A raíz de problemas internos en el equipo de futbol Puebla se desató un escándalo mediático que podría llegar a los tribunales. Los directivos del equipo de la franja, Hugo y Fernando Fernández, padre e hijo, aseguran que podrían demandar al periodista Fernando Schwartz y al diario Esto por difamación y daño moral, luego de que en las páginas de ese periódico el comentarista aseguró que estos uruguayos hacen y deshacen en el club sin que nadie les ponga freno. Además, mencionó que los abusos perpetrados por los sudamericanos incluyen golpizas a los inconformes, como la que supuestamente le propinaron al hijo del extimonel de la escuadra, Daniel Bartolotta, quien militaba en las fuerzas básicas.
El periodista deportivo Fernando Schwartz y el diario Esto se encuentran advertidos de que podrían afrontar un juicio por daño moral promovido por Hugo y Fernando Fernández, padre e hijo, quienes actualmente se desempeñan como director deportivo y responsable de las fuerzas básicas, respectivamente, del equipo de futbol Puebla.
El motivo: una serie de artículos presuntamente “difamatorios y sin sustento” de Schwartz contra los Fernández, quienes acusan al también colaborador de las cadenas estadunidenses ESPN y Univisión de emprender una sistemática campaña de hostigamiento para afectar su imagen, solapado por el diario propiedad de Mario Vázquez Raña, afirman los quejosos.
El conflicto estalló el 25 de agosto, cuando Schwartz criticó a Fernando Fernández por solicitarle el derecho de réplica al director del periódico, Salvador Aguilera.
La cabeza de la nota decía: “Los Fernández, cínicos y cobardes”. En ésta Schwartz escribió: “Gracias a Dios tengo un prestigio y credibilidad en el medio futbolístico. Fernando Fernández, director de fuerzas básicas del Puebla, pidió derecho de réplica para desmentir que golpeó a Bartolotta (Roberto) junior, además de defenderse de los (señalamientos de) malos manejos en básicas. Le envió dos cartas al director Salvador Aguilera; una con firma de Bartolotta junior desmintiendo la golpiza, y otra más signada por todos los Sub-20, incluyendo al cuerpo técnico.
“Claro, la firmaron al más viejo estilo del puro oeste hoy convertido en ‘camotilandia’ con la amenaza de que quien no firme no juega, se acaba su carrera. A otros los amagaron con no pagarles adeudos, como es el caso del despedido Daniel Bartolotta, a quien le deben más de 2 millones de pesos que no piensa dejar escapar. Lo del Puebla merece ya una investigación a fondo. No puede ser que dos extranjeros vengan a México a hacer y deshacer, amenazar y golpear, cuando eso es motivo de extradición y penas mayores, pero como muchos casos esto permanecerá en el anonimato.”
En su nota, Schwartz asegura que los Fernández, de nacionalidad uruguaya, han desatado “una cacería de brujas en territorio poblano” y que “hay testigos de la golpiza a Bartolotta junior, y más testigos de las amenazas, insultos y prepotencias de Fernandito, bajo el amparo de Huguito y de los Henaine (Ricardo y Roberto, propietarios del club) que ni pío dicen”.
Los Fernández comentan a Proceso que el director del Esto ninguneó su derecho de réplica “reducido en tres párrafos y sin el espacio que le dedicaron a la nota difamatoria en nuestra contra”. Lejos de apaciguar la irritación de los Fernández, la postura del diario empeoró la situación por lo que los agraviados pensaron en interponer una demanda “por daño moral, difamación y todo lo que resulte”. Incluso adelantan que no descartan solicitar el apoyo del consulado uruguayo.
No obstante, el lunes 3, el propietario y presidente del equipo Puebla, Ricardo Henaine, le habló a Hugo Fernández para pedirle que dejara pendiente la querella contra Schwartz y el periódico Esto. El agraviado dice que “por ahora” pospondrá la demanda, mas advierte que no desistirá y que el comunicador estará sujeto a un minucioso monitoreo, y “de insistir en sus críticas sin sentido inmediatamente se presentará la querella, toda vez que ya está hecho el machote de la misma”.
