El sueño de la Conade consistente en formar pilotos adolescentes para catapultarlos hacia la máxima categoría del automovilismo, la Fórmula Uno, se ha quedado sólo en eso, en una ingenua fantasía que soslaya lo fundamental: las autoridades del deporte a niveles nacional y estatal carecen de los conocimientos que exige la prueba y, sobre todo, de los fondos multimillonarios que se necesitan para financiar un auténtico programa de formación.
En octubre de 2010, el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Bernardo de la Garza, echó a andar el programa “Mexicano rumbo a la Fórmula Uno”, mediante el cual el gobierno federal pretende formar a pilotos de entre 12 y 14 años para lanzarlos a las máximas categorías del automovilismo deportivo mundial. Sin embargo, la precariedad del programa y los hechos mismos han demostrado que la pista hacia esa categoría no pasa por la burocracia, sino por las grandes fortunas.
Cuando De la Garza presentaba su proyecto, ya el piloto tapatío Sergio Checo Pérez había sido contratado por la escudería suiza Sauber y garantizaba la presencia de un mexicano en el llamado gran circo del automovilismo mundial, después de más de tres décadas de ausencia.
Aun cuando resulta fantasioso por su inviabilidad, el programa de la Conade sigue adelante. Cuenta con un presupuesto de sólo 3 millones de pesos y 22 gokarts de la marca austriaca Rotax, cuyo valor por unidad es de 60 mil pesos, así como con refacciones e implementos; incluye asimismo sesiones de prueba en simuladores; competencias con unidades en igualdad de condiciones; aspectos de seguridad y salud; guías de alimentación; escolaridad e idiomas; clínicas de activación física, y manejo ante los medios de comunicación.
Los autos, que fueron adquiridos a través de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), fueron cedidos por la Conade en comodato a la Federación Mexicana de Automovilismo Deportivo, A. C.
De la Garza también comprometió a los institutos estatales del Deporte con una consigna: que en cada temporada se garantice en las sedes el uso del kartódromo local; el despliegue de servicios de emergencia –ambulancia de terapia intensiva con paramédicos y médicos–; transportación terrestre, hospedaje, alimentación e instructores; facilidades para uso de gimnasio y simuladores de manejo, e incluso hasta banda de guerra y escolta de bandera.
De ahí se derivan otros compromisos de los institutos del Deporte, entre ellos la “cobertura de los medios de comunicación y rueda de prensa local”, según los requerimientos fijados por la propia Conade.
Y no obstante que los conocimientos en la materia de los directores y colaboradores de dichas instituciones son puestos en duda, ellos tienen la encomienda de seleccionar a dos pilotos locales; son 22 conductores los que participan en los 10 eventos previstos en el calendario anual.
“Capricho sexenal”
Para el especialista y crítico de automovilismo deportivo Carlos Jalife, la idea de Bernardo de la Garza es “un capricho sexenal” antes que un bien fundado proyecto de impulso a este deporte, para el que además del talento de los pilotos se requiere de un presupuesto millonario de respaldo para impulsar sus carreras.
“Es el tipo de cosas que realizan los políticos para presumir: ‘yo hice esto y gracias a mí llegó el Checo Pérez a la Fórmula Uno’. Se cuelgan la medallita, pero ellos no invirtieron nada. Es más: ni siquiera se enteraron de que el Checo ya había llegado a la Fórmula Uno”, afirma.
Autor de la biografía Los hermanos Rodríguez, Jalife añade: “La gente que no sabe piensa: ‘es que el Checo Pérez salió de ahí’ (del programa de la Conade). ¡No, hombre! Esto fue después de Pérez. Soy muy crítico del programa. Primero: está completamente desfasado, pues lo presentan cuando el Checo ya firmó en Fórmula Uno; segundo: es falso que digan que de ahí saldrá el siguiente piloto F1. El siguiente ya también viene en camino; se llama Esteban Gutiérrez, quien compite en la GP2 –antesala de la máxima categoría– y el próximo año también llegará a la Fórmula Uno, si no es que este mismo año”.
Y atrás, refiere, hay 10 pilotos que se están moviendo por fuera para llegar. “Hay conductores hechos y derechos, como Pablo Sánchez, Franco Aragonés, Diego Menchaca, Javier Zevallos y Juan Carlos Sixtos, los que me vienen a la mente; pero el primer problema de ‘Mexicano rumbo a la Fórmula Uno’ es que Bernardo no sabe de automovilismo.
“Además, necesitamos un kartismo decente. No te lo dan las 80 categorías que hay en México, en las que no puedes correr en una porque no hay compatibilidad en los autos: las unidades de Monterrey tienen el escape así y los de Guadalajara utilizan el motor tal, y en Puebla emplean no sé qué cosa. Entonces tenemos mil campeones que no sirven para nada.”
Jalife considera que, de plano, “los institutos estatales del Deporte no saben de kartismo”. Dice que éstos no apoyan activamente a este deporte, porque es de ricos. “Escogen a los pilotos de acuerdo con los padres que tienen dinero. Acuden con los padres, amigos de recomendados, y preguntan: ‘¿quiénes son los verdaderos talentos?’. No saben ni quiénes son. Es el grave problema.
“En cambio, hasta lo que sé, la Escudería Telmex –patrocinadora del Checo– ya prepara un proyecto similar para el kartismo a nivel nacional en el que habrá compatibilidad; constará de unas 10 fechas, los karts tendrán las mismas especificaciones y se asignarán con base a la gente que elijan los buscadores de talento, no necesariamente a los que tengan dinero. Eso es tener ojo. No es llegar con la billetera abierta y exigir: ‘quiero un asiento para mi hijo para que llegue a la Fórmula Uno’.”
