Comerciantes de la Basílica exigen reposición de accesos

Señor director:

Los abajo firmantes somos comerciantes establecidos que tenemos nuestros locales abajo del atrio de la Basílica de Guadalupe –concretamente en las secciones I y II de la llamada plaza Comercial Basílica de Guadalupe–, los cuales rentamos a las autoridades del santuario, propietarias de los inmuebles.

Nuestra clientela está compuesta por los fieles que acuden al santuario, principalmente por el flujo de peregrinos que toma la Calzada de Guadalupe para llegar al atrio. Anteriormente, dos anchas escaleras de concreto descendían de esa concurrida vialidad para comunicarla con nuestros negocios. Esas escaleras eran el acceso principal de nuestra clientela y, por lo tanto, de ellas dependían nuestros ingresos para sostener a nuestras familias.

En septiembre de 2011 se presentaron con nosotros unos funcionarios que dijeron pertenecer al Gobierno del Distrito Federal y a la delegación Gustavo A. Madero. Nos dijeron que debido a la construcción de la llamada Plaza Mariana, un centro comercial que se levanta en un área que será la extensión del atrio, iban a demoler esas escaleras. Pero prometieron que las iban a levantar nuevamente en diciembre de ese año. Nosotros aceptamos, pues creímos en su promesa de que solamente por dos meses se quitarían esas escaleras.

Sin embargo, todo fue un vil engaño, ya que hasta la fecha no se han construido las escaleras de concreto. En su lugar pusieron unos pedazos de lámina vieja para que bajen los peregrinos a nuestros negocios. Algunos ya se han caído y lesionado por lo endeble que resultan esas láminas. Son un riesgo para los visitantes.

Otro hecho que nos afecta: Desde hace 10 años, las autoridades delegacionales pusieron frente a nuestros negocios establecidos, a lo largo de la avenida Fray Juan de Zumárraga, a los comerciantes del Mercado Villa Zona, que fue demolido para construir en su lugar la Plaza Mariana. Nos dijeron que estos comerciantes expulsados –que se apiñan frente a nuestros locales, les quitan visibilidad e invaden nuestras banquetas– iban a estar ahí solo provisionalmente. No fue así. Este es otro engaño más.

Estas maniobras que nos afectan se están realizando, al parecer, para canalizar el flujo de peregrinos hacia la Plaza Mariana, que actualmente construye Carlos Slim en un área de casi 30 mil metros cuadrados que donó el Gobierno del Distrito Federal a las autoridades de la Basílica.

Por este conducto, pedimos que se reinstalen las dos escaleras que nos quitaron y que sean reubicados en otro lugar los comerciantes que actualmente están frente a nuestros negocios.

 

Atentamente

Jesús Cabrera Castro,
Fernando Gómez Neri, Felipe de Jesús Ciceño Rodríguez, Fausto de Jesús Ciceño Rodríguez

y Concepción Espinosa Hernández