Señor director:
Le solicito dar cabida a estas líneas en el espacio para los lectores. Soy analista de sistemas administrativos en la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA), dependiente de la SEP, y en la presente quiero denunciar la situación de las trabajadoras que, como yo, experimentan constantes abusos por parte de las autoridades.
Hemos quedado a la deriva en tres sexenios sucesivos bajo la gestión del ingeniero Ernesto Guajardo Maldonado, durante los cuales hemos vivido una situación antilaboral en todos sentidos, al punto de que compañeros con 20 años de servicio no han recibido un ascenso de plaza para alcanzar una percepción más digna, con argumentos como el de que no cubrían el perfil que requiere una promoción.
Sin embargo, lo cierto es que, a manga ancha, reparten y trafican las plazas a diestra y siniestra en el área de Recursos Humanos. El “encargado”/responsable es un sedicente “ingeniero” Narciso Caballero Ibarra, nombramiento mampara porque quien mangonea a su antojo con la aquiescencia de Guajardo Maldonado es la señora Isabel Flores Vega, quien (es secreto a voces) maneja las plazas con total nepotismo.
Es indignante que a docentes que acuden de toda la República los mantienen a vuelta y vuelta esperando hasta tres días. Hay hostigamiento laboral, rayano en mobbing, al grado de que mediante espionaje prohíben el acceso a diferentes áreas de Recursos Humanos, e impiden saludos entre compañeros de área. Lo peor: aplican descuentos indebidos en perjuicio de la economía de los trabajadores, y luego argumentan que “el sistema no se equivoca”.
Los trabajadores han optado por llevar su registro de asistencia en libreta “a la antigüita” para reportar dichos descuentos indebidos por “checadas” de entrada o salida pues, en contubernio con Flores Vega, la “encargada” del área de asistencia, al reclamar la injusticia por descuentos, responde: “el descuento es irrevocable porque el sistema no falla. ¿Qué quieren que yo haga?”.
Por ejemplo, en el pago correspondiente al pasado 15 de mayo aplicaron descuentos a más de 70 trabajadores (entre ellos a quien esto denuncia). Puesto que somos afectados por esos descuentos ilegales, vapuleados y atacados en nuestra dignidad laboral, hago un atento llamado al doctor José Ángel Córdova (SEP) para que quiebre de una vez por todas esa mafia anquilosada en DGETA.
Asimismo, acudo a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para solicitarles que coadyuven a realizar una auditoría respecto a los rubros señalados, porque esta administración de DGETA no se cansa de saquear y explotar a la institución.
Mientras tanto, hago responsable al ingeniero Ernesto Guajardo Maldonado de cualquier agresión física, moral, psicológica y material contra mi plaza laboral, mi persona y mi familia. Y, por último, llamo a la solidaridad de los trabajadores de DGETA en el país para que confirmen que estamos hartos de tanta injusticia.
Atentamente
Julia Belem León Basurto
leonjb06@yahoo.com.mx








