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Uno de los fenómenos editoriales de 2012 ha sido Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo, México, 2012, 544 p.), de la escritora inglesa E. L. James. Desde su aparición el libro ha estado entre los más comprados. Hasta diciembre la obra había vendido más de 35 millones de ejemplares en todo el mundo y los derechos habían sido adquiridos por más de 40 países. En junio el volumen salió a la venta en nuestro país. La autora empezó a escribir en el 2009 la novela y apareció en el 2011. El enorme éxito la llevó a escribir otras dos novelas: Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas, que aparecieron editadas con una diferencia de meses y han tenido igual acogida, debido a que la trama invita al lector a continuar leyendo la historia.
Las novelas de la trilogía ocurren en Seattle y cuentan las aventuras eróticas de una egresada de la universidad, Anastasia Steele, con un joven empresario: Christian Grey. A lo largo de la relación se dan contactos sadomasoquistas y sumisiones denominados como sexualidad extrema no convencional. Las múltiples posibilidades de estos vínculos son relatados a lo largo de más de mil páginas, que atraen la mayoría de ellas por las perversiones que describe.
En la trilogía de las Cincuenta sombras, James trata sobre las llamadas prácticas BDSM en donde uno ejerce el papel dominante y el otro la parte sometida. A partir de ese acuerdo se realizan prácticas de humillación, dolor, denigración… La relación no aborda la otra dimensión: la erótica, que comprende tanto el deseo sensual como los sentimientos, a la manera en que lo hicieron D. H. Lawrence, Henry Miller, Anaïs Nin, Marguarite Duras o Vladimir Nabokov. La saga de las Cincuenta sombras atrae porque, como lo dice la autora, calienta la cabeza y algo más.
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La novela Baila, baila, baila de Haruki Murakami (Tusquets, Col. Andanzas, No. 786, México, 2012, 464 p.), fue una de las más solicitadas este año. El escritor japonés ha escrito varias narraciones bien aceptadas por los lectores como Tokio blues (1987), Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (1995), Kafka en la orilla (2006) y Alter dark (2009).
Baila, baila, baila fue escrita en 1982 y hasta ahora ha sido traducida al español. La novela trata de un joven reportero que, después de haber vivido varios días sombríos, decide regresar a ciertos lugares que lo marcaron. Así, viaja a Sapporo para alojarse en el Hotel Delfín, donde años atrás tuvo una relación misteriosa con cierta mujer que desapareció. Cuando llega al hotel, este ha sido derribado y en su lugar han erigido otro más suntuoso. Sin embargo, el ambiente extraño permanece y aparecen personajes raros, como la recepcionista que ha vivido experiencias increíbles, o la adolescente hipersensible, o el antiguo compañero transformado en un famoso actor o prostitutas bellísimas. Con estas figuras el protagonista pasará el tiempo entre acontecimientos terribles, viajes y fiestas.
En Baila, baila, baila Murakami trata sobre la otra realidad. Algunos hombres se encuentran descontentos con el mundo, así es que buscan otras alternativas. Las disyuntivas van desde actos radicales hasta formas individuales. En la novela el personaje supone que su amante se ha marchado para emprender otro tipo de vida harta del mundo moderno. Sin embargo, se llevará una dura sorpresa al enterarse de la causa de su huida, pero aprenderá a crear sus propios y extravagantes espacios, siempre acompañado por la intensa música del rock de grupos como Duran Duran, Boy George, Beach Boys o Led Zeppelin, que lo invitaran a bailar.








