CIUDAD DE GUATEMALA.– El miércoles 12, en una operación conjunta, investigadores locales y agentes federales de Estados Unidos capturaron a dos presuntos miembros del Cártel de Sinaloa: el mexicano Ramón Antonio Yáñez Ochoa y el jefe de seguridad del Puerto Quetzal, Yuri Fernando Enrique Monzón. Ambos eran buscados por narcotráfico.
De acuerdo con el vocero del ejército, Érick Escobedo, las capturas se dieron en el marco de las acciones antidrogas denominadas Operación Martillo, que se iniciaron aquí el 21 de agosto último, en las cuales colabora el gobierno de Estados Unidos. Desde entonces, asegura el militar, han sido descubiertos varios laboratorios donde se fabrican drogas sintéticas.
En una conferencia de prensa, el ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo que la organización a la que pertenecen los detenidos es una estructural criminal con conexiones internacionales que buscaba tener mayor presencia en Guatemala.
“Contaban con el apoyo e intervención de funcionarios públicos ubicados dentro de los puertos marítimos, quienes eran los encargados de facilitar el traslado de los precursores al personal operativo de la estructura”, dijo.
El grupo fue investigado durante varios meses y tras la captura de ambas personas se ubicaron laboratorios clandestinos para la elaboración de droga sintética en el país.
Contra el mexicano Yáñez Ochoa había una orden de captura girada por el gobierno de Estados Unidos en 1994. Fue detenido en el edificio Real Américas, situado en la exclusiva zona 14 de la ciudad de Guatemala. Se le decomisó un pasaporte de México, así con un Documento Personal de Identificación (DPI) de Guatemala –expedido el 21 de diciembre de 2011 con el número 2333 16086 0101– que lo autoriza a residir en el país hasta 2017, así como 158 mil dólares en efectivo.
El miércoles 12 agentes del Ministerio Público allanaron también siete propiedades en distintos puntos de esta capital donde descubrieron químicos y drogas sintéticas.
Los logros
Desde que iniciaron la Operación Martillo, las autoridades locales y las estadunidenses han mantenido en reserva la información sobre los resultados alcanzados hasta la fecha.
Personal de la embajada de Estados Unidos consultado por Proceso indica que el Ministerio de Gobernación es el que debe aportar la información, mientras que en la dependencia arguyen que aun no ha pasado un mes, por lo que será en las próximas semanas cuando se divulguen los pormenores de los logros.
El 22 de agosto, un día después de que se inició el operativo, la policía antinarcóticos de Guatemala ubicó una finca en el sur de la capital, en el departamento de Retalhuleu, así como una avioneta en la que se encontraron residuos de droga. En esa acción participaron aeronaves de Estados Unidos.
Diputados de oposición han criticado la incursión de soldados estadunidenses en territorio guatemalteco pues, dicen, ésta no fue aprobada por el Congreso.
El Operativo Martillo, en el cual participan fuerzas de seguridad guatemaltecas y de Estados Unidos, se inició el 15 de enero pasado en el Atlántico de Honduras y de allí se trasladó a Guatemala.
Según el jefe del Comando Sur, con sede en Miami, Estados Unidos, Douglas Fraser, más del 80% de la cocaína que se traslada de América del Sur a Centroamérica y luego hacia Estados Unidos llega por mar.








