Está saliendo a la luz un conflicto entre la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) y la Secretaría de Administración por la compra de 39 motoconformadoras de origen chino que no funcionaron. Proceso Jalisco obtuvo pruebas de que la Seder pidió que se devolvieran y se repusiera la compra, y de que los ayuntamientos pidieron que la Contraloría del Estado investigara la licitación. Pero hasta ahora nadie ha molestado al proveedor, que se llevó más de 6 millones de dólares por ese negocio y tiene antecedentes de fraude.
En 2011 la administración de Emilio González Márquez compró 39 motoconformadoras inservibles, de origen chino, a un proveedor que ese año estuvo preso por fraude. La maquinaria permanece en calidad de chatarra en el patio de máquinas de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder).
El gobierno estatal pagó a la empresa FTO México, S. de R.L. de C.V. aproximadamente 6.4 millones de dólares por las máquinas YTO modelo MG12117A, que fueron distribuidas entre varios municipios como parte del programa Peso a Peso (en el cual el ayuntamiento y el estado aportan cada uno el 50% del costo), pero finalmente las devolvieron por obsoletas.
Dado el mal estado de las máquinas, los gobiernos municipales de Sayula, Jesús María y Tepatitlán se negaron a entregar su parte del programa.
Los ayuntamientos de Tamazula, Mixtlán, Villa Purificación, Cuquío, Cuautitlán, Tomatlán, Zapotlán del Rey, Ojuelos, San Juan de los Lagos y Mascota se quejaron de la mala calidad de las máquinas, ya que los motores se calentaban al poco tiempo de estar en marcha y tenían piezas usadas o soldadas.
Proveedores locales del gobierno afirman que FTO México vendió gato por liebre y exigen una investigación a fondo sobre la compra, así como el deslinde de responsabilidades. En tanto, la Secretaría de Administración (SA), responsable de la adquisición, señala que se vio obligada a adjudicar el contrato a FTO México por orden judicial y que la Seder no se inconformó por los equipos entregados.
Sin embargo, Proceso Jalisco tiene pruebas de que la Seder solicitó la intervención de la SA ante la “pésima calidad” de la maquinaria y planteó que la maquinaria se devolviera al proveedor, como marca la Ley de Adquisiciones y Enajenaciones del Estado en su artículo XX. Pero esto último es atribución de la dependencia que compra, que no atendió la petición de la Seder.
Desde mediados de 2011 la Seder le informó al titular de la SA, Ricardo Serrano Lizaola, que la maquinaria no reúne los requisitos establecidos en la licitación.
Este semanario tiene copia de un oficio fechado el 24 de junio de ese año, en el que Álvaro García Chávez, secretario de Desarrollo Rural, informa a Serrano Lizaola:
“Aunque hemos recibido 23 equipos, los cuales se encuentras depositados en el patio de maquinaria y siguen siendo detallados, no estamos de acuerdo en cómo se llevaron a cabo los procesos, ya que en ningún momento se tomó en cuenta a esta secretaría para tomar decisiones en relación a la compras de los equipos y no se nos informó sobre la prórroga de tiempo que se le otorgó a la empresa, por lo que considero una falta de atención hacia nosotros, ya que es importante mantener una comunicación clara, veraz y oportuna, por tratarse de un asunto que nos compete y afecta.”
Agrega que no conoce la fecha de instalación del equipo de monitoreo satelital para las 23 motoconformadoras que ya habían sido entregadas por el proveedor, ni se le ha informado sobre la capacitación a sus operadores, “por lo que –señala García Chávez– considero riesgosa la entrega de los equipos a los municipios”.
Resalta que el mantenimiento de esas máquinas es muy costoso, por lo que solicita que “de ser posible se realice nuevamente la licitación” para el abasto de las 16 restantes, de las 49 que se encargaron originalmente a FTO México.
Posteriormente, en octubre y noviembre de 2011, la Seder mantuvo al tanto a la SA de las malas condiciones de la maquinaria y de las inconformidades que provocó en los alcaldes. Funcionarios del pasado ayuntamiento de Tepatitlán confirmaron que como las motoniveladoras no servían exigieron que se le devolvieran al proveedor y que la Contraloría del Estado investigara la compraventa.