El directivo del equipo de la franja asegura que “Schwartz se movió en las altas esferas del futbol para evitar la demanda”, pues tiene claro que “no daré marcha atrás porque defiendo la dignidad de mi familia: la de mi esposa, mis hijos y la mía”. También dice que a consecuencia de esta situación “parte de mi familia se enfermó, por lo que a Fernando Schwartz no lo perdono nunca más”.
Venganzas
Hugo Fernández comenta que entre él y Schwartz hubo una “muy buena relación” que se fracturó por una causa “muy grave” hace tres años durante una charla informal que sostuvieron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. “En esa conversación se dijeron cosas que no puedo repetir. Primero que nada tengo que cuidar mi imagen bien ganada a través de los años; además, yo sí tengo ética. A partir de ese momento este señor me amenazó con ‘darme en la madre’, frase que ni siquiera utilizo en mi vocabulario”.
Y agrega: “Lo está cumpliendo. Me está tirando con mentiras, con insinuaciones de que hago lo que quiero en el Puebla y que mi hijo hace lo que le place en fuerzas básicas. Ha sido una rotunda acusación cuando no tiene ni el más mínimo acercamiento a mi persona y hacia mi hijo”.
De trayectoria controvertida, el director deportivo del Puebla asevera: “Schwartz es un cínico, porque tengo pruebas de que está mintiendo; es un cobarde, porque se ampara en un periódico pensando que lo va a defender en todos los sentidos. Es tal y como nos puso, que ‘los Fernández son cínicos y cobardes’. Le agrego que es un mentiroso, porque les miente a los lectores. Habla que tiene credibilidad, cuando en realidad carece de ella. Ahora lo reto a que me demuestre todo lo que está diciendo porque tarde o temprano se tomarán medidas en su contra y tendrá que responder en los tribunales”.
Insiste en que la decisión de llevar a Schwartz y al Esto ante la justicia se detuvo por el momento, tras la petición de Henaine. Refiere que el 30 de agosto último el comentarista deportivo se comunicó con él en un intento por apaciguar la situación, e ironiza sobre el texto publicado por el comunicador en el que informa de la agresión de Fernando Fernández a Roberto Bartolotta, hijo del ahora exentrenador del Puebla, Daniel Bartolotta:
“Es vergonzoso que un periodista se preste a este juego sucio cuando vive en Miami, ¿Acaso vino montado en un tiburón a cubrir el evento de la agresión? Nos extraña que el periódico publique estas barbaridades cuando ni siquiera asistió al entrenamiento”, se queja Fernández.
El altercado habría sucedido durante la semana en que Daniel Bartolotta fue cesado como entrenador, luego de seis jornadas irregulares del equipo en la Liga Mx. En su deslinde, Fernández, niega que haya agredido al hijo de Bartolotta y muestra dos cartas firmadas por el ahora exjugador del Puebla, así como por toda la plantilla de jugadores del equipo sub-20 en la que niegan que haya ocurrido el conflicto.
En la misiva firmada por Bartolotta hijo el pasado 23 de agosto puede leerse: “A quien corresponda: Por medio de la presente quiero aclarar y desmentir las declaraciones hechas por Fernando Schwartz en el periódico Esto, donde me involucra en un conflicto entre nuestro director deportivo de fuerzas básicas, Fernando Fernández Pecile. Quiero aclarar que antes, durante y después de nuestra relación laboral dentro del club tenemos años de amistad, por lo cual siempre seguirá existiendo entre nosotros una relación de total armonía. La decisión de salir del club es personal y no involucra a ningún integrante de dicha institución, con la cual estoy agradecido de haberme dado la oportunidad de formar parte de ella”.
La rúbrica de Roberto Bartolotta también aparece en la carta firmada por los 20 jugadores del plantel sub-20 del Puebla, además del cuerpo de entrenadores encabezado por Carlos Muñoz.
