De Roberto Gil Zuarth

Señor director:

 

En respuesta a lo publicado en la revista Proceso número1859, El PAN en el poder paga bien, firmada por Álvaro Delgado, formulo las siguientes aclaraciones:

1. El 13 de agosto de 1997 adquirí un departamento en la colonia Santa Úrsula Xitla, de contado, por un valor de 238 mil 700 pesos. Dicho inmueble hoy se encuentra bajo arrendamiento y, en consecuencia, percibo ingresos por ese concepto.

2. El 19 de julio de 2007, es decir, 10 años después de la primera operación y en cuyo periodo he realizado actividades profesionales remuneradas, adquirí una propiedad en la colonia San Ángel, por un valor de 4 millones 84 mil 400 pesos, financiada a través de un crédito hipotecario a 15 años con la institución bancaria Scotiabank. El monto del crédito ascendió a 3 millones 340 mil 230 pesos. A esta fecha, mi adeudo con dicha institución es de 3 millones 286 mil pesos (pongo a su disposición la documentación del contrato y de los recibos mensuales de pago). Por cierto, debo precisar que no habito actualmente en ese inmueble, en razón de que después de cinco años no he concluido las obras de remodelación.

3. La información sobre mis ingresos, los de mi familia y la integración de nuestro patrimonio ha sido escrupulosamente reportada en las declaraciones patrimoniales que he presentado desde que en 1998 ingresé al servicio público. Esas declaraciones han sido públicas. Prueba de ello es que la información que se incluye en el artículo en cuestión fue obtenida precisamente de mis declaraciones patrimoniales.

4. Rechazo tajantemente la suspicacia que se pretende sembrar en su artículo en el sentido de que me he beneficiado ilegal o inmoralmente de mi paso por el servicio público. Nuestro patrimonio ha sido producto de esfuerzo y trabajo honrado.

 

Atentamente
Roberto Gil Zuarth