Quadri: “Sí me interesa la cultura”

A decir de Gabriel Quadri, candidato de Panal a la Presidencia de la República, un grupo de creadores y profesionales de la cultura lo asesora y apoya, pero de momento se niega a informar quiénes son. Dice que ningún partido propone lo que él, “lo cual demuestra que sí es importante para mí la cultura”, y se manifiesta por un Conaculta autónomo, por un instituto mexicano Octavio Paz a la manera del Cervantes de España, y por dejar las industrias culturales en el TLCAN.

El candidato presidencial del Partido Nueva Alianza (Panal), Gabriel Quadri, propone que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) sea autónomo, que no dependa de la Secretaría de Educación Pública (SEP), pero no avala crear una Secretaría de Cultura “porque estaría lastrada por ataduras burocráticas y presupuestales, y una administración más compleja e inflexible”.

Su proyecto cultural forma parte de una Plataforma presidencial y ocupa el punto número 17, de 18 que plantea, bajo el título México como potencia cultural.

“Ningún partido propone lo que yo, lo cual demuestra que sí es importante para mí la cultura”, enfatiza en entrevista.

A decir suyo, un grupo de creadores y profesionales de la cultura lo asesora y apoya, pero se niega a informar quiénes son, aunque adelanta que en breve presentará públicamente su plan en torno al tema.

–¿Cómo lograría la autonomía del Conaculta?

–Hay que cambiar la ley. Enviar una iniciativa al Congreso de la Unión para darle esta nueva funcionalidad. Que deje de ser una simple dependencia de la SEP. Con presupuesto, personalidad jurídica propia y un consejo directivo plural, de gobierno tripartita, donde participe la Universidad Nacional Autónoma de México, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, los institutos de cultura de los estados y patronos privados.

“Se integran formalmente, bajo su ley orgánica, al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), para acabar con esta confusión que existe hoy en día.”

–Especialistas no quieren que el INAH y el INBA dependan del Conaculta, que además duplica labores de esos dos institutos, ¿qué opina?

–Estoy a favor de que Conaculta integre al INAH y al INBA, cada uno por su lado, como dos dependencias, cuyos directores sean nombrados directamente por el titular del consejo, que éste sea su jefe para que haya integración y coherencia en las políticas culturales del país.

–¿A quién nombraría como presidente del Conaculta?

–Es algo que me han preguntado en todos los sectores, ¿cómo integraría mi gabinete? Es una falta de respeto exhibir políticamente a las personas con fines electorales.

–¿Por qué cree eso?

–Porque debemos respetar la intimidad de las personas que se nos podrían ocurrir o plantear para entrar al gabinete electoral. En México hay mucha gente muy capacitada y gran experiencia personal en el mundo de la cultura para ocupar un puesto de este tipo.

 

Redes de museos

 

El también ingeniero civil y doctor en economía expone crear una red de museos, “como entidad descentralizada y con personalidad jurídica propia, presupuesto propio, ingresos propios, un consejo directivo tripartita, que sea autónomo, donde haya investigación, se pueda reclutar investigadores y jóvenes creadores y se le pague a los directores por resultados”.

Lo mismo plantea para las zonas arqueológicas “prioritarias del país”:

“Hacer una red con personalidad jurídica, presupuesto propio, realizar investigación y que cuente con su consejo directivo bajo una normatividad y regulación muy estricta del gobierno federal. Que no ocurra la vergüenza nacional que es Chichén Itzá, la cual está convertida en un mercado de ambulantes. El gobierno debería expropiar Chichén Itzá, ponerlo inmediatamente bajo su dominio y control directo. Todo eso requiere de un sistema de regulación, de normas, de procedimientos.”

Pero no explica entonces cuál sería el papel del INAH e INBA si se crean dichas redes.

Manifiesta que se necesitan más creadores, “para lo cual se requieren más becas otorgadas de manera transparente a artistas nuevos en expresiones culturales nuevas”. Serían financiadas, dice, no sólo por patronos privados, sino transfiriendo a la educación y la cultura y al combate a la pobreza lo que se destina para subsidio de combustible fósil.

 

En el extranjero

 

Considera utilizar a la cultura mexicana como instrumento de política exterior, para eso establecería el Instituto Mexicano Octavio Paz, el cual, por medio de sedes, estaría presente en todas las grandes ciudades del mundo con la finalidad de promover la cultura mexicana y la enseñanza del idioma español de México.

–¿Cómo trabajaría el Instituto Mexicano Octavio Paz?

–Sería una alianza entre la Cancillería y Conaculta. Que trabajen de una manera coordinada bajo instrucción y supervisión directa del Presidente.

–¿Cómo promover la cultura mexicana en el extranjero si al interior del país hay legislaciones caducas, como las leyes federales del Cine y sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y las industrias culturales se encuentran dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)?

–La cultura demanda una reforma estructural, requiere cambios jurídicos e institucionales y un presidente de la República comprometido con el tema.

–¿No sacaría del TLCAN las industrias culturales?

–¿Por qué sacarlas?

–Porque están en desventaja ante Canadá y Estados Unidos, por ejemplo, el cine.

–Hay que competir con ellos e incentivar a los creadores mexicanos. Hay que mantener esta política de deducibilidad fiscal para las empresas que apoyan al cine mexicano. Más que cerrar y proteger al mercado mexicano hay que hacerlo competitivo como lo fue alguna vez en la historia. El cine mexicano puede competir con las mejores cinematografías del mundo. No es un tema de proteccionismo sino de calidad y de desarrollo de nuestras propias capacidades creativas.

–Entonces, ¿no tiene alguna propuesta para sacar las industrias culturales del TLCAN?

–No, en absoluto. La cultura mexicana tiene el potencial para competir en el mundo globalizado.

–¿Se le han acercado intelectuales?

–Estamos en contacto con gente del mundo de la cultura.

–Pero algunos intelectuales dicen que usted no va a ganar, que sólo se está prestando a un juego. ¿Qué dice?

–Estamos creando nuevos espacios para la cultura democrática en México, abriendo el espacio para nuevos valores cívicos, nuevas alternativas políticas, para manifestarle nuestro rechazo a los políticos que han vivido de la política durante mucho tiempo y han hundido en el estancamiento al país.

“Ahora estamos abriendo esa posibilidad, a través de mi candidatura que es de origen totalmente ciudadano. Es la primera candidatura liberal en la historia moderna de México, y desde luego comprometida con la cultura como lo demuestro en mi plataforma.”