Morelos: Herencia de la libertad, costó en total 75 millones de pesos, a decir del coproductor Luis Urquiza, quien negó que utilizar a miembros de la Fuerzas Armadas fuera indebido: “No sé nada de batallas, el Ejército apoya en asesoría porque es el órgano preparado para ayudar en esta materia”. Otro aspecto polémico es el otorgamiento de 60 millones de pesos por parte del gobierno federal, sin un sistema de adjudicación claro y transparente. “Tal vez ahora hay que legislar”, señaló el director de la cinta Antonio Serrano.
Morelos: Herencia de libertad, de Antonio Serrano, producida por Lourdes García y Luis Urquiza, es la película que más dinero público ha recibido en la historia del cine mexicano, con poca transparencia, por lo cual ha sido criticada en el medio
cinematográfico.
También empleó como extras a 70 integrantes del Ejército Mexicano, a quienes se les pagó igual que a los otros 2 mil 930 civiles.
De acuerdo con la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos en su artículo 1, el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos son instituciones armadas permanentes que tienen las misiones generales siguientes:
–I. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación;
–II. Garantizar la seguridad interior;
–III. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas;
–IV. Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país; y
–V. En caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas y sus bienes y la reconstrucción de las zonas afectadas.
No es la primera vez que el Ejército se pone al servicio de empresas privadas en los últimos años. En la serie El Pantera, de Televisa, se utilizó a 147 militares, un helicóptero artillado modelo UH60-L Black Hawk que le costó al país 27 millones de pesos y 16 vehículos especiales. TV Azteca también dispuso de esta instancia en La teniente. Y en el filme en postproducción Cinco de mayo, de Rafael Lara, participaron también los militares. Dicha historia ha sido cuestionada junto con Morelos…, porque igual esta administración panista le dio 30 millones de pesos sin pasar por concurso.
Morelos…, con guión de Leo Mendoza y Serrano, retrata los últimos años de la vida de José María Morelos y Pavón (1812-1815), caudillo de la Independencia mexicana, quien tras burlar el cerco del general Félix María Calleja en Cuautla, reorganiza sus tropas y toma la ciudad de Oaxaca, donde forma un gobierno y dicta leyes. Luego ocupa el puerto de Acapulco.
El largometraje, estrenado en México el jueves 15 y protagonizado por Dagoberto Gama, muestra su preocupación por crear instituciones propias y un ejército disciplinado capaz de hacerle frente a las tropas realistas. También se exhibe su relación amorosa con Francisca Ortiz (recreada por la Miss Bala Stephanie Sigman) y el acercamiento con su hijo con otra mujer, a quien le decía sobrino, Juan Nepumoceno Almonte.
El productor Urquiza, quien además dirige el filme Obediencia perfecta, basado en el padre pederasta Marcial Maciel, en entrevista al principio negó que se hubiera utilizado el Ejército como extra en Morelos…
–¿Está seguro que no fueron extras miembros del Ejército Mexicano? –se resaltó.
–No creo que tenga nada de malo. También lo hizo la película Cinco de mayo y ha aparecido en series televisivas. El Ejército apoya en asesoría porque es el órgano preparado para ayudar en algo de batallas. Yo no sé nada de batallas, no sé de armas, lo sabe alguien del Ejército.
–Pero, ¿ese es papel del Ejército?
–Yo no juzgo, yo pido una asesoría, me la dan, y nada más.
Serrano, quien obtuvo el Ariel de la Academia Mexicana y Ciencias Cinematográficas (AMCC) por mejor guión adaptado de su cinta Sexo, pudor y lágrimas y realizador de Hidalgo: La historia jamás contada, también argumenta que el Ejército ha ayudado en muchas cintas:
“No tiene que ver nada con la connotación actual y el papel que desarrolla el Ejército. Nosotros acudimos con esta institución porque ahí hay especialistas en guerra de esa época y fuimos a pedir asesoría.”
–¿No cree que el Ejército viola sus principios, su ley orgánica? Es decir, ¿no le parece mal que asesore a una película mientras el país padece una guerra contra el narco y haya muchas muertes?
–No, eso es llevar las cosas al extremo. No está todo el Ejército en la guerra, nos asesoraron dos personas…
–¿Pero sí hubo extras del Ejército?
–Sí, 70 extras. Además, eran gente agradecía, yo me pongo en el papel de esas personas, están todo el tiempo arriesgando la vida por motivos que tú creas que son justos o injustos, y que de repente les den permiso para estar un día en la filmación, era como un domingo para ellos, los vi tan felices, y nos ayudaron mucho. Se les pagó como extras. Que haya habido 70 soldados que nos ayudaron no es para hacer escándalo.
