Sobre “Mary Poppins” en México

Señor director:

 

Le solicitamos publicar esta carta dirigida a Estela Leñero Franco.

Desconcertados nos encontramos luego de leer su crítica al musical Mary Poppins, en el número de la revista Proceso del pasado 6 de enero.

Desconcertados porque primero debemos agradecerle los múltiples elogios para la puesta en escena que, como usted misma afirma, es “un impresionante espectáculo que se disfruta a la vista y al oído”, y segundo porque debemos rechazar su tajante afirmación, en la que asegura, sin ninguna explicación, que OCESA es una de esas “productoras a las que sólo les interesa maquilar teatro”. Eso es absolutamente falso.

La División Teatro de OCESA, que nos enorgullecemos en encabezar, es una compañía productora que busca desde hace más de 15 años la excelencia artística, para ofrecerla al público mexicano, y ni siquiera en el caso de algunos musicales –como en Mary Poppins, que por contrato nos obliga a reproducir el montaje original– maquilamos teatro.

El peyorativo término de ‘maquilar’ está muy lejos del trabajo que aquí desarrollamos. En la División Teatro de OCESA hay un equipo de colaboradores que trabajan creativa y arduamente, en todos nuestros montajes: musicales y de cámara, extranjeros y nacionales, reproducciones u originales, mismos que usted ha aplaudido y recomendado ampliamente en otras de sus críticas publicadas en este semanario.

De ¡Si nos dejan! escribió usted el 15 de julio de 2012: “La mayor seducción de este musical es la propuesta de escenografía donde Jorge Ballina juega con el espacio y las proyecciones”, luego de referirse muy elogiosamente a otros aspectos de la producción, y en general al musical en su totalidad.

Otro de nuestros musicales 100% originales es Mentiras, que está por cumplir cuatro años de temporada continua, y del cual usted escribió el 20 de abril de 2011: “La construcción de trama  está bien hecha”. Y de Bésame mucho, otro musical 100% original, que produjimos hace casi ocho años, usted escribió el 14 de agosto de 2005: “Bajo la estupenda dirección escénica de Lorena Maza, los actores lucen en el escenario. Son cantantes y bailarines de primera (…) Bésame mucho es un musical altamente disfrutable”.

Como dijimos al principio de este texto, le escribimos un tanto desconcertados, pues como puede ver, aquí leemos y conservamos sus críticas semanales. Aquilatamos mucho su trabajo y por supuesto al medio en el cual usted publica, y sentimos que su afirmación sólo sirve para perpetuar una injusta imagen que daña a una empresa, y a la mucha gente que en ella trabajamos, que se esfuerza permanentemente por ofrecer teatro de la más alta calidad, en todos los sentidos.

Parafraseando a Napoleón, diríamos que “maquilar es un término que no existe en nuestro vocabulario”.

 

Atentamente

Federico González Compeán y Morris Gilbert

Productores

 

 

Respuesta de Estela Leñero

 

Señor director:

 

Permítame responder a los productores de OCESA:

Agradezco su acuciosa lectura sobra las notas de su mínima producción de creación nacional. Como siempre, seguiré defendiendo el hecho de que para que una obra se llame teatro nacional debe surgir de la pluma, inteligencia y creatividad de los teatristas mexicanos. El importar obras extranjeras escritas y concebidas en todos sus detalles aporta poco al imaginario nacional.

Tampoco aporta el hecho de que se invite a directores, escenógrafos, compositores y dramaturgos extranjeros, como sucede en 25% de sus musicales. Así, de los 20 musicales producidos por ustedes, sólo tres son de autor nacional y 50% se compraron y se montaron exactamente como en el extranjero, lo que equivale en los términos modernos a ensamblar o maquilar ideas concebidas fuera, reservándole a los nacionales el papel de ejecutantes. Es una fortuna que actores, bailarines, cantantes, músicos, realizadores y técnicos laboren en su productora, pero ¿cuál aportación al imaginario teatral mexicano?

Atentamente

Estela Leñero Franco