Premio a la morosidad

Cuando la mayoría de los usuarios del SIAPA se queja de las altas cuentas por el uso doméstico del agua, funcionarios de ese organismo han incurrido en estratagemas ilegales para hacerles a sus cuates enormes descuentos en sus adeudos. Y no es que los beneficiarios carezcan de recursos para pagar: uno de ellos es el gerente administrativo de sistema, y otro una embotelladora que hace un gran negocio con el agua no cobrada .

Sin razón jurídica, personal de primer nivel del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) ha otorgado megadescuentos a empresas y a particulares morosos, entre ellos al gerente administrativo del propio organismo, José Marull Tomas, y a la trasnacional embotelladora Bonafont.
La Ley de Ingresos establece que sólo se pueden otorgar estas facilidades a los usuarios que vivan en zona de pobreza y tengan un ingreso menor a “0.68 salarios mínimos diarios per cápita”, en inmuebles de uso doméstico, que cuenten con aparato de medición y que consuman hasta 30 metros cúbicos al mes.
El organismo aplica descuentos a viudos, jubilados, pensionados, discapacitados y personas mayores de 60 años que estén al corriente en sus pagos.
En el caso de locales comerciales inactivos cuyo consumo mensual sea de cero, basta que el usuario acredite dicha condición y se le aplicará un descuento de 50% en la tarifa correspondiente. Además, la ley especifica que si el contribuyente liquida el adeudo o firma un convenio de pago en parcialidades, tendrá derecho a un descuento de 75% en los recargos.
Pese a que la ley marca claramente cómo se aplican los descuentos, a los deudores Marull Tomas, Rafael Montes de Oca y Bonafont –por citar ejemplos notables– los funcionarios del SIAPA les redujeron sus cuentas siguiendo criterios personales.
Rebajas a como dé lugar

El 22 de diciembre de 2009, a solicitud de Ángel Daniel García, el inspector Raúl Sánchez acudió a la calle Justo Sierra 100, domicilio de José Marull Tomas, exdirector general de Obras Públicas de Tlajomulco de Zúñiga y actual gerente administrativo del SIAPA.
En su descripción, el inspector refiere que el terreno mide 147 metros cuadrados, no tiene medidor, tiene un local con dos salidas comunes y un baño. En esa fecha el domicilio presentaba un adeudo, desde 2004, por 339 mil 688 pesos.
No obstante, el 31 de diciembre de 2009, en el sistema SAP del SIAPA, el asistente de área Francisco Javier Flores entró a la cuenta de su jefe –Héctor Gómez Partida, entonces subgerente comercial de González Gallo– para aplicar un gran descuento a Marull.
En el sistema se marca que a las 11:49 AM el usuario “liberador” (funcionario que otorga el descuento) 60PH5049, “por refacturación por error en características”, le descontaba 316 mil 655 pesos para quedar un saldo pendiente de sólo 18 mil 525 pesos. Pero 10 minutos más tarde el propio sistema SAP canceló el movimiento por improcedente.
Flores insistió. Su siguiente movimiento fue fusionar la cuenta de Justo Sierra 100 con el predio contiguo, el número 68, también propiedad de Marull Tomas, que únicamente tenía un adeudo por 15 mil 283 pesos. Esta acción también fue cancelada.
Este semanario tiene copia de un documento fechado el 22 de diciembre y en el que se autoriza un enorme descuento para que Marull pague nada más 18 mil 525 pesos –de más de 300 mil pesos que adeudaba – porque se encontró un “error en características” del predio Justo Sierra 100. Lo firman Francisco Javier Flores y, por ausencia de Gómez Partida, el jefe de la sección de facturación, Everardo Godoy.
Personal del SIAPA refiere que el descuento es improcedente porque “se puede recalificar a partir de la inconformidad del usuario, no de tiempo atrás”. Aunque el procedimiento fue cancelado en diciembre, para el 27 de enero de 2010 ya se había consumado la rebaja. En un recibo del SIAPA del primer mes de 2012, la cuenta de Marull Tomas en Justo Sierra 100 ascendía a 172 mil 225 pesos, pero se indica que su último pago ingresó el 7 de enero y fue por únicamente 17 mil 132 pesos.
Marull Tomas ingresó al SIAPA en febrero de 2010 como gerente administrativo. En su historial llama la atención que después del mencionado pago de enero, el 3 de marzo pagó 807 pesos. A partir del tercer mes de 2010 el adeudo mensual del domicilio de Marull no rebasaba los 300 pesos, cuando anteriormente la cuota era por de 797 pesos.
Actualmente el funcionario debe al SIAPA 8 mil 696 pesos. Del predio de Justo Sierra 68 tiene un saldo pendiente por 6 mil 753 pesos, ya que su último pago registrado lo hizo el 3 de agosto de 2011.

