El ocaso

Cuando se ejerce el poder durante largo tiempo suele desgastarse. Así les ha ocurrido a muchos que pretendieron eternizarse en los cargos. Ya no se trata muchas veces del dinero, sino del poder que seduce sin contemplaciones. Durante más de cuatro décadas Mario Vázquez Raña se ha mantenido en la élite del olimpismo y de los organismos internacionales, y hasta ahora comienzan a aparecer indicios de que su permanencia en la cima se ve amenazada. Sin embargo, aún le quedan fuerzas para promover a sus alfiles dentro de México…

El desenlace fue inesperado. A punto de celebrar sus 80 años, 37 de ellos al frente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), a Mario Vázquez Raña se le endureció el rostro. Candidato único, consiguió reelegirse “por aclamación” para el periodo 2012-2016, pero gran parte de los agremiados, hartos de su monopolio de poder y sus desatinos, se resistieron a reconocer su desgastado liderazgo.
El directivo vivió un calvario el miércoles 7, en el marco de la asamblea general del organismo, cuando el proceso de elección se vio enturbiado por un reclamo del presidente del Comité Olímpico de República Dominicana, Luis Mejía, quien en vano exigió una votación secreta.
Aunque la propuesta del dominicano fue secundada por al menos siete de los 40 países asistentes, en todo momento Vázquez Raña se mostró firme en su propósito de realizar el sufragio con el singular método de “aclamación o aplausos”.
Sólo 17 comités olímpicos nacionales dieron su voto “por aclamación”; 14 aprobaron con la mano levantada, ocho se abstuvieron y República Dominicana no votó. Al representante de Panamá ni siquiera se le permitió entrar a la asamblea realizada en un hotel de la Ciudad de México, a pesar de que se presentó con una carta del área jurídica del Comité Olímpico Internacional (COI) en la que reconoce sus derechos. En total, 21 de los 41 países no aclamaron al mexicano.
Lejos de sus momentos de gloria, del autoritarismo que intimidaba y del poder sin restricciones, Vázquez Raña pretendía llegar a la asamblea general de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO) –a realizarse del 10 al 18 de abril próximo en Moscú– fortalecido por una supuesta democracia y unidad en la Odepa. En realidad lo que el veterano directivo busca es reelegirse al frente del organismo que aglutina a todos los comités olímpicos del mundo y que preside desde 1992.
Contrario a sus planes, el dirigente –quien el 7 de junio dejará el Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional al cumplir los 80 años, como lo estipulan los estatutos del organismo– llegará a la asamblea de la ACNO en un ambiente convulso y sin tener la certeza de que recibirá el voto de confianza de los comités olímpicos de América, después de quedar evidenciado el divisionismo imperante.
Éste no ha sido el único descalabro para el octogenario dirigente. Al menos desde noviembre pasado se han publicado notas periodísticas que alertan sobre sus desaciertos y destacan los conflictos que ha propiciado en la Odepa. Cada día se intensifican las presiones para que renuncie a la presidencia de la ACNO antes de que concluya su mandato en 2014.
Además, el presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Europeos (COES), el irlandés Patrick Hickey, no sólo puso en duda el liderazgo del mexicano, sino exigió que dimitiera a la ACNO.
“En la situación actual la ACNO aparece en conflictos permanentes entre las federaciones internacionales y los comités olímpicos nacionales. Muchos de los comités olímpicos nacionales en esta sala están disconformes con la conducción de la ACNO”, expuso Hickey el pasado 23 de noviembre en el marco de la 40 Asamblea General de los COES.
El texto en cuestión fue publicado por Duncan Mackay en el boletín informativo Inside the Games (Dentro del Juego) y es uno de los múltiples reportes que los dirigentes de los comités olímpicos nacionales aglutinados en la Odepa han recibido en sus respectivos correos electrónicos.
Incluso, Hickey dijo que buscaría a Al-Sabah, en Dubai, con el propósito de analizar estrategias. “Estoy en contacto permanente con mis colegas de otros continentes para encontrar una solución, porque todos debemos jugar en un solo equipo”.
Desafío

