Inéditos de Alberto Gironella niño en la Alexander Bain

Muchísima gente guarda con cariño los dibujos de los niños como simple recuerdo, y la madre de Alberto Gironella lo hizo en su momento sin saber que se convertiría en uno de los más destacados pintores mexicanos. Ese es el origen de El niño que quiso ser pintor. Una historia de familia, exposición de 25 obras tanto de la infancia como de la juventud que por primera vez se presentan en la Escuela Alexander Bain.
Acuarelas, acrílicos, tintas sobre papel, collages y su primer óleo serán expuestos a partir de este lunes, junto a un par de sillones y un caracol de mar que pertenecieron a la casa donde vivió de niño y que copió en sus obras tempranas.
Gironella es uno de los principales exponentes de la corriente de la Ruptura, cuya obra se mostró en los principales recintos de México, Latinoamérica y Europa, y aunque la exposición se realizó para los niños de la escuela, también se abrirá al público.
Las piezas más antiguas datan de 1939, y dan un atisbo de los primeros trazos del niño Gironella, quien en ese momento dibujaba objetos que encontraba en su casa –o acuarelas producto de la imaginación como Velero (1939), realizado a los 10 años de edad– guardadas por su madre Alicia Gironella.
La curadora de la muestra e historiadora de arte, María Prieto Gaspar de Alba, habla sobre el enfoque:
“En primera instancia es mostrar la experimentación, todos los objetos en los que Gironella niño se inspiró, tanto de corrientes artísticas como literarias, y cómo lo influyeron para formarse como pintor y ser quien fue. Entonces sí hay un diálogo porque se va a ver la obra del niño y así dar cuenta de la conexión entre él y el adulto, el porqué terminó pintando tal cosa, como es el caso de Mujer con cara blanca (1944) y Mujer (1950), pues de grande pintaba las mujeres con rostros muy blancos y aquí puedes hacer la conexión del porqué, ves este cuadro y te das cuenta que desde niño lo hacía.”
Prieto también es nieta de Alicia Gironella, hermana del pintor, y explica el cómo se encontraron con esta produción:
“Estaban en casa de mi bisabuela en Cuernavaca, quien las guardó por mucho tiempo, al fallecer nos dimos cuenta de que las había conservado, y relacionamos que objetos de esa casa aparecen en los cuadros, como un par de muebles y un caracol de mar, unos jarrones, una escultura de un niño, e imágenes de libros como el Quijote, objetos que veía en su casa y que copió en ese momento. Se encuentran diez de cuando era niño, hay cuadros de tinta sobre papel que es lo que comenzó a hacer muy al principio.
“Piezas nunca expuestas… una muy significativa es Mujer en el estudio (1940), su primer óleo, que se encontró en la basura porque a él no le gustó, y se rescató, incluso hay dos cuadros que tienen que ver con literatura, collage y cubismo.”
Ana María Arias, coordinadora del programa de escuelas primarias de bachillerato internacional del plantel, explica:
“Los niños también tendrán su participación pues harán obra y collage con los temas del sueño, el recuerdo y los objetos que los identifican, y que a su vez se relacionan con la obra de Gironella aquí.”
La muestra se monta en la Sala de Usos Múltiples de la Alexander Bain, en Barranca de Pilares 4, esquina con Las Flores, San Ángel, del 30 de enero al 3 de febrero. El público podrá asistir previa cita con Magalí Bohigas (56 83 32 55) o al correo contacto@escuela.alexanderbain.edu.mx