Según Jalife, ningún Instituto Estatal del Deporte está preparado para realizar un campeonato de kartismo; “todos son organizados por promotores particulares. Entonces, ¿cómo van a tener visores para escoger gente?”.
–¿El de la Conade no es un programa sólido que garantice la proyección de los futuros pilotos nacionales de automovilismo?
–Un programa sustentado es el de Venezuela, que antes de (la presidencia de Hugo) Chávez no tenía muchos pilotos internacionales. Ahora el Ministerio del Poder Popular para el Deporte cuenta con un proyecto respaldado por la paraestatal Pedereza, como el Pemex de acá, y apoyan fuertemente el automovilismo: ya llevaron a Pastor Maldonado a la Fórmula Uno y tienen a otros tres pilotos en GP2, además de otros en muchas categorías, como en el mundial de resistencia. Tienen pilotos a buen nivel porque los impulsan con dinero para que tengan buenos equipos y renten buenos autos.
“Es un proyecto estatal más coherente que lo que se hace en México. A Maldonado lo apoyan desde hace cuatro años. El programa es parecido al de la Escudería Telmex, que tiene una idea y sabe lo que se necesita para llegar a cierto lado y ha sido exitoso. Ahí está la muestra: el Checo Pérez.”
–¿No hay una garantía, una certeza, de que el nuevo piloto mexicano F1 saldrá del programa de la Conade?
–No va a salir de ahí, porque ya lo vimos: no es algo que te dé resonancia. ¿Dónde está el ganador de 2011? Es más, ¿quién fue el ganador de 2011?
Los resultados, con el tiempo…
El pasado 13 de noviembre Alfredo Sabalza se convirtió en el primer campeón del serial “Mexicano rumbo a la Fórmula Uno”. Con ello clasificó, junto con Óscar Emiliano Carrasco, para representar a México en el Campeonato Mundial de Kartismo Rotax, realizado ese mismo mes en el circuito internacional Al Ain, de los Emiratos Árabes Unidos.
Alonso Pérez, presidente de la Codeme, defiende el proyecto que desde agosto de 2009 impulsó Bernardo de la Garza y que fue aprobado por el Sistema Nacional del Deporte (Sinade) con el nombre original de “Mexicano rumbo a la Fórmula Uno”. Se trataba, dice, de que el programa iniciara como se acostumbra en Europa y en otros países.
Explica: “La idea es seleccionar a muchachos menores de 15 años que tendrán el seguimiento de la Federación Mexicana de Automovilismo para competir internacionalmente. Es un programa entre la federación, la Conade y la Codeme para que salgan pilotos de calidad que puedan competir con karts para que después sean impulsados por la iniciativa privada, como han sido los casos del Checo y Esteban, respaldados por Telmex”.
–¿Cuál es el fundamento para pensar que de este programa surgirá la nueva figura del automovilismo que llegará a la F1?
–Los chicos empiezan en los karts, donde se inician los pilotos de F1, y al terminar su edad en el kartismo, a los 15 años, la federación y José Abed, vicepresidente de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo), los apoyan para que continúen con los programas encaminados a la Fórmula Uno, como lo hicieron con Checo Pérez y Esteban. Trabajarán como lo hago en el beisbol, donde proyecto a los peloteros a los 16 años. A esa edad firman en el profesionalismo con equipos de la Liga Mexicana y de Grandes Ligas.
–¿En qué tiempo deberá salir el primer piloto a la Fórmula Uno?
–Por lo que he platicado con Abed y José Sánchez Jassen (presidente de la Federación Mexicana de Automovilismo), el primer piloto deberá surgir en un lapso de cinco años, porque los que tienen 15 ya pasan a la parte internacional. Entre los 19 y 20 años ya pueden estar en Fórmula 3 o Fórmula Gran Bretaña, y de ahí a la GP2. Después a la Fórmula Uno.
Sánchez Jassen deja en claro que “por más campeón que queramos tener en gokarts, entre esta categoría y manejar coches hay un abismo”. Los resultados, afirma, “se verán conforme avance el tiempo”.
Abunda: “Si tengo niños de 15 años en formulita les despertará el interés de algo. La intención es trabajar de la mano con la Escudería Telmex y los señores José y Julián Abed, estrechamente con la Conade y la Codeme, para tener apoyos con los institutos. Ahora sí que moverle un poquito para que esto dé resultados; y como en todo programa: tienes un resultado inmediato, otro mediato y otro a largo plazo”.
Como parte del plan, la Federación Mexicana de Automovilismo premió a los 12 mejores pilotos de su primera generación con seis clínicas que impartirá la Roger Peart Driving School en Amozoc, Puebla. “Se les dará otro tipo de ejercicios para hacer fuerza. Por lo pronto, ya rentamos seis autos Fórmula Vee para que empiecen a familiarizarse con los cambios de velocidades”, dice Jassen.
Eduardo León, organizador de la tradicional Carrera Panamericana, también tiene sus dudas sobre el alcance del programa. Dice que es un buen esfuerzo, “pero desgraciadamente muy limitado de recursos”.
Explica: “Los presupuestos en el automovilismo deportivo son muy elevados para andar jugando eso de las carreras, y si el próximo presidente no lo ve con agrado, el presupuesto se va a recortar definitivamente; pero si la idea le parece, hasta incrementará la promoción de este tipo de deportes, que es del siglo XXI, sobre todo teniendo a una estrella como Sergio Pérez, quien ya empieza a brillar”.








