Señor director:
Le solicitamos publicar la siguiente carta.
Veracruz vive un periodo social muy complejo que exige a todos reflexión e imaginación, voluntad política y responsabilidad pública. Los problemas de Veracruz no van a desaparecer con una estrategia de comunicación que los niega o mediante ocurrencias o decisiones políticas para desplazarlos. La negación, la ocurrencia y el desplazamiento de los problemas de Veracruz sólo van a agudizarlos en los próximos años.
En este contexto, preocupan la estrategia de filtración, las diatribas contra nuestros colegas o el encargo mediático para anular la influencia de las opiniones fundadas de quienes nos dedicamos a la investigación científica de estos problemas, o cuando tomamos la palabra en la opinión pública para advertir acerca de las consecuencias indeseables que pueden producirse si se pierde el tiempo, si se es intolerante o bien si se persiste en la mala práctica de la vinculación del ejercicio del gobierno y las jornadas electorales.
Los científicos sociales del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIHS) hemos desarrollado durante décadas investigaciones, fundadas empíricamente y reconocidas a nivel nacional e internacional, acerca de los múltiples problemas de Veracruz, orientados por el interés de mejorar la vida social de los veracruzanos. Esa ha sido nuestra forma de construir un Veracruz moderno, pacífico y tolerante.
En nuestra institución académica tenemos propuestas de cómo salir de la crisis del viejo régimen; cómo mejorar el desempeño institucional de los poderes públicos; cómo construir una nueva arquitectura de las políticas públicas mediante un esquema de gobernanza; cómo abrir a los ciudadanos el sistema electoral y de partidos mejorando la calidad de las gestiones de los gobiernos locales; cómo lanzar la reforma de las instituciones de seguridad, derechos humanos y justicia en Veracruz; cómo construir una esfera pública democrática basada en la opinión racional y los mejores argumentos libres de intolerancia.
La situación de Veracruz es compleja. Noso-tros cumplimos nuestra responsabilidad académica sin la adicción a los recursos públicos ni a las siglas de un partido político. No doblamos las campanas para arruinar las inversiones, el turismo ni las campañas de nadie. En verdad, no somos partidarios de la política amigo-enemigo; por el contrario, nos interesa el consenso racional en torno a políticas públicas fundadas en la investigación científica. Nos preocupa Veracruz porque los veracruzanos no merecemos lo que nos sucede.
Atentamente
Leopoldo Alafita, Víctor Andrade, Martín Aguilar, Joaquín González, Efraín Quiñónez, Alfredo Zava