“Correcciones” sospechosas

El entonces subgerente comercial de la sucursal del SIAPA en Río Nilo, Miguel Ángel Gutiérrez Velázquez, también autorizó enormes descuentos para Rafael Montes de Oca, usuario moroso que se libró de pagar un adeudo de 17 millones 44 mil 928 pesos.
De acuerdo con documentación a la que este semanario tuvo acceso, el 7 de diciembre de 2009 Montes de Oca solicitó “corrección de cuotas” por cambio de tipo “de predio de comercial a lote baldío” de los domicilios Agustín Rivera 131 y de Santa Eduviges 2964, casi esquina con calle La Giralda, ambos en el municipio de Zapopan.
El número 131 de la calle Agustín Rivera corresponde al motel El Batán, en la población del mismo nombre. De acuerdo con un reporte fechado el 7 de octubre de 2009, ahí, en un terreno de 14 mil 619 metros cuadrados, se construyó un edificio, en el cual 69 habitaciones tenían baño y 39 no. También contaba con dos oficinas. En el documento citado se precisa que el establecimiento, “según vecinos, tiene más de 10 años solo”.
El adeudo del motel de 2002 a 2009 sumaba 15 millones 159 mil 100 pesos, incluidos recargos, cuotas, mantenimiento de infraestructura y contribución a la planta de saneamiento, pero Gutiérrez Velázquez, actual subgerente administrativo de Servicio al Cliente y Cobranza del SIAPA, autorizó que sólo se le cobraran 194 mil 482 pesos.
El historial de pagos que obtuvo este semanario indica que Montes de Oca sólo hizo 32 pagos, en agosto de 2010, por un total de 339 mil 614 pesos. Desde esa fecha no ha vuelto a ponerse al corriente, por lo que ahora adeuda 189 mil 482 pesos.
El otro descuento que autorizó Gutiérrez Velázquez fue para el domicilio de la calle Santa Eduviges. El adeudo que venía arrastrando la razón social Canchas Organización Azteca de 2000 a 2009 bajó de 2 millones 202 mil pesos a 121 mil 713. En las observaciones que se incluyen en el documento destaca que el predio está en completo abandono y no tiene toma de agua potable. Sin embargo, este semanario acudió al lugar y encontró que en el sitio existen canchas. En el recibo del agua se asienta que en ese predio funcionan regaderas, baños de uso público y un local comercial.
El correspondiente historial de pagos evidencia que en septiembre de 2010 Montes de Oca aportó 67 abonos a su cuenta por un total de 217 mil 361 pesos, por lo que ahora debe al SIAPA 290 mil 699 pesos.
No sólo algunos particulares disfrutan de este inexplicable privilegio. También la embotelladora Bonafont, ubicada en la calle Roberto Michel 1216B y que se abastece de pozos instalados en los dos predios de su sede. Ahí la empresa tiene registradas seis tomas; cuatro de ellas se emplean exclusivamente para descarga de drenaje y el resto para la toma de agua potable.
Bonafont (antiguamente Agua Arcoiris) también solicitó descuentos para dos de sus cuentas que sumaban 3 millones 740 mil 443 pesos entre 2006 y 2009.
La toma con número de contrato 10184343 presentaba un adeudo de 3 millones 669 mil 220 pesos, pero ahora, de acuerdo con el recibo del SIAPA –a nombre del usuario Jesús Ramírez Flores–, la empresa sólo tuvo que cubrir 88 pesos en julio de 2010. Desde entonces dejó de pagar, por lo que actualmente adeuda 428 mil pesos.
Asimismo, hasta el 21 de octubre de 2009, la toma correspondiente al contrato 10184350 mostraba un adeudo de 71 mil 233 pesos acumulado desde 2006 hasta ese año. Igual que en el caso anterior, se le aplicó un enorme descuento y ahora su saldo pendiente es de únicamente 198 pesos.