Reprochan al INAH su proceder en el caso del patrimonio cultural poblano

Señor director:

Apropósito del reportaje de Gabriela Hernández titulado La megalomanía turística de Moreno Valle (Proceso 1884) sobre el intento de construcción de un teleférico en la ciudad de Puebla, aprovechamos para solicitar el espacio de Palabra de Lector para la difusión de la siguiente carta que dirigimos al etnólogo Sergio Raúl Arroyo García, director general del INAH:

Nos dirigimos a usted por este medio, ante su falta de respuesta a nuestra petición de reunirnos, para abordar la problemática de las afectaciones y destrucción al patrimonio cultural en Puebla, vinculadas a los proyectos emprendidos por el gobierno del estado y que las autoridades centrales de la pasada administración y las locales del INAH han permitido.

Nos referiremos a la obra del teleférico (suspendida por el Juzgado Cuarto de Distrito en Puebla, y no por el instituto como debería ser) y a las declaraciones sobre una consulta ciudadana que realizará el INAH para resolver este caso, dadas a la prensa hace poco por el arquitecto Sergio Vergara, integrante del área de monumentos en Puebla, que al no ser desmentidas por las direcciones general y local, la sociedad da como ciertas; al respecto le observamos:

Que los trabajos para la instalación del teleférico: demolición de la Casa del Torno (8 Norte no. 414), cimentación profunda en los cinco puntos de su trayecto y la erección de altas torres metálicas, entre otros daños cobijados por la obra del Corredor Turístico Los Fuertes-Catedral (gual que en el Viaducto Zaragoza y las intervenciones en el Cerro y Fuertes de Loreto y Guadalupe), están plagados de irregularidades, entre éstas la carencia de los permisos (oficialmente admitido) y de los proyectos y estudios que los sustentan.

Pretender darle salida a este asunto con una consulta ciudadana significaría validar por su parte la habitual práctica local de permitir el ilegal comienzo y avance de obras y luego “regularizarlas” indicando sólo algunos ajustes y encubriendo los daños causados por éstas, como sucede en Puebla. Sería grave para la credibilidad del INAH (tan puesta en duda a nivel nacional por la negligencia con que ha actuado en muchas afectaciones a nuestros bienes culturales) que se fomentara así la cultura de la ilegalidad y por ende la impunidad.

Ni nuestro instituto, ni tampoco el Consejo de Monumentos, pueden omitir el cumplimiento cabal del marco normativo y legal al que están obligados. La ley no se negocia ni se somete a consultas; se cumple ¿O debemos admitir que vivimos en la anomia total?

¿Con qué autoridad moral podría el INAH exigir a la sociedad el cumplimiento de las leyes que protegen el patrimonio si él mismo las quebranta? ¿Acaso hay un marco jurídico distinto cuando de instancias gubernamentales y empresas se trata? Si se inició el procedimiento de suspensión de obra, ¿por qué no hay sellos? Respetuosamente le pedimos congruencia entre su discurso y su actuación.

Es vergonzoso que la resolución judicial de suspensión definitiva de la obra en el predio de la extinta Casa del Torno (igual que en el caso de los estacionamientos subterráneos que se intentaron construir en el centro de Puebla entre 2003 y 2004) sea nuevamente un logro de organizaciones civiles preocupadas por el patrimonio y no del INAH en primera instancia. Nos queda consolidar ese logro, cumpliendo con el deber institucional y no menos.

Insistimos en que existe el marco legal para la cancelación del teleférico y para exigir el desmonte de las torres metálicas –que tanto afectan la fisonomía y los perfiles urbanos de ese sector de la Zona de Monumentos–; la demolición de las estructuras de concreto armado en los extremos del trayecto, y la restitución del inmueble demolido. El avance actual de los trabajos no es argumento para omitir cumplir con lo que la ley mandata, ni para someter a consulta su aplicación, ¿o será esta la manera de preservar el patrimonio que usted instituirá? (Carta resumida)

 

Atentamente

Arq. Sonia Espinosa Martínez, Arq. Rutilia Amigón Amigón, Rest. Elisa Ávila Rivera, C. Rita Cruz Valdés, Rest. Olga Ramos, Antrop. Cecilia Vázquez Ahumada.

Responsable de la publicación:  Arq. Rutilia Amigón Amigón

Puebla, Pue.