La necesidad cultural, base del nuevo proyecto en Oaxaca

A corde con el discurso vigente de vincular a la cultura con el desarrollo y la participación ciudadana, el titular de la ahora llamada Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, Andrés Webster Henestrosa, presentará su Programa Sectorial de Cultura 2011-2016 Diversidad Cultural y Patrimonio para el Desarrollo, el jueves 9 en la capital oaxaqueña.

Tras ser ratificado por el gobierno de coalición encabezado por Gabino Cué, el gestor cultural, quien realizó estudios en Derecho y Relaciones Internacionales y ocupa el cargo desde 2007, elaboró este proyecto apoyado por el recién creado Consejo de Participación Ciudadana. En éste se enmarcan los cinco ejes estratégicos de la política cultural que, dice, darán continuidad a su gestión:

1.- Salvaguarda y fortalecimiento del patrimonio cultural material e inmaterial.

2.- Promoción y difusión de la diversidad cultural.

3.- Fortalecimiento a la formación y capacitación artística y cultural.

4.- Fomento del desarrollo cultural sustentable del estado.

5.- Organismos públicos descentralizados, sectorizados a la Secretaría de las Culturas y las Artes de Oaxaca. Además el eje transversal llamado Mecanismos de coadyuvancia participativa.

Entrevistado por Proceso en la Ciudad de México, el nieto del escritor oaxaqueño Andrés Henestrosa explica que mucho se habla de la relación entre cultura y desarrollo. Pero el punto es cómo conceptualizarlo y, sobre todo, cómo reflejarlo en documentos y en acciones. Eso es lo que, asegura, refleja el documento que dará a conocer en una ceremonia encabezada por el gobernador Cué.

Indica que no cambiará de rumbo la política cultural. Más bien continuará con lo emprendido en su gestión pasada, en la cual se reformó el artículo 12 constitucional de Oaxaca para establecer como garantías individuales y sociales el libre acceso a los bienes y servicios que presta el Estado, la libertad de creación y la participación ciudadana. Además, como consecuencia de esta reforma, se promulgó en 2010 la Ley de Desarrollo Cultural de Oaxaca.

El primer paso en la gestión de Cué, continúa, ha sido la creación del Consejo de Participación Ciudadana, en el cual hay representantes de acuerdo con las diversas disciplinas artísticas, incluyendo expresiones como el graffitti o las nuevas tecnologías. Participan, entre otras, organizaciones como la Fundación Harp Helú, Pro Oax encabezada por el pintor Francisco Toledo, la Fundación Morales, y Amigos del Museo de Los Pintores Oaxaqueños.

Al preguntarle cuál es el sello distintivo que dará Cué a la cultura para diferenciarse del gobierno de su antecesor el priista Ulises Ruiz, Webster responde que en realidad el actual gobenador confío en el programa que venía realizando y le puso nuevos retos. Considera que la cultura tiene la “virtud” de estar aislada de “las cuestiones partidistas y políticas… puede generar consensos reales”. Agrega que sí hay un sello:

“Tiene que ver más con el carácter económico, de beneficios generalizados para la sociedad.”

Según él, al término del actual gobierno deberá decirse que Oaxaca creció en el ámbito cultural, no por contar con más músicos o casas de cultura, sino por haber repercutido en terrenos como la generación de empleo o en beneficios personales y sociales para la comunidad.

Los retos que se plantean en este programa son la creación de un Sistema Integral de la Música de Oaxaca, de un Fondo Estatal para el Desarrollo Cultural, y la Promoción y Difusión del Arte y la Cultura de Oaxaca a través de los medios masivos de comunicación.

Recuerda, en el primer caso, que se le demandó la creación de un Conservatorio, pero se vio que es un modelo occidental y en Oaxaca “hay muchas identidades musicales (bandas, marimbas, orquestas típicas)”, por ello se optó por este sistema. El fondo tendrá como propósito apoyar proyectos culturales mediante la asignación, por concurso público, de recursos económicos. Y en el tercer punto una de las apuestas es ofrecer internet gratuito como medio para difundir contenidos culturales.

Entre sus proyectos en el corto plazo destacan también la creación de la Cineteca de Oaxaca, de la Escuela Superior de Música, la rehabilitación del Centro Musical de Oaxaca, y se rescatará el Archivo Histórico de Oaxaca, que aunque no depende de la Secreataría de Cultura pertenece al ámbito cultural, dice Webster, y subraya que ninguno de éstos “son capricho, todos se basan en necesidades que se han detectado”.

De hecho el programa, contenido en 152 páginas, presenta al inicio un diagnóstico en el cual se caracteriza el sector cultural y se evalúan entre otros aspectos la aportación de este campo a la economía del estado. Luego viene un marco conceptual y enseguida los programas que de 80 acciones en el gobierno anterior se redujeron a unos 22 programas.

En algunos medios locales se publicó que la ratificación de Webster obedeció a un “espaldarazo” del expropietario de Banamex, Alfredo Harp Helú, mecenas de la cultura oaxaqueña. Admite tener buena relación con él, pero asegura que eso no orientó la decisión de Cué ni lo hará con los proyectos culturales pues tienen “sus propias reglas y criterios”.

Concluye que su programa cultural marcará un parteaguas, pues definió primero al sector cultural, estableció sus necesidades y luego las líneas a seguir.