Señor director:
Debido a que soy un adulto mayor, de 78 años de edad, no puedo comprar un automóvil nuevo a crédito. Solamente puedo adquirirlo de contado. Pues bien, en diciembre de 2011 sacaron una publicidad muy atractiva relacionada con una camioneta tipo Captiva-D que, según el vendedor, tenía un sistema de ahorro de combustible al operarla de forma manual, ya que a través de un botón podía operarse manual o automáticamente. La compré en 342 mil pesos de contado.
A fines de enero del 2012 me llegó una carta de la GM de México en la que me explicaban que la Captiva había salido con algunas deficiencias y afirmaban que estaban trabajando con sus productores para obtener lo más pronto posible las partes necesarias para su corrección.
Señalaban que manejar su Captiva con trasmisión en modo manual en primera velocidad ocasiona que el motor y el sistema de dirección operen a una velocidad más alta que la normal; y concluían que esto podría ocasionar la pérdida de asistencia en la dirección y un incendio.
Con una copia de la carta recibida de GM de México, fui varias veces a buscar al gerente de Milenio Motors, la agencia que me vendió la unidad, y nunca estuvo o no quiso recibirme. El 22 de febrero del 2012 me presenté en la Procuraduría Federa del Consumidor para solicitar la cancelación de la compra de la Captiva por el engaño al que fui sometido al no mencionar las deficiencias, y se inició el expediente PFC-JAL-B.3-001073-2012, Juan Francisco Jaime Eufracio vs. Milenio Motors, S.A. de C.V.
El diagnóstico técnico de la condición mecánica de la unidad la está haciendo GM de México a través de la notificación de riesgos y deficiencias, una copia de la cual fue anexada al mencionado expediente. Allí se sugiere, técnicamente, desechar el sistema ahorrador de gasolina con su operación en forma manual por la posibilidad de un incendio. El membrete de la carta señala: “GM de México notifica: aviso importante sobre su vehículo”.
¿Quién engaña a los clientes de Captiva? ¿El productor o el vendedor? ¿O quizá ambos se pusieron de acuerdo para efectuar el mencionado engaño? ¿O será una desafortunada coincidencia de circunstancias?
Como sea, pido la publicación de la presente con la ilusión de que no sean sorprendidos más ciudadanos.
Atentamente
Juan Francisco Jaime Eufracio








