De Rafael Preciado, sobre el panismo orgánico del salinato

Señor director:

He leído con sumo interés el examen que desde hace algunas semanas realiza Proceso sobre la metamorfosis sufrida por el Partido Acción Nacional a partir del advenimiento de los neopanistas que, finalmente, formaron parte orgánica del sistema, permitiendo la transexenalización  del salinato y traicionando, así, una historia digna que, de haber culminado exitosamente, hubiera permitido una alternancia de fondo y no sólo un triste cambio de fachada.

Mi padre fue filósofo de derecho, maestro emérito de la UNAM y, desde luego, uno de los redactores de los Principios de Doctrina del PAN en 1939. Esos principios eran la verdadera vertiente de un humanismo político que hoy, grotescamente, propala Fox y sus secuaces sin haber entendido su sentido profundo, que parte de la ética política.

Juan Antonio García Villa, quien desde joven bebió de las fuentes de este pensamiento político, ha logrado convertirse en un lamentable cirquero de la burocracia partidista, ya que, entre otras cosas, aparece en un puesto de elección popular en la Contaduría Mayor de Hacienda encubriendo desfalcos del salinismo, y reaparece ahora como subsecretario tratando de ocultar el sol con un dedo al negar las concertacesiones guanajuatenses del PAN, de las que él fue coautor inventando una carta de intención de Salinas –que resultó una pifia- para aprobar la reforma política contra la propuesta del PAN.

En fin, la decadencia de los fundadores del PAN –como el de mi padre, Rafael Preciado Hernández- para editar, sin autorización expresa de la sucesión de éste, una de sus obras. Y lo mismo se hace para crear una fundación cuya publicación mensual se apropia en el título de publicación mensual se apropia en el título de uno de los conceptos nucleares de las aportaciones del maestro al pensamiento jurídico político contemporáneo: “Bien común y gobierno”, y para pedir ayuda al extranjero, a pesar de que el eminente universitario se hubiera opuesto con toda su capacidad a cualquier entreguismo de los que hoy abundan en la institución.

Atentamente

Licenciado RAFAEL PRECIADO BRISEÑO