Acerca de Epistolarios de la muerte

De Gustavo Rivera Olivares

Señor director:

En la página 18 de Proceso 1873 se publica una nota signada por la reportera Verónica Espinosa (Epistolarios de la muerte) donde, bajo el subtítulo denominado Los mensajes del “Talibán” (página 19), se hace alusión a mi persona y se me involucra de manera por demás absurda e irresponsable con la delincuencia organizada.

La reportera comenta que, en la entidad de San Luis Potosí, “el martes 18 por la noche apareció un mensaje que implica a las autoridades potosinas. Fue colocado sobre tres cuerpos abandonados en las inmediaciones de la comunidad Enrique Estrada, en la carretera 57 a Matehuala; todos mostraban huellas de tortura y tenían tiro de gracia.

“‘Esto es para los que apoyan al grupo zeta, faltan tigre y guacho’, decía la manta que cubría los tres cadáveres”. Luego se afirma que “agentes de Seguridad Pública consultados por la reportera comentan que el mensaje alude al jefe operativo de la Policía Ministerial, Juan Antonio Varela, involucrado en recomendaciones de derechos humanos por tortura, y a un exministerial llamado Francisco Gustavo Rivera Olivares, quien fue despedido por no aprobar los exámenes antidoping aplicados en la corporación.”

La anterior información resulta de total falsedad, por lo menos en lo que concierne a mi persona, pues en primer término me permito manifestar que no obstante que sí he pertenecido a las filas de la corporación de la Policía Ministerial del Estado de San Luis Potosí, jamás he sido dado de baja de la misma por una situación de doping positivo.

Mi baja de dicha corporación fue voluntaria en 2001, lo que puedo comprobar con documentos oficiales y ponerlos a su disposición en el momento en que ustedes lo pudieran solicitar. Inclusive al día de la fecha sigo siendo servidor público en diversa área, y mantengo un récord limpio y de total honestidad tanto en mi trabajo como en mi vida personal.

De igual manera, cabe señalar que nunca he respondido a los alias de Tigre o Guacho, como lo señala en su reportaje la corresponsal Verónica Espinosa, por lo que resulta ridículo y además ofensivo que ella me vincule con la delincuencia organizada de una forma tan irresponsable, únicamente porque ella misma dice que consultó a unos agentes de Seguridad Pública, poniéndome junto con mi familia en una situación de peligro real e inmediato al vincularme con la delincuencia organizada.

Mi inconformidad se produce dentro de la situación de extrema violencia que vivimos en el país, y se vincula al ejercicio de mi función laboral, ya que por las características propias de mi trabajo debo mantener una imagen recta y honesta ante mis superiores, mis colegas y la sociedad, sobre todo ante mi familia, pues, como ya lo he manifestado, considero que se denigra mi imagen sin sustento y de forma muy irresponsable.

Por lo anterior, le informo que he acudido a la Procuraduría General de Justicia en el Estado de San Luis Potosí a levantar un acta circunstanciada que da conocimiento de estos hechos, documento que también puedo poner a su disposición cuando lo requieran, reservándome por el momento las acciones legales que pudieran proceder en contra de la corresponsal Verónica Espinosa o del mismo semanario.

Sin más por el momento, y solicitando de la manera más respetuosa sea corregida dicha publicación que ha perjudicado gravemente y ha puesto en riesgo mi propia vida y la de mi familia, quedo a sus órdenes, agradeciendo de antemano la seguridad de sus atenciones.

Atentamente

Francisco Gustavo Rivera Olivares

 

 

 

Respuesta de la reportera

 

Señor director:

 

E

n el texto de referencia se consigna debidamente que la información a que alude el señor Rivera Olivares me fue proporcionada por una fuente que, por la naturaleza del asunto, se mantiene reservada, por lo que no tengo nada más que señalar al respecto.

 

Atentamente

Verónica Espinosa