Stone y la política de drogas de Obama

Al realizador estadunidense Oliver Stone le interesó rodar Salvajes, la novela de Don Winslow, “porque refleja la guerra del narcotráfico donde no sólo se presenta a México como el único culpable, sino también a Estados Unidos”. 

Además, le pareció un “excelente thriller que se lee rápido”.

La película Salvajes estrenó el viernes 13 en la República mexicana con 270 copias.

Stone, en México para promocionar el filme con Demián Bichir, Joaquín Cosío, Benicio del Toro, Salma Hayek, Sandra Echevarría y John Travolta, concluye en entrevista que los gobiernos de México y Estados Unidos “no han hecho lo suficiente” para resolver el problema del narcotráfico:

“Barack Obama empezó de manera muy positiva, admitió que fumó mariguna cuando estaba joven. Espero que para su reelección tome una postura firme en este asunto. El gobierno federal estadunidense ha tenido una posición muy extraña en cuanto a la legalización en California, donde la Proposición 19 decayó, era la iniciativa para regular la mariguana. Falta mucho por hacer.”

Asegura el realizador de The Doors, JFK y Alejandro Magno que “la prohibición de la droga no va a funcionar”. “Si se quiere ganar hay que tratar a la gente como a los enfermos, darles mariguana y cocaína bajo supervisión médica”.

–¿Qué opina de la DEA, que en la película se representa por un agente corrupto, el actor John Travolta?

–Hay muchos cabos sueltos allí…

“Travolta es una pequeña muestra de este rompecabezas; sucede y a la vez, no pasa nada… Al final él se hace más rico. No toda la DEA es corrupta, también hay agentes honestos; pero eso no soluciona el problema. También hay policías decentes en México. Sin embargo, necesitamos políticas y liderazgos inteligentes, para que nos encaminen a la dirección correcta.

–En este momento, ¿puede ayudar en algo la película Salvajes en México?

–No es la intención de la película. Su objetivo es demostrar lo que haya de sutil en la guerra contra las drogas, y los personajes están dentro de ese cuadro; esto también apunta a la producción legal de la mariguana, y creo que es una alternativa correcta.

–Se habla de que a Estados Unidos le conviene que Enrique Peña Nieto, del PRI, sea el presidente de México, ¿qué opina?

–Yo como extranjero lo veo desde afuera, y creo que el resultado de las elecciones del pasado 1 de julio viene de un problema mayor.

“Durante los últimos 30 años el gobierno mexicano ha provocado una  economía mala. Hemos visto mejores líderes en Sudamérica que les fue bien sin afiliarse a Estados Unidos. México tiene que salir, dejar a los Estados Unidos y regresar a los días de Lázaro Cárdenas, hay que ser totalmente independientes. Le hace falta.”

Y concluye:

“El presidente de Afganistán ahora está tratando de zafarse de Estados Unidos. No hay esperanza en México a menos que cambie, como lo hicieron Argentina, Bolivia, Brasil, Honduras antes del golpe de Estado, Nicaragua,  Venezuela y Paraguay. Son los modelos de cambio a seguir para México.”

 

De acá de este lado

 

Benicio del Toro recomendó a Demián Bichir con Stone, el nominado al Óscar como mejor actor por Una vida mejor, para actuar en el thriller de Winslow. Bichir aclara que el filme Salvajes es un “reflejo fiel de lo que pasa en México y Estados Unidos”:

“Insistir en culpar únicamente a México de esta situación es absurdo. Lo que dicen el libro y la cinta es que es una responsabilidad de ambos países; que en los dos lados hay corrupción, y que las dos naciones deben de resolver la problemática. Evidentemente es una labor de dos, pero se debe comenzar a hablar del tema de la legalización, eso sí que es inminente. Se va a tener que discutir, tarde o temprano.”

Aclara que todos los largometrajes de Stone contienen ciertos aspectos políticos, pero “esta no es una manifestación política, es una obra de arte”. Y:

“Stone es un artista, no es un político. Veo en este filme imágenes hermosas, una historia bellamente contada, claro, con temas que podemos relacionarlos con lo que sucede y nos da a entender que necesitamos una dirección nueva; tienen que ver con lo últimos 80 años de México.”

La actriz Sandra Echeverría, quien en Salvajes es hija de Hayek (una narcotraficante apodada La Reina) considera además que se trata de una cinta “que te deja pensando y te incita a hacer conciencia”. Aprovecha para enviar un mensaje a los gobernantes vecinos:

“Estamos cansados de tanta corrupción, tantas mentiras, de que no haya un cambio, de que siga habiendo tanta mafia. Queremos vivir tranquilos, en paz. Queremos vivir en nuestro país porque se ha ido ya mucha gente porque no tiene tranquilidad. Si hubo un cambio en Colombia y en otros lugares, entonces, puede suceder lo mismo aquí.”

A Joaquín Cosío le satisface el universo corrupto que plantea la película y en donde están involucradas las instituciones de otro país: Estados Unidos.

Él, como Diego Cataño, está a favor de la legalización de la mariguana; pero Cosío se queja de que los grandes capitales del narco no se ataquen (“si lo hicieran la gran industria turbia del narcotráfico sufriría embates serios, pero también iban a herir directamente la economía de nuestro país. Lo digo sin ser un analista)”.

A los dos actores les entusiasma la manifestación civil que han despertado los jóvenes universitarios en los últimos días. Joaquín Cosío sostiene:

“Regresa el enorme y monstruoso dinosaurio a gobernarnos (PRI); pero parece que no le va a ser tan fácil regresar a esas políticas tan antiguas, añejas y corruptas.”