GUANAJUATO, GTO.- Un párrafo del discurso de once cuartillas dedicó el gobernador panista Miguel Márquez Márquez a hablar de la cultura en su mensaje de toma de protesta el pasado 26 de septiembre ante el Congreso del estado. En esas líneas metió también al deporte:
“…Cultura y deporte serán tema importante en esta gestión. Durante esta gestión rehabilitaremos o construiremos mil espacios deportivos y haremos de la cultura una práctica cotidiana para las personas. Deporte y cultura para todos…”.
Pero mientras Márquez toma las riendas de su administración, crece la inconformidad y se escuchan las voces de promotores, artistas y gestores que rechazan la ratificación del director del Instituto Estatal de Cultura (IEC), Juan Alcocer Flores, y piden al nuevo gobernador un golpe de timón para instrumentar una política cultural estatal.
Para estas voces inconformes, en la decisión del nuevo gobernador –el séptimo del Partido Acción Nacional en cinco sexenios al hilo– se ve la mano de los compromisos con el partido y con el propio Alcocer: el médico cirujano oriundo de Salamanca fungió como presidente de la Comisión de proceso interno para la elección del candidato del PAN a gobernador.
Para ocuparse de esta actividad partdista, Alcocer Flores pidió una licencia temporal en los primeros meses del año.
Al día siguiente de que Miguel Márquez presentó a Alcocer entre los miembros de su gabinete ampliado –el 19 de septiembre– comenzaron a circular a través de las redes sociales varias cartas en las que se hizo patente el rechazo a la permanencia del funcionario.
Los firmantes optaron por integrar su postura en un documento dirigido a Márquez, que hicieron público a través de medios de comunicación locales. El día 27 enviaron a Proceso un texto final acompañado de las firmas de 75 miembros de la comunidad artística estatal, entre los cuales figuran promotores, museógrafos, artistas plásticos y visuales, músicos, escritores, historiadores, antropólogos, fotógrafos, bailarines, diseñadores, editores, y actores, entre otros.
En su parte medular, el documento expone:
“Consideramos que tiene todo el derecho de nombrar a sus colaboradores y de elegir los mecanismos que le parezcan adecuados para este fin. Sin embargo, la ratificación que hace usted del doctor Juan Alcocer Flores como Director del Instituto Estatal de Cultura, resulta ser franca y claramente un agravio para la comunidad artística estatal, debido a la falta –evidentísima– de un programa general de trabajo para los artistas, promotores y el público en general,..”
Y le increpan: “¿Usted (gobernador) considera que tenemos que continuar trabajando con un funcionario que no escucha, no atiende, no comprende, pero sobre todo, que no ha generado un solo proyecto sobresaliente en los últimos seis años? Ya no se diga a nivel nacional, por lo menos a nivel estatal o regional. Un hombre desinformado que sólo contrata a sus amigos y familiares. ¿Por qué señor Licenciado Márquez?.”
Este grupo, así como otros artistas entrevistados por Proceso, apuntan al Centro de las Artes de Salamanca –de donde Alcocer es originario y cuya instrumentación corrió a su cargo– como una institución que adolece de “una dirección mediocre, gris e incapaz de generar absolutamente nada digno de mención”.
En entrevista con Proceso, el fotógrafo y promotor Antonio Galindo parte del hecho de que el estado no cuente con un directorio de artistas y creadores, del que se deriven programas de promoción y proyectos conjuntos por parte del IEC, entre los que sugiere el acercamiento a las aulas, y enumera la desaparición de varios concursos ya consolidados de sexenios anteriores, como la Bienal Nacional Diego Rivera, la muestra Foto Guanajuato y otros certámenes de arte popular y tradiciones.
Por su parte, el artista plástico Javier Hernández Capelo señala que programas federales como Alas y Raíces o el PACMyC (Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias) dejaron de ser canalizados a casas de cultura municipales para pasar al Centro de las Artes de Salamanca, el cual “no está operando al cien por ciento, se le ve vacío, tendría que haber un centro de las artes para cada municipio”.
Algunos directores de casas de la cultura consultados por Proceso cuestionaron que la única vocación musical que promueva el IEC a nivel estatal sea la música de bandas. Viva la banda es el nombre del programa. Expresaron:
“Hay que revisar la relación del instituto con los municipios, tener un plan por lo menos a veinte años, atender a la ley. No puede ser posible que el apoyo del instituto se reduzca a 240 mil pesos al año por municipio, la dotación de instrumentos y un instructor de banda de viento y enviar un evento por mes a los municipios.”








