El MAM, ¿propiedad del Gobierno del DF?

Entre las numerosas irregularidades del subsector cultura que exhibió la Auditoría Superior de la Federación (ASF), a través del Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2010 –en línea desde el miércoles 15 en el portal de la ASF–, se encuentra una importante información que denuncia debilidades y confirma urgencias.
Entre las primeras se evidencia tanto el vacío de responsabilidades en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) como la complicidad que mantienen los funcionarios con el capital privado a través de las asociaciones civiles que operan en los museos.
Entre las segundas se comprueba la necesidad de reestructurar la identidad, función e institucionalidad de la administración gubernamental de la cultura.
En concreto me refiero al análisis del Título de Concesión de la tienda-librería que se encuentra en las instalaciones del Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México. Resumido en el número 30 de la Auditoría Financiera y de Cumplimiento correspondiente a la “Recaudación de los ingresos provenientes de los productos, derechos y aprovechamientos obtenidos por el INAH, INBAL, INDAABIN y CONACULTA, así como la administración de sus concesiones”, el análisis delata circunstancias que requieren explicaciones por parte tanto de la ASF como del INBAL. Celebrada entre la asociación de Amigos del Museo de Arte Moderno, A.C. y la paraestatal Educal, S.A. de C.V. –coordinada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)–, la concesión permite hacer uso de un espacio “indefinido” durante cuatro años (1º de marzo 2009 al 28 febrero 2013) por una aportación de 15 mil pesos mensuales, 50% del remanente trimestral y 90% de la venta de la cafetería. Además del ofrecimiento de un espacio indefinido que permite expandir el negocio sin incrementar los costos de piso, la concesión sorprende por la exclusión del INBAL. Aún cuando el instituto es el responsable de la conservación y administración del inmueble, informó que no está involucrado en la concesión y no obtiene ingresos a partir de la tienda-librería. La observación del INBAL aceptada por la ASF se basa en que “el inmueble donde se ubica el Museo de Arte Moderno es propiedad del Gobierno del Distrito Federal”.
Sin embargo, en el portal de transparencia del instituto, en el rubro de Concesiones, se reporta una colaboración por una librería-tienda otorgada en concesión por la Dirección General del INBAL los Amigos del Museo de Arte Moderno, A.C., por un periodo que coincide con las fechas antes mencionadas. ¿En qué criterios se basó la ASF para aceptar la no-participación del INBAL en esa concesión y por qué no auditó también al estacionamiento? Repleto los domingos y días festivos, el estacionamiento percibe ingresos cuyo destino no se ubica con facilidad: ¿son para el MAM, su asociación de amigos, el INBAL, el Gobierno del D.F. o un concesionario no mencionado?
Otro museo auditado por irregularidades en la administración de concesiones fue el Museo de Arte Álvaro y Carmen T. de Carrillo Gil. Con un convenio de Concertación celebrado entre el INBAL y el representante legal de la librería Conejo Blanco Galería de Libros, S.A. de C.V., el concesionario realizó modificaciones al inmueble museístico sin contar con un dictamen técnico, por parte del INBAL, que las autorizara.
Beneficiados durante el gobierno de Felipe Calderón con un incremento presupuestal de aproximadamente 224% (7 mil 434 millones en 2006-16mil 663 millones en 2012), los funcionarios del subsector cultura tienen la obligación de ofrecer servicios de calidad a los ciudadanos, rendir cuentas y transparentar las evaluaciones de su desempeño. ¿El retiro de Itala Schmelz de la dirección del Museo Carrillo Gil en octubre de 2011, y de Osvaldo Sánchez de la correspondiente del MAM el miércoles 15, son consecuencias de esta auditoría? Si al analizar lo que aparece en el portal de transparencia del INBAL, la ASF comprueba que la Dirección General sí estuvo involucrada, ¿cuál va a ser la sanción para Teresa Vicencio?
Y en lo que respecta a la relación entre el MAM, el INBAL y el gobierno del Distrito Federal: si como señala el informe de la ASF, el inmueble donde se ubica el Museo de Arte Moderno es propiedad del Gobierno del D.F., ¿no debería ser la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México la responsable de la gestión del Museo?