Las XXX Olimpiadas

En Europa crisis del euro, colapso financiero en España, en Italia, en Grecia, desempleo masivo, protestas generalizadas en las calles. En el norte de África guerras civiles, masacres, represión, intercambio de unos tiranos por otros pro estadunidenses. En México elecciones impugnadas, repleto el expediente priísta de irregularidades, compra de votos, rebase de topes de campaña, dinero ilegal, arreglos ilegítimos, compañías fantasma, hombres y empresas de paja, periodismo mercenario. Y en medio de la debacle, las XXX Olimpiadas de la era moderna como si el Olimpo existiera.

A un lado todos los problemas y a celebrar los triunfos de los héroes del deporte, de los dioses y semi dioses olímpicos, que obligan a su cuerpo a llegar más alto, a ser más fuertes, a ir más lejos.

La mayor ganadora en esta justa es la empresa televisiva. A sus arcas llegan carretadas de dólares por la transmisión de un acontecimiento que encuentra en el mundo más de mil millones de espectadores. Nuestro país no es la excepción, Televisa transmite por Canal 5 en vivo, Azteca en Canal 7; en cable están las frecuencias de TVC y tres de TVN, las especializadas en deportes ESPN y Fox. Y cada una de ellas tiene en internet su página para difundir en directo durante 24 horas todos los juegos. Los anuncios que inundan las pantallas se concentran en los programas especiales sostenidos por comentaristas del área de deportes de los canales y algunos reporteros de otras fuentes como la cultura.

Pese al avance de la tecnología, los contenidos no se renuevan. Mismos personajes, mismos chistes, semejante forma de analizar el desempeño de los atletas, de los equipos, de los entrenadores, de los comités olímpicos. Lo diferente es el sitio en el cual se posicionan las figuras de la televisión tradicional. Algunos de los que surgieron desde Imevisión y pasaron a TVAzteca a partir de la venta, ahora o están en Televisa o en cable. Es el caso de José Ramón Fernández, analista acompañado de Zabludowsky. Iguales a sí mismos pero con mucha menos energía y voz en un segmento de TVC. Junto a su exjefe en 24 horas aparece también “el joven Murrieta”. Por su parte, el comediante estrella del emblemático programa Los protagonistas de Canal 13, el Güiri-Güiri hace ahora mancuerna con Brozo en la sección de Televisa destinada a las Olimpiadas. Los acompañan Loret de Mola y Ximena Navarrete, ex Miss Universo.  El talento de Ponchito se ha agotado, Bustamante ya redunda en lugares comunes, se repite a sí mismo y se deja opacar por Brozo cuya vulgaridad es también reiterativa.

Al transmitir juegos completos, por ejemplo de tenis, voleibol, futbol hay comentaristas presentes cuyo papel quiere ser esclarecedor para el neófito pero se queda en describir lo que ya estamos viendo. Las mesas redondas son un fracaso, seis comentaristas se arrebatan la palabra o hablan todos al mismo tiempo. Los estudios tampoco han innovado, cambian el color y las luces, en general sin imaginación. A los aficionados a los juegos olímpicos les parece mejor verlos en directo por internet, sin anuncios ni expertos.

Si hacemos caso omiso de la fecha, podríamos decir que todo cambia para que todo quede igual.