También actúan en Morelos… Juan Ignacio Aranda (Hermenegildo Galeana), Raúl Méndez (Mariano Matamoros), Gustavo Sánchez Parra (Matías Carranco), José María Yazpik (Ignacio López Rayón) y Jorge Zárate (secretario de Morelos), entre otros.
El financiamiento
Morelos… costó en total 75 millones de pesos, a decir de Urquiza. Desde hace casi un año se le cuestiona a sus creadores por qué no compitió el proyecto para el presupuesto, como las demás películas, a través de las convocatorias que emiten Fidecine, Foprocine y Eficine, sino que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) –a través Conaculta Cine, ya después se aclaró que fueron los Estudios Churubusco que pertenece a Conaculta Cine– le otorgó alrededor de 60 millones de pesos “sin un sistema de adjudicación claro y transparente”.
El 2 de febrero pasado, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMCC), junto con la Sociedad Mexicana de Directores Realizadores de Obras Audiovisuales, dio a conocer en una carta dirigida a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y Conaculta, así como a diversas instituciones del quehacer cinematográfico, su inconformidad ante el regreso de ciertas prácticas superadas, “como el tráfico de influencias o el injusto y poco transparente uso de los recursos públicos destinados a proyectos fílmicos”.
Carlos Carrera era entonces el presidente de la AMCC. Resalta la misiva:
“No queremos que los dineros públicos se asignen a los amigos.”
Se lee que el monto es alarmante. Además, se mencionan los largos Colosio: el asesinato, de Carlos Bolado, que recibió 4 millones de Conaculta y Cinco de mayo.
Salió a la defensa Manuel Gameros, director de los Estudio Churubusco, en varios diarios:
“Conaculta Cine somos todas las empresas del sector cinematográfico alineadas a Conaculta.”
Según Gameros, se gestionó el recurso ante la Secretaría de Hacienda a través de la SEP. En el décimo Festival Internacional de Cine de Morelia, realizado del 3 al 11 de noviembre, volvió la polémica del dinero. Y el director de la película se defiende ante este semanario:
“Aquí nadie hace trampas, por lo menos en nuestro caso, ni negocio. Se abrió un departamento para crear cintas históricas y fuimos los afortunados que pudimos llegar a esos recursos, pero porque ya teníamos el proyecto, lo fuimos a vender. Tal vez ahora hay que legislarlo.
“Lo que no me gusta es todo este ataque violento. Se cierra esa puerta que abrieron para ayudamos a producir porque dirán: ‘Si los ayudamos, miren cómo nos va, cómo nos tratan’. Entonces debemos serenarnos.”
Un héroe más humano
Serrano ha repetido en varias ocasiones que, como lo hizo en con El Padre de la Patria en Hidalgo: la historia jamás contada, también retrata más humano al llamado Siervo de la Nación en Morelos…, y quizá complete una trilogía sobre la Independencia de México con Vicente Guerrero o donde varios personajes históricos se reúnan.
Para el guión, Serrano cuenta que leyeron Martirio de Morelos, la polémica obra de teatro de Vicente Leñero, donde se habla de que el cura fue recluido en las cárceles secretas de la Inquisición y para no ser excomulgado delató a algunos de sus compañeros de armas. En 1983 la obra fue censurada por la UNAM (Proceso, 359). También consultaron Los procesos de Morelos, del historiador Carlos Herrejón, que en 1985 se publicó casi en secreto.
El cineasta confiesa que la guerra de Morelos fue muy religiosa pero no quiso tomar esa postura, “me parecía muy peligrosa”.
Cabe recordar que en 2010 la Iglesia católica en el país, ante el Bicentenario de la Independencia, negó (Porceso, 1734) que Hidalgo y Morelos hayan muerto excomulgados.
–¿Por qué no habla de la excomunión de Morelos y de que fue, según la Inquisición, un delator? –se le pregunta a Serrano.
–Hubiera sido una cosa mucho más psicológica. Creo que abordar a una persona que no conocemos muy bien, casi nadie, por el punto en el que de alguna manera delata, pierde. No nos merecíamos nadie eso. Se puede hacer esa película pero no es la que yo quería rodar.
–¿Se preocupó por lo que diría la Iglesia?
–No. Muchos de los males en este país se los debemos a la Iglesia católica. También entiendo a Morelos, era un cura y creía profundamente en esas cosas que en aquel momento tenían sentido, pero si creaba un personaje que enarbolaba a la Virgen de Guadalupe y realizaba una lucha religiosa, se iba a fomentar el fanatismo religioso que tiene estancado en muchos aspectos al país. No creo que esté ocultando algo, simplemente no lo estoy subrayando.
Sabe que los historiadores van a criticar el filme, “pero lo central está bien fundamentado”.








