LONDRES.- Cada vez son más los niños asesinados, violados, torturados o utilizados como soldados en el conflicto sirio, con niveles de brutalidad “sin precedente”, concluyó el organismo no gubernamental War Child.
En un informe dado a conocer el pasado lunes 23 esa entidad británica destacó que ahora ningún menor está a salvo de la violencia en Siria.
El reporte de 24 páginas Siria: Una guerra contra los niños destacó que el conflicto en ese país del Medio Oriente es “aterradoramente único” en cuanto a nivel y escala de violencia contra los menores de edad. Pidió al gobierno británico de David Cameron y al estadunidense de Barack Obama aumentar los esfuerzos internacionales para proteger a los menores “atrapados sin quererlo en los enfrentamientos armados”.
“Tenemos conocimiento de que entre 500 y mil 300 niños han sido asesinados, con cientos de pequeños de hasta 8 años enlistados como soldados para llevar metralletas y otras armas”, destaca el documento.
Según el informe, niños y niñas sirios de entre nueve y 12 años han sido sometidos a abuso sexual, más de 635 han sido destinados a centros de detención donde se les aplican torturas y 49 fueron asesinados el pasado 27 de mayo en un solo incidente en Hula, al norte de Homs.
War Child dio cuenta además de que al menos nueve menores fueron torturados salvajemente con picanas y otros instrumentos y agregó que niños y niñas desde ocho años son forzados a participar como soldados en enfrentamientos armados en los que no tienen protección alguna.
La ONG británica estima que unos 470 mil niños sirios, muchos de ellos menores de cuatro años, son víctimas directas del conflicto en Siria y agregó que cerca de 50% de todos los sirios desplazados son pequeños o jóvenes menores de edad.
“Más de 1.5 millones de personas han sido afectadas por esta crisis y cerca de la mitad de ellas son niños o adolescentes. Este nivel y tipo de daño a los infantes llevó a una acción concertada en el pasado, pero no así en el caso del conflicto sirio. Cualquier solución viable debe estar basada en las negociaciones pacíficas; pero nos preguntamos ahora: ¿Cuál es la escala necesaria de atrocidades que se necesita para estimular una acción internacional? y ¿por qué esta respuesta inmediata no ha llegado?”, indicó el documento.
Testimonios
Una niña de 10 años (cuya identidad no fue dada a conocer por razones de seguridad) vio a su padre ser ejecutado. Contó a War Child: “Lo reconocí por sus botas. Su rostro estaba cubierto en sangre. Mi madre lo sacudía para que reviviera, pero sin poder devolverlo a la vida”.
El reporte se dio a conocer días después de que la agencia francesa AFP emitiera un video grabado en el pueblo de Azzara durante los combates del mes pasado, donde se ve a un niño sirio con un AK-47 en las manos mientras un adulto, posiblemente un rebelde, lo consuela para que deje de llorar por la muerte de su amigo, asesinado en un enfrentamiento. En las imágenes el niño también lleva una mochila con municiones.
La grabación da cuenta de las denuncias por el uso de niños-soldados por parte de los rebeldes para matar a efectivos del ejército sirio.
En el video, Khor, un estudiante de 22 años armado con un AK-47, afirma: “No tenemos más que armas ligeras pero damos lo mejor de nosotros para defender la ciudad. Es un legado histórico y propiedad de todos los sirios”.
Poco después otro joven combatiente, de 13 años, camiseta negra de marca Adidas, Kalashnikov en mano, se acerca a un amigo sin vida y lo llama con una voz ahogada, luego rompe a llorar y sale de inmediato al combate.
Minutos más tarde Ayham, el hermano de Ahmad –el niño caído–, cae por un disparo en la cabeza.
War Child mencionó en su informe que el pasado 28 de mayo el periódico británico The Guardian reportó la historia escalofriante de un niño de 11 años cuyos cinco familiares fueron asesinados durante la masacre de Hula.
El menor describió cómo logró cubrirse con la sangre de su hermano y se fingió muerto para evitar ser ejecutado por hombres armados leales al gobierno de Bashar al-Assad.
“Mi mamá les gritó: ‘¿Qué quieren de mi esposo y mi hijo?’ Un hombre con barba le disparó con una ametralladora al cuello y el resto del cuerpo. Luego mataron a mi hermana Rasha con la misma arma. Ella tenía sólo cinco años. Después mataron a mi hermano Nader con un tiro en la cabeza y en la espalda. Vi su alma abandonar su cuerpo… Me dispararon también a mí, pero la bala me pasó por el costado y no me alcanzó. Temblaba tanto que creí me descubrirían. Luego me puse la sangre de mi hermanito muerto en mi rostro para hacerles creer que estaba muerto. Así salvé mi vida”, contó el menor.
War Child también logró hablar con sobrevivientes de la matanza de Hula. Un niño de 10 años contó haber visto a hombres vestidos con ropas militares asesinar a su amigo de 13 años.
“Estaba en casa con mi madre, mis primos y mi tía. De repente escuchamos disparos. Fue la primera vez que oía tantos disparos juntos. Mi mamá me abrazó y me escondió en el establo. Escuchaba a hombres gritando y haciendo ruidos y a mujeres llorando. Luego miré por la ventana, temiendo que me pudieran ver. Hombres con uniformes como soldados del ejército, verde con otros colores (de camuflaje) y zapatos blancos entraron en nuestra casa. Luego salieron después de algunos minutos.
“Más tarde vi del otro lado de la calle a mi amigo Shafiq, de 13 años. Estaba solo, parado fuera. Un hombre en uniforme militar lo agarró del brazo y lo empujó a la esquina de una casa. Sacó su arma y le disparó en la cabeza. Su madre y su hermana mayor, de 14 años, salieron y comenzaron a gritar y llorar. El mismo hombre las mató a ellas también con la misma arma. Luego esos hombres armados se fueron y llegaron los soldados (del Ejército Sirio de Liberación)”, contó el menor.
Rob Williams, director ejecutivo de War Child y uno de los principales expertos mundiales en la lucha contra los niños-soldados, afirmó que el conflicto sirio es ahora “uno de los peores en el mundo en amplitud y escala de abusos contra menores.
“Cuando los adultos van a una guerra tienen la obligación legal de proteger a los niños, pero ninguna parte de este conflicto en Siria está protegiendo a los menores en las áreas que cada uno controla”, continuó.
Williams, cuyo organismo proveyó de asistencia de emergencia a miles de niños sirios refugiados en Líbano, dijo además que en Siria “se están cometiendo violaciones deliberadas contra miles de niños inocentes, incluidos asesinatos, violaciones sexuales y secuestros forzados.
“Estas acciones marcarán a Siria durante generaciones”, subrayó.
“Gran Bretaña ha fallado de forma consistente en lograr influir de algún modo para reducir estos abusos espantosos. Debe asegurarse que todos los esfuerzos diplomáticos estén dirigidos a evitar la explotación y muerte de niños y crear un marco de protección infantil a futuro”, continuó.
Según Williams las fuerzas que cuentan con el apoyo del gobierno sirio día a día se están desesperando más a medida que los rebeldes se acercan a Damasco. “Ahora ninguno de los dos millones de niños y jóvenes de Siria puede considerarse a salvo”.
“La comunidad internacional debe actuar ya para salvar la vida de estos niños; de otro modo serán víctimas inocentes de un horror que debe detenerse”, concluyó.








