Señor director:
Le agradecemos profundamente que publique en Palabra de Lector de su apreciable e incomparable revista la siguiente denuncia, sobre una más de las injusticias que a diario viven miles de trabajadores precarios contratados de forma verbal, sin seguridad social.
Somos dos conserjes de un inmueble del órgano administrativo desconcentrado Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública de la Secretaría de Salud. Fuimos contratados de forma verbal hace 30 años (1982) para su custodia. También por sugerencia y autorización de nuestros empleadores, construimos una vivienda en el patio trasero para desde ese lugar cumplir con nuestra encomienda, con la firme promesa de que al ya no requerir de nuestros servicios nos iban a indemnizar y a retribuir en almoneda el costo de la vivienda.
No obstante que en varias ocasiones les pedimos que nos incluyeran en la nómina y nos dieran seguridad social, siempre se negaron dando evasivas. Después de utilizar nuestros servicios por tantos años, ahora desconocen todos los acuerdos y amenazan con desalojarnos de un momento a otro.
Han interpuesto una demanda en el Juzgado 41 de lo Civil (expediente 1575/2011, Sría. “A”). Ante tal injusticia, demandamos el respeto a nuestros derechos laborales en la Junta Especial número 6 (expediente 10/12).
El pasado 6 de septiembre, el apoderado legal José Guadalupe Montes González y cuatro personas más se presentaron en el inmueble, ubicado en Luis G. Inclán 2709, colonia Villa de Cortés; forzaron la entrada principal y entraron, amenazándonos e intimidándonos. Por estos hechos interpusimos una queja en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
A través de esta tribuna de solidaridad social, exigimos al director de la beneficencia pública el reconocimiento y el respeto de nuestros derechos laborales, y que se abstenga de violentar el proceso de litigio de ambas demandas.
Atentamente
César de la Paz Cuesy y Leticia González Delgado.