Presiones
El 27 de agosto el portal Deporte Hoy difundió un audio de cuando Fernando Fernández visitó a Roberto Bartolotta en su domicilio: “Ayer vino y me dijo, o sea no lo quería ni atender, pero que Henaine le dijo que si no firmaba una carta en donde todos los jugadores dicen que no hubo pleito no me iban a dar mi carta, y que si firmaba me la entregaban para poder irme a otro equipo. Lo que quiero es que me den mis papeles; él vino a mi casa a pedir que lo ayudara”, se escucha en una parte de la grabación.
El directivo se defiende: “Es falso que lo haya agredido. El hijo de Daniel se presentó a pedirme la baja. Le dije que no había ningún problema. A partir de ahí no lo he vuelto a ver, salvo cuando se corre la bola de este chisme generado por este señor que trabaja en el Esto. Fui a preguntarles a los jugadores qué pensaban de todo esto. Me dijeron que estaban con la intención de firmar una carta para aclarar la versión, porque se está dañando no sólo mi imagen, sino la del club y la de las mismas fuerzas básicas”.
Y añade: “Firmaron la carta, vi al hijo de Daniel y también la firmó un par de veces. A partir de ahí no volví a saber nada más”.
–¿Es falso lo que se expuso Schwartz, en el sentido que obligaron a Roberto Bartolotta y a los jugadores a firmar esas cartas? –se le pregunta.
–Obvio. Le dije a Bartolotta hijo lo que estaba pasando, que se había corrido un rumor, más bien un chisme, porque esto ni a nota periodística llega. Y me dijo que lo quería aclarar. Su padre mencionó lo mismo. Le llevé las cartas y las firmó… Que él haya dicho que lo amenacé, la verdad es una vergüenza que una persona que quiere dedicarse al futbol mienta de esa manera.
–¿No hubo tal conflicto?
–De ningún tipo. Y a este señor del Esto que tanto refiere que hay testigos de que hubo golpes, lo invito a que demuestre que los hubo dentro o fuera del campo de juego.
–¿Cómo terminó la relación con Bartolotta hijo?
–En buenos términos; sin embargo, se ve que debe tener algún problema ya que cambia mucho. La última vez que lo vi fue cuando me firmó la hoja en su propia casa, donde estaban sus padres y Diego, su hermano menor. Y firmó delante de todos, pero después me entero que anduvo diciendo por ahí que hubo golpes.
Aunque reconoce que existe una grabación, precisa: “De ese chico tengo el mejor de los recuerdos; simplemente pidió su baja y se le dio, como debe ser. Las puertas del club en fuerzas básicas están abiertas tanto para entrar como para salir. Es más, hay una relación de amistad de hace más de 15 años con ellos.
–¿Entonces por qué Bartolotta hijo insiste en que fue víctima de una agresión?
–Si en verdad lo dijo será porque su sinceridad o amistad no son tan claras como yo creía. Tuvo que haberse dejado influenciar por gente que quiere causarle daño a la institución, a mi padre, a mí y a Ricardo y Roberto Henaine. Lo más fácil es tirar y mentir.
“El chico llegó al club cuando su padre dirigía la sub-20. A partir de que su papá se fue al primer equipo le seguí dando el mismo lugar. No jugó un minuto, pero eso se debe a sus condiciones técnicas y porque el nuevo entrenador habrá notado que no poseía cualidades para jugar en el futbol profesional. Vestía el uniforme del Puebla como parte del equipo sub-20, pero me parece que sus condiciones futbolísticas no le dan para ser un profesional”, asegura Fernando.
Por su parte, Hugo Fernández acepta que existe la grabación referida y dice que cuando se divulgó le llamó a Daniel Bartolotta para indagar si era cierto: “Me respondió que mi hijo acudiera a su casa porque Roberto le iba a firmar la carta para desmentir a Fernando Schwartz, pues todo es mentira; eso dijo.