En un documento entregado el 23 de noviembre en la SA y en la Contraloría del Estado, García Chávez le reitera a Serrano las anomalías y pide “su valiosa intervención ante la problemática que en aquél entonces resultaba de la pésima calidad de las motoconformadoras que se le adquirieron al proveedor FTO México y evidencia que tiene todas las atribuciones para acusar a la empresa de dolo y exigir las garantías”.
Proveedor fraudulento
El 29 de enero de 2009 la SA publicó la convocatoria para la licitación LPL02/2009, referente a la adquisición de maquinaria pesada y camiones, dentro del programa Peso a Peso de la Seder. A través del sistema electrónico de concursos y licitaciones de la SA se presentaron 18 empresas, de las cuales 17 ratificaron sus propuestas.
El 2 de marzo siguiente, en sesión de la Comisión de Adquisiciones y Enajenaciones (CAE), fue adjudicada la compra de maquinaria y camiones a varios proveedores locales que comercializan marcas reconocidas. La partida 8 de la licitación, relativa a la adquisición de 39 motoconformadoras, fue asignada a Magussa Industrial, S.A. de C.V., que concursó con la marca John Deere (modelo 670-G) a un costo de 215 mil 50 dólares por unidad.
El fallo de la comisión fue impugnado en cuanto a la compra de las 39 máquinas ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado. La compraventa se concretó dos años después, en 2011, cuando se declaró nula la asignación y se ordenó reponer el procedimiento en beneficio de dos empresas.
En la sesión ordinaria de la CAE del 25 de enero de 2011 se dio a conocer un informe de la Dirección Jurídica de la SA sobre el proceso legal que entablaron las empresas inconformes con la adjudicación de las 39 máquinas y se hizo la reasignación.
El acta de dicha sesión, de la que este semanario tiene copia, precisa que se comunicó a los integrantes del organismo “sobre el proceso entre las empresas FTO México S.A. de R.L. de C.V. y Distribuidora Megamak S.A. de C.V., así como partes litigantes en el juicio de nulidad relativo a la licitación pública local LPL02/2009 ‘Adquisición de maquinaria pesada y camiones programa Peso a Peso y Seder’ cuyos miembros se dieron por enterados y por unanimidad acordaron proceder a la adjudicación de ambas empresas”.
A causa del procedimiento legal, el pedido se fraccionó en dos: una compra de 23 máquinas a la proveedora de máquinas chinas, y otra de 16 motoconformadores a Megamak, pero al final esta empresa declinó participar.
Megamak comercializa motores de diesel, maquinaria para la construcción y equipo electrógeno. Adriana Jiménez, administradora de la firma en Guadalajara, informa que la empresa se retiró porque el gobierno estatal pretendía que mantuviera los precios de cotización de 2009, “lo que (ya en 2011) era imposible”.
Jiménez lamenta que lo más importante para el gobierno sea el precio y no la relación entre la calidad, el precio y el servicio. Explica que en el negocio de la maquinaria pesada, como en el de los vehículos en general, es muy importante el servicio: la calidad de la atención en talleres para el mantenimiento preventivo y la capacidad de surtir de refacciones.
Finalmente, se le compraron a FTO México las 39 máquinas que ahora están en bodega y ya provocó una confrontación entre la Seder, que las solicitó, y la SA, responsable de la compra y de proceder jurídicamente contra el proveedor.
En diciembre de 2011 fue detenido en Tijuana el representante de FTO México, Marco Antonio Orozco Álvarez Malo, por orden del Juzgado Segundo de lo Penal de su natal Tamaulipas. No fue por surtir maquinaria en malas condiciones, sino que fue acusado desde octubre de 2008 de cometer un fraude por 200 mil dólares contra la empresa de tractores Jabla.
En su edición del día 20 de ese mes, el diario El Sol de Tijuana informó que Orozco Álvarez Malo estaba prófugo desde el año de la denuncia y que su captura se logró gracias a la colaboración del gobierno de Baja California.
Proceso Jalisco tiene copias del acta elaborada por el Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del gobierno de Chihuahua el 12 de marzo de 2010, relativa a la adquisición de tres motoconformadoras en la que Marco Antonio Orozco Álvarez Malo asistió en calidad de representante legal de FTO México, S. de R.L. de C.V. Ahí se dice que en el medio de la compra venta de maquinaria pesada se sabe que es el dueño y que también se maneja como Maqtec, “precisamente a causa de los problemas legales”.








