Señor director.
Le ruego incluir en Palabra de Lector esta denuncia.
El presidente Felipe Calderón y el gobernador Gabino Cue Monteagudo nada han hecho para evitar que grupos de ciudadanos inconformes sigan bloqueando las carreteras de la entidad oaxaqueña, particularmente del Istmo de Tehuantepec.
Los “tapones” de carreteras iniciaron aquí en el istmo oaxaqueño desde hace aproximadamente 25 años, y hoy en día persisten y afectan a toda la comunidad oaxaqueña y a ciudadanos de diversas partes del país. Las pérdidas económicas que ocasionan son multimillonarias, al grado de que muchos empresarios, comerciantes y la ciudadanía en su conjunto ya comienzan a protestar ante las autoridades para que pongan fin a estos aberrantes hechos delictivos que siguen ocasionando los grupos de poder político.
Lo más vergonzoso y lamentable es que, después de que los representantes y/o líderes de los grupos inconformes que obstruyen las cintas asfálticas se han enriquecido (y siguen aumentando sus cuentas bancarias), gozan de total impunidad, y muchos de ellos se han beneficiado no sólo con las prebendas y canonjías de su reprobable trabajo de bloquear las carreteras, sino que también han sido algunas veces premiados con importantes cargos públicos.
Si el presidente Felipe Calderón quiere en verdad combatir a la delincuencia organizada en el territorio nacional, necesaria y urgentemente deberá combatir la impunidad en Oaxaca, específicamente en el Istmo de Tehuantepec, que al paso del tiempo se ha convertido en la capital de los bloqueos de carretera. (Carta resumida.)
Atentamente
Alberto Ortega Cruz