“Con Daniel hablé normal. Tiene su forma de pensar y yo la mía, y creo que está complicando su salida del equipo. Si puede salir bien, que lo haga de la mejor manera cobrando lo que deba cobrar y que termine en buena relación con los dueños, porque Ricardo y Roberto Henaine le dieron oportunidad de dirigir en Primera División, que a lo mejor era un sueño casi inalcanzable. Sin embargo lo logró, y esto puede significarle en el futuro tener trabajo”, dice.
Daniel Bartolotta dirime ante la Comisión de Conciliación y Resolución de Controversias de la Federación Mexicana de Futbol su finiquito laboral con el club Puebla.
La demanda, en suspenso
Entre Hugo Fernández y Daniel Bartolotta había una amistad de 30 años: jugaron juntos en Defensor y en la selección uruguaya. Después fueron contratados en el futbol de España: Daniel por el Oviedo y Hugo por el Tenerife. Posteriormente, Hugo vino a jugar al Puebla y Daniel al Tampico. Hugo regresó a su país para retirarse con el Peñarol y Bartolotta siguió en el Tampico. Luego pasó al Monterrey y después fue dirigido tres años por Fernández en el Puebla. “Fuimos campeones de Copa juntos”, dice Hugo, quien lo tuvo de auxiliar en Dorados de Sinaloa.
Hoy esa relación es incierta: “No estoy peleado, pero no sé si él piense igual, si bien hay cosas que no me gustan, como estos chismes de su hijo. Creo que hay algo porque en la grabación está la voz de él. Esas cosas no me gustan, pero allá él. Cada quien es el arquitecto de su propio destino”.
El abogado de los Fernández, Gabriel Arturo Cruz Reséndiz, advierte que Schwartz deberá aclarar sus versiones en los juzgados. Y dice que la demanda –que tenía previsto presentar esta semana, antes de la intervención de Henaine– “se hará con todos los elementos para que exista una justicia moral y una justicia social.
“Finalmente esto trae perjuicios más allá de lo deportivo; trae perjuicios personales, sociales y en todos los aspectos en los que se desenvuelve la familia Fernández. Es grave porque nadie tiene el derecho de difamar, de menoscabar el honor y el profesionalismo de nadie”, expone Cruz Reséndiz.
El 29 de agosto, Proceso localizó vía celular a Daniel Bartolotta, quien irascible exigió el nombre del contacto que le facilitó al reportero su número telefónico y pidió que se le llamara al día siguiente para concertar la entrevista. Se le buscó un día después. Más sereno dijo que la revista “es política” y por ello no daría ninguna entrevista. No obstante, dejó abierta la posibilidad de un diálogo con su hijo involucrado en el escándalo. Minutos después el entrenador se comunicó con el contacto, su “casi compadre”, para pedirle que ni él ni el reportero lo llamaran “nunca más”.
Fernando Schwartz regresó la llamada telefónica un día después, el 30 de agosto, y optó por no ejercer el derecho de réplica, “por ahora”.
Sorpresivamente, minutos más tarde se recibió una llamada de Ricardo Domínguez, quien se dijo empresario poblano y padre del ahora exjugador de fuerzas básicas del Puebla, Eric Domínguez –apodado El Güicho– y afirmó que estaba enterado “de que se publicaría una nota de los Fernández en Proceso”, pero se rehusó a revelar el nombre de la persona que le filtró la información.
El 25 de agosto, Ricardo Domínguez acusó en el sitio web Deporte Hoy a Fernando Fernández de maltrato a los jóvenes de las fuerzas básicas del Puebla, en los equipos sub-17 y sub-20. Aseguró que su vástago fue expulsado del club cuando revelaron la situación a Ricardo Henaine.
“No son personas de fiar. A mí me habló por teléfono el hijo de Bartolotta para decirme que se había agarrado a golpes con Fernando, quien después fue a su casa para decirle que firmara o no le daría su carta de liberación”, fustigó el empresario.








