En torno a dos portadas de Proceso

De Rubén Mares Gallardo

 

Señor director:

 

La portada de Proceso 1883, del 3 de diciembre, lleva el título El retorno del PRI, y la imagen es evidentemente de represión política. La represión de ese día me llevó de inmediato a la imagen de la portada de Proceso 1235, del 4 de julio del año 2000, en la que se presentaban un ataúd envuelto en los símbolos del tricolor y la pregunta: Y ahora qué.

La reunión holográfica de tales imágenes me llevó a la interrogante: ¿Por qué resucitó el dinosáurico PRI? Un PRI que debe mucho a la nación: la matanza de sinarquistas en León, Guanajuato; Tlatelolco, el 10 de junio, la guerra sucia, Acteal, Tijuana, Aguas Blancas, Atenco y, ahora, la Ciudad de México el 1 de diciembre. ¿Por qué?

Es simple la respuesta: la incapacidad de Vicente Fox y de Felipe Calderón para cambiar de raíz el corrupto sistema político mexicano, y en el caso del segundo, el abandono de la abanderada de su propio partido. El PRI estaba vencido: obtuvo el tercer lugar en la contienda presidencial del 2006, y resucita haciendo lo que sabe hacer: reprimir.

Fervientemente deseo que los mexicanos del futuro no tengan que soportar en su cuerpo y alma este PRI que inicia como lo ilustra la portada de Proceso, como lo ha hecho siempre: reprimiendo.

Atentamente

Doctor Rubén Mares Gallardo

Escuela Superior de Física y Matemáticas-IPN