Un grupo de creadores teatrales lanza su voz a través de las redes sociales en busca de una organización que rompa el centralismo y, mediante la discusión y propuestas, de que el teatro llegue a rincones insospechados.
Esta Red Mexicana de Creadores Teatrales (RMCT) pretende formar un entramado a través de monitores, representantes de cada estado y un comité organizador que recoja e implemente las propuestas de los participantes. La formación de públicos es uno de los aspectos de mayor interés para este grupo, por lo cual busca conformar circuitos teatrales. De esa manera los grupos podrían presentarse en giras por los municipios de su propio estado y extenderse horizontalmente por todo el país a manera de una República Teatral.
Organizarse como red teatral significa colectivizar la información para tener acceso a convocatorias, financiamientos y, sobre todo, conocer las propuestas teatrales de otros estados.
El mes pasado, después de largas pláticas virtuales (primero en Facebook y después por Skype), se encontraron los ocho integrantes del comité organizador, entre los que participan Rodrigo Rangel, de la Ciudad de México; Fernando Iralda, de Puebla, y Tristana Landeros, de San Luis Potosí, así como diversos monitores, Viridiana Mendoza, del DF, y Armando Ramírez, de Morelos, entre otros, donde más de 50 personas discutieron y consensuaron la forma de organizarse y los objetivos por alcanzar. La cuestión del financiamiento es un factor importante para la consolidación del grupo, pero seguramente eso no será el impedimento.
La red surgió de manera espontánea al lanzar a la discusión en Facebook los siguientes temas: elitismo, modo de selección y lo limitante de la participación en la Muestra Nacional de Teatro, donde poco se representa la actividad teatral de nuestro país. El bombardeo fue tal que los impulsó a ir más lejos.
La reflexión nos trae a la memoria las formas en las que antes se preparaba la Muestra Nacional de Teatro y que terminaban siendo más importantes que la misma muestra, ya que descansaba en muestras estatales y muestras regionales. A lo largo de una semana (o dependiendo de la oferta), en cada estado se presentaban las obras, convirtiéndose aquello en una fiesta teatral y en un lugar de reunión. Después, los seleccionados acudían a una muestra regional para finalmente ir a la nacional. Esta forma organizativa, mucho más democrática que como se realiza ahora (con un solo comité de selección que puede repetir), permitía un mayor disfrute del teatro para el público de cada estado. Pero los estados se han desentendido y, como siempre, han encontrado en la centralización una manera “fácil”, pero errática, de llevar la muestra a cabo.
En cambio, RMCT va más allá. En uno de sus primeros proyectos, el de los circuitos teatrales en el estado de Hidalgo, las compañías deberán presentar sus obras en los diferentes municipios de la región, paralelamente a la realización de talleres y mesas redondas. Si la montaña no va a ti, tú construyes tus montañas.








