PLAYA DEL CARMEN, QR.- El especialista en la Guerra Cristera Jean Meyer es definitivo:
“No tengo absolutamente nada que ver con la película Cristiada, de Dean Wright.”
Y en cuanto al proyecto cinematográfico de su hijo Matías, Los últimos cristeros, asegura que “no es por ser su pariente, pero él hizo una obra (en la cual) ni la Iglesia ni nadie puede montarse” y “es la gran diferencia con el largometraje Cristiada: en la de Matías no hay combates ni sexo y algunos dirán que es lenta y otros que es aburrida, pero hay mucho de pintura, paisajes, se ofrece una contemplación de la naturaleza de México”.
–Sin embargo, en la película de Matías Meyer no hay crítica alguna ni una toma de posición, ¿usted qué dice al respecto?
–Le pasa lo que a mí me ocurrió hace 40 años: le fascinó esa gente. Habla como Guillermo Bonfil de la gente del “México profundo”, y es un México que sigue existiendo. Ese movimiento fue un tabú para la Iglesia y ya no lo es más pues incluso les levantó en Guadalajara un templo a los mártires, hasta los archivos del Vaticano sobre el conflicto religioso están abiertos, pues Benedicto XVI los abrió; pero políticamente el tema está totalmente archivado.
Cristiada, producida por Pablo José Barroso, de la compañía New Land Films, tuvo su premiére mundial el pasado 20 de marzo en ciudad del Vaticano, en el Aula Minor del Instituto Patrístico Agustinianum, uno de los centros de educación superior adscritos a la Santa Sede.
Según Barroso, el filme que hasta ahora es el más caro de México, ya que costó 110 millones de pesos, “no pretende reabrir viejas heridas, “está lo más apegado a los hechos históricos”. Matías Meyer subraya que Los últimos cristeros costó “tres veces menos que Cristiada”, y sobre la proyección de esta última en El Vaticano, opina:
“Es un largometraje comercial y supongo que debe recuperar su inversión, entonces están intentando hacer el mayor ruido posible, aunque sea de esa forma. No sé cual es la intención, supongo que la Iglesia adoptará la cinta de alguna manera y la recomendará, pero es un tema controversial. Es comercialización pura y dura.”
Barroso le hará llegar una copia de Cristiada al Papa Benedicto XVI.
Las locaciones donde se rodó se ubican en Durango, Zacatecas, Puebla, Tlaxcala y Distrito Federal. En la cinta, Andy García es el general Enrique Gorostieta, un héroe ficticio que ayuda a los cristeros, aunque es un humano sin fe, pero acepta estar al frente del movimiento por orgullo y por una oportunidad personal, más que por afinidad a la causa.
El director Dean Wright ganó un Óscar en efectos visuales por El señor de los anillos: el retorno del rey.
Aunque en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, efectuado del 2 al 10 de marzo de 2012, se le rindió un homenaje a Andy García, Cristiada no se proyectó, si bien ya estaba terminada.
La versión que corrió es que al famoso actor cubano no le gustó cómo quedó la historia.








