y le pagó a Mercedes Martínez y Gabriel Cano, porque fuimos los que diseñamos el proyecto del evento.

–Si la vuelta cuesta máximo 8 millones de pesos, ¿qué pasó con el resto del dinero? ¿Se lo robó?

–Sí. Con los 10 millones de pesos que le dio la Conade debió alcanzarle para hacer la Vuelta. Los 30 millones son la suma de 10 millones que puso la Conade y otros 20 millones que aportó Telmex; quién sabe en qué y cómo se gastó ese capital. Eso sí, metió como a 50 personas (a una nómina); hasta a su nieto de cinco años lo tenía ahí, a su hijo; rentó más de 50 autos de lujo cuando no había ninguna necesidad de hacerlo. Infló todo, metió gente de más, muchos no tenían nada que hacer. La Vuelta la sacamos entre Gabriel Cano, la Policía Federal de Caminos y los policías de cada estado, con los directores del Deporte de Puebla, Estado de México y Guerrero, que dieron apoyo. Toda la gente que llevó la federación nada más estaba viendo el evento y estorbando.

–Con los antecedentes que tenía, Elías Ayub no debió haber confiado otra vez en Edgardo Hernández.

–Así es, porque ya tenía la experiencia de haber trabajado con la señora Petri, Edgardo y su séquito, que sólo velan por sus intereses personales. Entiendo que lo hizo por mí, porque en su cara le dijo que no quería saber nada de la federación. Lo único que hizo Edgardo fue encogerse de hombros. Telmex quería comprar el aval de la competencia y no se lo vendió, porque Edgardo perdería el poder sobre la Vuelta y ya no podría mandar ahí.

–Todo indica que no habrá Vuelta México 2013.

–Telmex ya no quiere. La de 2012 fue la tercera edición que se hizo con ellos y nunca pudieron trabajar a gusto. Edgardo y su séquito eran los dueños del evento, y el personal de Telmex no podía implantar la logística. Platiqué con José Aboumrad (director de Impulso al Deporte de Telmex) y Arturo Elías y estaban muy molestos porque hubo muchos problemas. Y eso es lo que ha venido pasando año tras año, que han ahuyentado a los patrocinadores. Edgardo ahora tiene la intención de trabajar con Movistar. ¡Imagínate cómo es su manera de trabajar: desecha una compañía y se quiere ir con la competencia!

“El presidente tiene mucho odio hacia la gente que lo quiere apoyar, se te voltea de la nada. Nunca se ha dejado ayudar porque se cree de muchos chismes, es un paranoico. No tiene ningún talento para estar al frente de la federación. Es la persona menos indicada para encabezarla. Yo sólo quise ayudarlo. Él no lo entendió así; pensó que yo me quería postular para presidente de la FMC. Me dijo que yo le iba a hacer sombra. Cuando estuve promoviendo la Vuelta México en los estados, viajé como durante dos semanas y de ahí le nació el odio hacia mí. De un día para otro me quitó como director general y me bajó a coordinador. Luego me quería hasta correr del evento. Me echó de la FMC, no quería ni que me parara en las oficinas. Después de abrirle la puerta con Telmex, yo ya era el corrido. Ya estaban los equipos continentales por venir. Yo tenía un compromiso muy grande con ellos. Según Edgardo, era el director de la Vuelta, y a la mera hora puso a Gabriel Espinoza (otro empleado de la FMC), que es quien realmente maneja la federación, porque Edgardo ni la señora Petri (Petrona Trejo, esposa de Hernández, quien funge como administradora de la FMC, por lo cual todavía hasta el año pasado cobraba un salario de 20 mil pesos mensuales que se pagaba con dinero de la Conade) saben absolutamente nada. La señora lo mismo es la que compra las tortas que es a la que hay que hacerle caravanas para que suelte el dinero para operar. Y la señora es igual que Edgardo, siempre amenaza y castiga. Tiene más de un año amenazándome con que me va a desafiliar de la FMC porque dice que soy nocivo para el ciclismo.

“Entre los programas y proyectos que se han dejado de hacer y los eventos que se han perdido, el ciclismo mexicano está en el peor bache de su historia. Desde hace 18 años que me retiré, nadie ha representado a México en un Tour de Francia; se acabaron los equipos continentales y las justas internacionales como la Vuelta México. Y la ‘estrategia’ de Edgardo es amenazar con que va a desafiliar o a castigar a la persona que él considera que está en su contra, por el simple hecho de que manifiesta su inconformidad porque trabaja mal. Edgardo es el cáncer más grande del ciclismo.”