Señor director:
Le solicito publicar este nuevo texto, redactado a partir de que la señora Sabina Berman, en su respuesta de Palabra de Lector de Proceso 1859, me ha planteado preguntas, en lo que pretende ser un diálogo, lo cual agradezco y correspondo.
Señora Sabina Berman: Quisiera antes que nada dejar claro que hablo a título personal, pues en el movimiento #YoSoy132 existen voceros con anuencia para dar a conocer lo decidido en asamblea. Por ello, pretender monopolizar la palabra con mi carta y mi indignación sería un contrasentido.
De hecho, insistí y celebro la publicación de mi texto y su respuesta como un buen indicio de comunicación entre iguales, y no como la simple difusión de una versión. Al decir: “Menos mal que hoy los jóvenes tienen la palabra, no los articulistas”, me refería a que hay quienes están hablando con acciones y quienes califican desde el prejuicio.
Veo peligroso confundir con “belicosidad” el hecho de que yo no adorne mi redacción. Puesto que sé cómo funciona la intención cuando uno escribe, pretendí refutar su versión, no ser su amigo. No creo que haya una sola palabra violenta en mi redacción; creo que existe una postura, así como usted tiene la suya.
Decidió usted iniciar su artículo El estudiante 132 declara recalcando que el movimiento no “prendió” en la UNAM, y, citando además una no muy confiable fuente, aseguró que en dicha institución a los candidatos no sólo se les habría abucheado, sino apedreado. Su fuente es la opinión de una “puma”. Aquí tiene usted la opinión de un universitario, y somos muchos los que estamos participando de lleno en la coyuntura electoral de este 2012, pero sobre todo en la transformación del país.
Al término “sobreideologizados”, utilizado por usted para calificar a los grupos estudiantiles organizados dentro de nuestra UNAM, le ha aumentado otros dos, el de “belicoso”, dirigido a mí, y el de “ultras” para no me queda claro a quiénes. Creo que queda bastante clara su postura y desde dónde usted califica. A eso me refería al señalar que quizá la “sobreideologizada” sea usted.
Mire, en mi universidad, al trotskista le llamamos “trotskista” (por poner un ejemplo al azar); no le tememos a la ideología. Todas las corrientes de pensamiento están siendo acotadas por el trabajo en asamblea y los ejercicios de democracia directa y participativa que se han llevado a cabo en el #YoSoy132, en buena parte dentro de la UNAM, así como en las demás universidades, importantes todas.
Me pregunta usted en qué se equivocó. Creo que entonces no leyó con atención mi carta. Pero cuando me pregunta en qué se equivocan los equipos de los presidenciables, me da la impresión de que no estamos hablando del mismo México. Si quien pretende gobernar un país teme confrontar a su población, es él quien debe ser señalado, insisto.
Atentamente
Axel Velázquez Yáñez
Respuesta de Sabina Berman
Señor director:
Le agradeceré publicar las siguientes líneas.
Estimado Axel Velázquez Yáñez: Qué difícil es no interpretar. Es un arte que usted todavía no conoce. Implica no imaginarse al Otro, sino verlo. No imaginarse qué dice, sino escucharlo.
Escribe usted: “Me pregunta usted en qué se equivocó. Creo que entonces no leyó con atención mi carta”. Qué graciosa arrogancia la suya. Le confieso que así sentarme con un microscopio a leer su carta, no lo hice. Pero le aseguro esto: nunca le pregunté en qué me equivoqué.
Le escribí algo más concreto: Si usted “cree” que la información que los equipos de los presidenciables tienen respecto a la UNAM (en el sentido de que no es un territorio seguro para la expresión de ideas distintas a las que sostienen algunos grupos ultras) es incorrecta, infórmeles, infórmenos a todos.
Creo yo (repito: creo yo) que usted replica con retórica porque no posee esa información. Y posiblemente no la tiene porque en realidad en la UNAM sí existen esos grupos ultras, capaces de agredir a un visitante que contradiga su ideología.
Por fortuna el nacimiento del movimiento estudiantil #YoSoy132 y el reconocimiento de la espléndida misión que asume han conducido a la mayoría de los “pumas” en la dirección opuesta: a tender puentes con Otros, a poner a un lado el lenguaje retórico y a ajustarlo a lo real, incluso estrecharlo para sólo nombrar lo viable.
Por último, le aseguro que esta réplica tampoco es una pregunta.
Atentamente
Sabina Berman








