Señor director:
Me dirijo a usted para hacer del conocimiento público los abusos y arbitrariedades que sufrimos quienes contratamos créditos con los hambreadores que se apoderaron de las instituciones bancarias y cobran intereses usurarios.
Acudí a la sucursal 360 de Banamex ubicada en el municipio de Pijijiapan, Chiapas, donde me engatusaron al contratar dos préstamos: uno por 20 mil pesos y otro por 40 mil. Se acordó que el banco descontaría los pagos del sueldo que me abona la institución en que laboro. Durante los primeros meses me enviaron mi estado de cuenta y después dejé de recibirlos. Confiado en la seriedad y profesionalismo de Banamex me presenté un año después para conocer mi situación y abonar 10 mil pesos.
Para mi sorpresa y coraje me enteré de que en todo el tiempo sólo había pagado 9 mil pesos. A este paso tardaré más de seis años en liquidar mi adeudo. Al preguntarle al ejecutivo bancario por qué se mantenía tan alta mi deuda, me explicó que sólo me cobraron intereses y no se abonó ninguna suma al capital. También me informó que unificaron los créditos. Me remitió con otro empleado, quien me dijo que no me habían hecho algunos descuentos.
Estoy siendo víctima de abuso y arbitrariedades desde el momento en que no me notifican mi estado de cuenta. Tampoco me explicaron bien cómo funcionaba el mecanismo de los préstamos, y por eso digo que fui víctima de engaño. Bonita política de la banca para estar robando dinero.
Atentamente
Juan Antonio García Chirino
Av. 5A Sur Oriente 39, Barrio San José 30540, Pijijiapan, Chiapas