En la próxima asamblea general de la ACNO se designará al relevo del mexicano, quien para asegurar su posición deberá contar con 51% de los votos de los 205 miembros de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, entre ellos los 41 que conforman la ahora fracturada Odepa.
Hasta ahora los aspirantes a ocupar el cargo de Vázquez Raña en el Comité Ejecutivo del COI son el multimillonario jeque árabe Sheikh Ahmad Al-Sabah, actual presidente del Consejo de Comités Olímpicos de Asia, así como el propio Hickey. Cualquiera que sea el designado, la vacante del dirigente mexicano será cubierta en cuanto concluyan los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
En días anteriores el propio Vázquez Raña intentó, sin éxito, alargar su periodo en el Comité Ejecutivo del COI, pero sus peticiones no encontraron respuesta en el organismo. Al respecto, el reglamento estipula que todo miembro del COI dejará su cargo al cumplir 80 años.
La pérdida de liderazgo del dirigente, propietario de la cadena Organización Editorial Mexicana (OEM), fue motivo de controversia durante la reunión de la ACNO efectuada el mes pasado en Londres. Se enviaron reportes a los dirigentes de los comités olímpicos nacionales del Continente Americano en los cuales se advierte que Vázquez Raña “puede enfrentar sin ningún voto de confianza” las próximas reuniones de las dos organizaciones nacionales que preside.
“Ahora, un reto se avecina en la Odepa, que Vázquez Raña ha llevado desde 1975: Un grupo de comités olímpicos nacionales del Caribe encabeza un esfuerzo para llamar a un voto de no confianza para Vázquez Raña”, se advierte en una de las notas periodísticas.
Así, el hombre acostumbrado a imponer su voluntad sin cuestionamientos fue públicamente desafiado el miércoles 7 por el presidente del Comité Olímpico de República Dominicana, Luis Mejía, quien exigió una elección con voto secreto en apego a lo que él llamó “democracia”.
En la amplia sala, con las paredes decoradas con las banderas de los países integrantes de la Odepa, imperaron el desorden, el desconcierto y la zozobra. Apenas 17 de los comités se levantaron de sus respectivos asientos para “aclamar” a su líder, mientras en la mesa de honor sólo Felipe El Tibio Muñoz, el virtual diputado priista, se unió a los aplausos con el rostro cabizbajo. El resto de los asistentes se limitó a atestiguar la inesperada escena, entre ellos Emilio González Márquez, presidente del comité organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 y gobernador de Jalisco.
Ante la insistencia de Mejía, Vázquez Raña intentaba apaciguar a los inconformes: “Los que estén en contra mía, no tengo problemas que lo hagan a mano alzada. No me voy a molestar de ninguna manera”, aseguraba.
Tras su reelección, Vázquez Raña, quien prometió que cumplirá su último ciclo en la Odepa, dejó en el aire una frase que pareció más que una advertencia: “Todos están juntos, pero como lo dijo un cubano: ‘no crean que no estoy enterado de quién está conmigo y quién no’”.
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la Odepa despotricó en contra de Mejía: “Está molesto –apuntó– porque él quería entrar al ejecutivo. Yo ahí no meto la mano, y como no pudo entrar quedó molesto, y es normal”.
En su oportunidad, el dirigente dominicano rechazó las críticas del presidente de la Odepa. En el receso que se dio luego de la acalorada asamblea, Mejía dudaba en regresar al congreso: “lo estoy pensando”, dijo. Al final optó por la retirada.
El veterano dirigente aprovechó los espacios en los periódicos de su propiedad, el Esto entre otros, para desacreditar a los reporteros que “han lanzado una serie de calumnias. Uno es el inglés David Miller, que es un hombre de comercialización, es comprable y vendible”.
El periódico deportivo prosiguió su ofensiva: “Otro de ellos (de los reporteros) es el estadunidense Ed Hula, de quien dijo que es el sinvergüenza más grande del mundo, ya que por muchas razones cambia: ‘ahora se ha dedicado a (difamar), ya que recibe muchas razones del Sheik. Se va a hacer rico, es un sinvergüenza. No me quedo callado. Qué le puedo hacer a un hombre que para todo maneja dinero’”.
Represalias

El secretario general del Comité Olímpico de Nicaragua, Frank Silva, llegó a la Ciudad de México el martes 6 en vísperas de la asamblea general de la Odepa. Dijo que desde el viernes 2 contaba con información acerca de “toda la problemática y algunas contradicciones en la dirigencia interna” del organismo.
El directivo asegura que Vázquez Raña deberá “realizar un trabajo muy efectivo y estratégico para no salir manchado en las elecciones de la ACNO. Incluso, advierte que los miembros de Odepa son minoría. Asegura que el problema se enfoca sobre todo en el aspecto económico: “Los países con gran capital ofrecen cantidades de dinero a los delegados. Es como en la política: hay dirigentes a los que no hay necesidad de prometerles dinero, pero el problema es cuando los dirigentes lo ofrecen a los de otros organismos o continentes”.
Silva considera que Vázquez Raña “tendrá que soltar mucho dinero” en las próximas elecciones de la ACNO, pero alerta: “Mario entenderá si tiene bien consolidados a sus amigos de América. A los amigos no hay necesidad de ofrecerles tanto dinero… Algunos podrán doblegarse –por los ofrecimientos–, pero no todos”.
Es necesario tener precaución ante el riesgo latente de que el Comité Ejecutivo de la Odepa tome represalias, advierte Edwin Zerpa, miembro del Comité Olímpico de Venezuela que se opuso a la continuidad de Vázquez Raña. También afirma que no hubo democracia en la asamblea en la cual se reeligió al dirigente mexicano.
Y aclara: “Uno no puede hacer declaraciones por las reacciones que puedan venir. Debemos tener cuidado porque somos minoría, y en este caso el directorio de Odepa ya está integrado y ellos pueden actuar en función contra cualquier dirigente o comité olímpico que opine lo contrario. Es lo que no queremos”.
El venezolano afirma que Vázquez Raña “debe pensar en un retiro por la puerta grande, porque él mismo dice que tiene su historia hecha y que es reconocido. Nadie le puede quitar los méritos de tantos años dirigiendo a la Odepa, pero tiene que haber una generación de relevos”.
Es cuestión de tiempo para que la desgastada figura de Vázquez Raña pierda importantes posiciones en el llamado “movimiento olímpico”. No obstante, a nivel nacional se ha reposicionado. Todavía tiene fuerza para promover la candidatura a diputado del aún presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Felipe Muñoz, a quien incluso removió de la vicepresidencia del Comité Ejecutivo de la Odepa, para darle cabida a su nuevo aliado: Ivar Sisniega. El Tibio aún analiza dejar la presidencia del COM, cuya estafeta quedaría, precisamente, en manos de Sisniega, de acuerdo con las barajas que Mario Vázquez empieza a mover en el ámbito local.