Guatemala: La flotilla mexicana

CIUDAD DE GUATEMALA.- El 19 de agosto una llamada anónima alertó a los agentes de la Dirección de Análisis e Información Antidrogas (DAIA) de Guatemala: una avioneta había aterrizado en el aeropuerto internacional La Aurora, de esta capital, con pasajeros que sólo enviaron para el registro sus pasaportes pero cuyo equipaje no fue revisado.

La avioneta con matrícula HC-CDM, procedente de Ecuador, estaba en el hangar L-16. Los agentes antidrogas revisaron la aeronave y en el equipaje encontraron 405 kilos de cocaína, valuados en 5 millones de dólares. A los pasajeros –siete ecuatorianos y cinco guatemaltecos– ya se les procesa por tráfico de drogas.

El Ministerio Público de Guatemala investiga las razones por las que esa avioneta se guardó precisamente en ese hangar, propiedad de Jean Paul Morel Deporcas, primo del actual interventor de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Guatemala, Armando Asturias Morel.

Ese incidente hizo que el 20 de agosto agentes del Ministerio de Gobernación allanaran siete hangares privados de la misma terminal aérea. “Inmovilizaron” tres avionetas presuntamente usadas por narcotraficantes.

Uno de los aparatos –una Cessna 402-C con matrícula mexicana XB-LQN– entró a Guatemala los primeros días de agosto y una semana antes de ser “inmovilizada” por las autoridades el mexicano Jesús Raúl García Lizárraga intentó retirarla, pero usando documentos falsos.

Según la DGAC esa aeronave pertenece a la mexicana María Trinidad Aispuro Ruiz, cuya dirección –según la misma fuente– es avenida Hacienda El Dorado número 486, fraccionamiento Gran Hacienda, Mexicali.

Al ingresar a Guatemala la avioneta era piloteada por Manuel Iván Ruiz Luque, también originario de México, informó la DGAC. Ninguno de los mexicanos mencionados ha sido detenido.

Otra de las avionetas aseguradas –con número N-22217– pertenece al guatemalteco Otto Monzón, condenado a 10 años de prisión en Costa Rica por “tráfico internacional de drogas”. Junto con él los mexicanos Rubén Martínez Trujillo y Elvis Mendoza fueron sentenciados a penas de 16 y 12 años de prisión, respectivamente. Los tres fueron detenidos el 10 de octubre de 2010.

La tercera avioneta asegurada tiene matrícula TG-GYR, aunque se averiguó que la original era N-2798. En mayo de 2010 el propietario del aparato, Martínez Trujillo, solicitó a la DGAC el cambio de número pero la dependencia rechazó la petición pues el dueño no cumplió con los requisitos. Pese a ello la matricula fue cambiada.

La avioneta ha permanecido más de dos años en los hangares de La Aurora y las autoridades investigan si ha realizado vuelos a otros países.

Después del operativo del 20 de agosto nadie se ha presentado a reclamar las avionetas que presuntamente pertenecen a mexicanos, por lo que, en aplicación de la Ley de Extinción de Dominio, podrían pasar a ser propiedad del Estado guatemalteco. Sólo la empresa ecuatoriana Sareo intenta recuperar una de sus naves, con matrícula HC-CDM, pues argumenta que únicamente la arrendó.

En La Aurora hay 420 hangares privados y comerciales. Hasta antes del 19 de agosto los controles sobre ellos eran casi nulos. Todo lo que hacían las autoridades aeroportuarias era pedir los pasaportes de los pasajeros y de la tripulación; más allá de eso se podía transportar casi cualquier cosa.

El 20 de agosto el ministro guatemalteco de Gobernación, Mauricio López Bonilla, reconoció en conferencia de prensa que esa falta de control es una de las vulnerabilidades en el combate al narcotráfico. “Tenemos conocimiento de que han cambiado hasta  de identidad a las aeronaves”, dijo.

Fuentes de la DAIA destacan que son varios los hangares bajo investigación pues se sospecha que el crimen organizado los arriendan por medio de empresas-fachada. Según informes de inteligencia, quienes operan así son Los Zetas y el Cártel de Sinaloa, ambos con amplia presencia en Guatemala.

Y apenas el pasado 27 de agosto las autoridades decomisaron en una bodega del mismo aeropuerto 120 kilos de heroína procedente de México y Francia.